En Iztapalapa, la alcaldía más
poblada de la capital mexicana, el presidente Andrés Manuel López Obrador
anunció que echará a andar el programa “Tandas para el bienestar” con el que se
darán créditos “a la palabra” y sin intereses a pequeños empresarios.
Ante miles de asistentes en el
deportivo Santa Cruz Meyehualco, dijo que en una primera etapa se tiene
presupuesto para dar créditos a un millón de micro-empresarios, por ejemplo,
dueños de talleres, tiendas, negocios pequeños y comerciantes. Sin embargo, no
mencionó la cantidad que les prestarán.
“El que tenga negocios pequeños y tiendas o
talleres y necesite un crédito, va a recibir ese crédito a la palabra y sin
interés. Van a ir pagando mes con mes, sin interés. Termina el año, cumple y paga
y tiene derecho a pedir más”, afirmó.
El anuncio lo hizo como parte de la
presentación de los Programas Integrales de Desarrollo de su administración,
tales como pensión alimentaria a adultos mayores, becas de capacitación a
jóvenes, apoyo a personas con capacidades diferentes y becas a estudiantes de
preparatoria.
Durante su
discurso de 30 minutos, López Obrador
aseguró que todos estos programas “ya tienen presupuesto, pero todo lo que se
vaya ahorrando en el combate a la corrupción va a reforzar estos programas, que
cada vez haya más apoyo al pueblo”.
Agregó que se reducirá el proceso
administrativo para la entrega de recursos, pues en algunas partes “resulta que
se autoriza un apoyo arriba y cuando baja ya no llega nada, o si llega, ya
llega con moche. Ya no va a ser así… por eso estamos haciendo un censo casa por
casa, cada quien va a tener su tarjeta. Y desde la Tesorería de la federación
hasta el beneficiario, de manera directa”.
Con esa tarjeta, continuó, el
beneficiario podrá “ir a cualquier banco y sacar lo que por justicia y derecho
les corresponde, sin intermediarios. Nada de que ‘yo soy del Movimiento
Francisco I. Madero o soy de la Antorcha Mundial, dame a mí el dinero, yo lo
voy a entregar a la gente’. ¡No, primo hermano, así no va a ser!”.
López
Obrador reiteró las explicaciones que en
sus conferencias matutinas ha dado sobre los resultados del combate al robo de
combustible y aseguró: “No voy a ser cómplice, ya me colmaron el plato. No al
huachicol”.
Además de integrantes del gabinete
presidencial, al acto acudieron la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, y la
alcaldesa de Iztapalapa, Clara Brugada, quienes fueron descritas por el
presidente como mujeres “inteligentes, honestas, trabajadoras y con
convicciones” en quienes confía y le ayudan a quitarle “la carga” de gobernar
al país.
A su llegada
al deportivo y como sucede en actos públicos masivos que encabeza, el
presidente López Obrador caminó durante
20 minutos mientras saludaba, abrazaba y se tomaba fotos con la gente detrás de
las vallas metálicas. Unos le gritaban en coro: “¡El pueblo, consiente, apoya a
su presidente!”.
Al subir al
pódium, un chamán lo sahumó y realizó una ceremonia indígena a la que invitó a
los miles de asistentes a participar.
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