En la
gestión del presidente Andrés Manuel López Obrador, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público controlará el gasto del
presupuesto que realicen las instancias de gobierno federal y también se
encargará de todas las compras y adquisiciones, lo que no ocurría en
administraciones anteriores.
Con la
reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, desapareció la figura de Oficial Mayor de
las Secretarías de Estado y en su lugar funcionarán las Unidades de
Administración y Finanzas, —a cargo de Hacienda— que distribuirán los recursos
en cada dependencia.
Pero hay
tres excepciones: la Secretaría de
Defensa Nacional, de Marina y Hacienda, que conservarán el puesto de Oficial
Mayor.
Los cambios administrativos
impactarán en tres ámbitos, el primero: las
dependencias ya no realizarán sus propias compras, como ocurría a través de la
Oficialía Mayor. Ahora lo hará directamente la Secretaría de Hacienda, en una
intención de evitar burocracia y, sobre todo, corrupción, según argumentó el
nuevo gobierno federal.
Sin embargo,
Marco Fernández, investigador de México Evalúa y maestro de la Escuela de
Gobierno del Tec, asegura que la
centralización no evita la corrupción per se, porque se está fincando la
confianza y responsabilidad en las personas que estén al frente de esta área en
Hacienda.
Esto, dice
María de Jesús Alejandro Quiroz, profesora titular en Derecho administrativo de
la UNAM, significa “un foco amarillo que
podía convertirse en foco rojo” respecto al riesgo de corrupción. Evitar malos
manejos dependerá de quién será el encargado de las compras, bajo qué
mecanismos, con qué indicadores y lineamientos de compras que aún no se
conocen.
Segundo
punto: la eficiencia también estará en
duda porque las necesidades de compras son muy distintas entre las dependencias
y entidades de la administración pública. Si bien todo estará controlado desde
la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda, el nivel de especialización
para realizar estas compras que requiere la Secretaría de Comunicaciones y
Transportes no es igual a la de Agricultura o en entes como el IMSS o Pemex,
por ejemplo.
Darle tantas atribuciones a Hacienda
hace un símil con las “secretarías centralizadoras” de las décadas de 1970 y
1980 de las administraciones priistas que desaparecieron después de casos
confirmados de nepotismo durante la gestión de José López Portillo; por lo que
su sucesor, Miguel de la Madrid, hizo reformas para crear las Oficialías
Mayores con la intención de fortalecer la administración pública, explica Alejandro Quiroz.
De acuerdo
con la ley, Hacienda fungirá como “área
consolidadora de los procedimientos de compra de bienes y contratación de
servicios que la propia Secretaría determine”; también podrá “ejercer el
control presupuestario de las contrataciones públicas consolidadas”, e incluso
las decidirá sobre las “negociaciones comerciales internacionales relacionadas
con las compras y coordinar las compras estratégicas”.
Lo anterior le restará poder de
decisión a los titulares de las dependencias, pues hasta la administración
pasada, eran ellos quienes asignaban a su Oficial Mayor. A partir de este año,
los encargados de las Unidades de Administración y Finanzas serán nombrados y
removidos desde la Secretaría de Hacienda, que también establecerá el “modelo
organizacional y de operación”.
El tercer
punto de impacto es que las Unidades de
Administración y Finanzas tienen menor jerarquía administrativamente que una
Oficialía Mayor, que estaba a nivel de subsecretaría de Estado.
Esto repercutirá en el resto de los
cargos de esa área, lo que a su vez afectará el Servicio Profesional de Carrera
de la administración pública, es decir, el método meritocrático mediante el
cual los funcionarios públicos se certifican, obtienen mayores capacidades y,
por ende, mejor salario.
La profesora
de la UNAM, María de Jesús Alejandro,
asegura que si bien es necesario tener una gestión pública eficiente, para
decidir adelgazar la estructura “primero hay que demostrar que sobra lo que se
quiere quitar”, por ello, propone, el gobierno federal debería apoyarse en un
comité de expertos para este tipo de decisiones.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.