Para apuntalar lo que parece una
guerra sin cuartel contra el huachicoleo, el presidente Andrés López Obrador
echó mano ya del conjunto de las Fuerzas Armadas. Al Ejército y la Marina, que
ya participaban, el viernes 11 se sumó la Fuerza Aérea. Pero en medio de esa
campaña militar, el titular del Ejecutivo abrió un flanco inesperado: anunció
que el general Eduardo León Trauwitz, responsable de combatir el robo de
combustible durante el sexenio pasado, está siendo investigado precisamente por
robo del mismo producto. El militar, muy cercano al expresidente Enrique Peña
Nieto, gozó de enorme poder y relaciones.
Ante la crisis del robo de
combustibles en México, el presidente Andrés Manuel López Obrador decidió
valerse de las Fuerzas Armadas en pleno. A diferencia de sus antecesores, que
recurrieron principalmente al Ejército, el Ejecutivo pidió ya la intervención
adicional de la Fuerza Aérea y la Marina.
Con la
incorporación de la vigilancia aérea de los ductos, los militares del aire
participan desde el viernes 11 en las operaciones desplegadas la semana pasada,
cuando el Ejército y la Marina tomaron instalaciones estratégicas de abasto y
distribución de Petróleos Mexicanos (Pemex) en todo el país.
Aunque los
militares están en el centro de esa estrategia, que en su primera semana se
tradujo en desabasto de gasolina en varios estados y la Ciudad de México, López Obrador abrió un frente dentro del
Ejército al anunciar que está bajo investigación uno de sus mandos: el general
brigadier Eduardo León Trauwitz, nada menos que el responsable de combatir el
robo de combustibles a Pemex en el gobierno pasado y hombre cercano al
expresidente Enrique Peña Nieto (Proceso 2115).
León Trauwitz es hasta ahora el
primer exfuncionario de alto nivel sujeto a investigación por robo de
combustible.
La Procuraduría General de la
República (PGR) y la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de
Hacienda (SHCP) lo tienen bajo investigación, como se ha expuesto en las
reuniones de seguridad que a diario encabeza López Obrador. Por lo pronto sus cuentas
bancarias ya fueron congeladas.
En las carpetas de investigación de
la PGR, derivadas de las acciones en Pemex, se consignan testimonios de
funcionarios de la paraestatal que, en calidad de testigos, le atribuyen al
general responsabilidad en el robo de combustible. Además, la Unidad de
Inteligencia Financiera de la SHCP investiga a 30 distribuidoras de gasolina
presuntamente implicadas en la venta de combustible obtenido ilegalmente.
Al cobijo de
Peña Nieto.
León
Trauwitz fue un hombre poderoso protegido
por Peña Nieto, a quien había servido como escolta desde el Estado de México.
Éste no le dio la jefatura del Estado Mayor Presidencial (EMP), pero a cambio,
además de un ascenso a destiempo, lo colocó en una posición de seguridad
nacional en la que llegó a manejar 5 mil millones de pesos y 2 mil 500
efectivos del Ejército, además de cientos de agentes civiles. Pese a esos
cuantiosos recursos, el robo de combustibles se incrementó el sexenio pasado.
Peor aún, la Subdirección de Salvaguardia Estratégica
(SSE) de Pemex, que estuvo al mando de León Trauwitz, al final de la
administración pasada presentó a la empresa petrolera como víctima de la
expansión de la delincuencia organizada. Además, en el libro blanco sobre la
“estrategia de salvaguardia” de Pemex 2012-2018, la oficina que estuvo a cargo
del general también aseguró que el incremento registrado entre los años 2016 y
2017 “estaba proyectado” para, a partir de entonces, empezar a decrecer.
En
diciembre, desde que anunció el inicio del combate al robo de combustibles –y
pese a su insistencia en que el delito se comete con la participación de
personal de la propia empresa–, y hasta principios de la semana pasada, López
Obrador sólo había afirmado que se investigaba a tres funcionarios de la paraestatal.
Pero el
martes 8, en su conferencia matutina y a pregunta expresa, mencionó a León Trauwitz: “Está en una lista de personas que se
investigan con relación a esto, sin que haya nada definitivo”. Sin abundar, el
presidente también dijo: “Sí existe el general, pero no se sabía nada. Ahora se
sabe porque se le menciona en asuntos que tienen que ver con la seguridad de
Pemex. Él estaba a cargo de la seguridad de Pemex”.
El pasado
julio, apenas López Obrador ganó la
Presidencia, León Trauwitz dejó la SSE y se refugió unos meses en el Ejército
para acabar el sexenio de su protector, Peña Nieto.
Ese mismo mes, el brigadier se
incorporó a la Inspección y Contraloría General de la Secretaría de la Defensa
Nacional (Sedena) para realizar “funciones de auditoría y supervisión de
recursos humanos y financieros” del Ejército.
Pero dejó el cargo en uno de sus
allegados, con quien tenía relación desde que ambos formaron parte del EMP, el
general Wenceslao Cárdenas Acuña.
(Fragmento
del reportaje especial publicado en Proceso 2202, ya en circulación)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.