El gobernador Adán Augusto López
Hernández rechazó un supuesto pacto de impunidad con el exmandatario perredista
Arturo Núñez, y no descartó denuncias penales en contra de éste y sus
excolaboradores.
“Yo no digo que sea un hecho, pero no
lo descarto”,
respondió ante la pregunta de si su gobierno interpondrá denuncia contra el
exgobernador.
“Voy a ser muy cuidadoso, sé de denuncias que
fueron presentadas por ciudadanos y proveedores. Sé de una de un exfuncionario
en contra de otro exfuncionario, por más o menos 200 millones de pesos”, apuntó.
En una larga
entrevista de radio, la primera que concede como gobernador, López Hernández reiteró que en hechos de
corrupción actuará con firmeza y no garantiza “impunidad a nadie”.
De igual
manera, denunció que en el saliente
gobierno “lucraron mucho con todo” y que el pueblo de Tabasco sabrá la verdad
porque no habrá intocables, “pero se debe entender que no vamos a una cacería
de brujas”.
Citó casos como el del saliente
secretario de Salud Rommel Cerna, quien en plena crisis hospitalaria y
protestas por falta de pagos fue filmado dentro de una notaría “negociando” con
proveedores el pago de servicios a cambio de una comisión.
“Y tengo los cheques que daban los
proveedores en garantía para pagar”, aseguró el gobernador, luego de anunciar
que las autoridades procederán en éste y otros casos.
Puso como
ejemplo el convenio mediante el cual
Petróleos Mexicanos (Pemex) entrega combustible al gobierno del estado en apoyo
de pescadores y proyectos productivos, a través de la Secretaría de Energía,
Recursos Naturales y Protección Ambiental (Sernapam)
“Se lo llevaron todo”, denunció, y
recordó que ante la protesta de pescadores, quienes en dos ocasiones tomaron
las oficinas de la Sernapam, porque no les entregaron los vales de combustible,
directivos de Pemex le hablaron para decirle que podrían volver a darle los
vales, pero que él los validara, y respondió que no.
Acusó que la dependencia estatal se
volvió “cómplice” de Pemex porque ¿cómo se explica que hay más de mil 600
millones de pesos que la empresa no ha pagado a campesinos reclamantes de daños
ya validados? “Y la Sernapam no actuaba, pues recibía la dotación de gasolina
que vendían al mejor postor, de asfalto, todo”.
En días
recientes se descubrió que el extitular
de la Sernapam y ahora diputado local Ricardo Fitz Mendoza, del Partido de la
Revolución Democrática (PDR), adquirió un penthouse de 8 millones de pesos en
“Laguna Park”, torre ubicada frente a la Laguna de las Ilusiones y Paseo
Tabasco de esta capital.
De acuerdo
con el Registro Catastral de Tabasco, la
operación de compra venta se realizó en abril de 2018, un mes después de que
Fitz Mendoza renunciara a la Sernapam para contender por la diputación
plurinominal que ostenta.
Fitz admitió la compra del penthouse
y rechazó haber “saqueado” la Sernapam, pues lo adquirió mediante “un crédito
bancario”, sostuvo.
El
gobernador designó al frente de la
Sernapam al extitular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y
expresidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso (todo
en el sexenio de Núñez), el perredista José Antonio de la Vega Asmitia, quien
es su compadre.
En la
entrevista, López Hernández defendió el
nombramiento porque se trata, dijo, de “un profesionista de primera, una gente
muy bien capacitada, yo creo que honesto. Ha estado en diferentes cargos en la
administración pública federal y estatal, una gente que sabe trabajar en
equipo”.
Además, abundó, porque irá “a fondo” para revisar
todo el manejo de la Sernapam.
Luego calificó como “sumamente grave” lo ocurrido
en Tabasco al fin del sexenio, y admitió que a petición de Arturo Núñez
intervino ante el presidente Andrés Manuel López Obrador y la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público (SHCP) para que se canalizaran recursos
extraordinarios para frenar la ola de protestas por la falta de pagos del
gobierno.
“Costó muchísimo que llegaran esos
recursos y no se vale que los utilizaran para tratar al final de ver que se
llevaban”, deploró.
Detalló que Núñez le dijo: “Oye, no puedo, ayúdame”, y
que le faltaban mil 600 millones de pesos para los pagos de fin de sexenio.
Por esa mediación llegaron a Tabasco
800 millones de pesos, más de 350 millones que el presidente Enrique Peña envió
antes de irse, así como 450 millones para pagos de la Universidad Juárez
Autónoma de Tabasco (UJAT), pero aún faltan 800 millones de otros pagos
pendientes para liquidar –a más tardar el martes 15– a jubilados y pensionados.
Sobre la grave situación en el sector
Salud, el mandatario morenista dijo que fue “un botín y gran negocio” de
políticos, pseudo empresarios, periodistas y empleados de la institución que
eran proveedores.
“Les va a doler a los médicos y se
van a enojar, pero no somos tontos, no somos ingenuos, hay doctores que tienen
doble plaza en el sector salud que no la trabajan ellos, se la dan a que la
trabajen otros”,
concluyó.
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