Por Dolia Estévez.
En la etapa final del
sexenio de Enrique Peña Nieto, la Secretaría de Turismo (Sectur) abrió de lleno
las llaves del derroche en un inútil último intento por limpiar la imagen de
corrupción y violencia de México. De acuerdo con un documento inédito, el hoy
desaparecido Consejo de Promoción Turística contrató servicios por hasta 95
millones de dólares con la gigante publirrelacionista estadounidense MSLGroup,
el contrato más oneroso de un Gobierno mexicano en las últimas tres décadas.
“El presente Contrato
se celebra por un monto mínimo de $70,000,000.00 USD (Setenta Millones de
Dólares 00/100 Moneda de curso legal en los Estados Unidos de América) hasta un
máximo de $95,000,000.00 USD (Noventa y cinco millones de Dólares 00/100 Moneda
de curso legal en los Estados Unidos de América)… por los servicios de comunicación integral que
permita promover la imagen de México, así como estimular la demanda de
productos y servicios turísticos del país en los mercados internacionales, a
través de cualquier herramienta de marketing”, establece el convenio obtenido por
SinEmbargo del Registro de Agentes Extranjeros del Departamento de Justicia de
Estados Unidos.
El acuerdo entró en
vigor el 14 de julio de 2017 y expiró el 30 de noviembre de 2018, unas horas
antes de la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador como Presidente de
México.
Firmado por César
Eduardo Mendoza Núñez, director general para Norteamérica del Consejo de
Promoción Turística, el 26 de julio de 2017 en Nueva York, consta de 33
cláusulas y dos anexos. En la cláusula sexta, estipula: “Los pagos se
realizarán por servicios devengados, y serán depositados en una cuenta bancaria
que el “PROVEEDOR” asignará para los pagos del “CONSEJO”, mediante
transferencia electrónica y acreditación a la respectiva cuenta. Los depósitos
se harán desde la Ciudad de México y serán cubiertos en Dólares americanos al
tipo de cambio vigente en la fecha de pago”.
La Sectur concretó el
cuantioso contrato cuando López Obrador ya se vislumbraba como el probable
triunfador de los comicios presidenciales que se realizarían un año después. El
morenista ganó la elección prometiendo combatir la corrupción y el desperdicio
de fondos públicos.
Una de las primeras
acciones del nuevo Gobierno federal fue desaparecer el Consejo. Fundado en 1999
como órgano administrativo y descentralizado, el Consejo de Promoción Turística
se desempeñaba como brazo propagandístico de la Secretaría de Turismo, cuyo
titular era Enrique de la Madrid Cordero.
El 6 de diciembre pasado, Miguel Torruco Márques, Secretario de Turismo, anunció la liquidación
del Consejo y de todos sus anexos como “México/Marca País”. “Desaparecen todas
las oficinas en el extranjero, no solamente del Consejo, sino de todos, vamos a
adelgazar el gobierno. Como veníamos [haciéndolo] es muy cómodo, aprieto un
botón, hacemos la feria, hacemos esto y nos endeudamos otros 12 mil millones de
dólares… vamos por un cambio”, afirmó el funcionario.
Torruco Márques dijo
que los recursos del Consejo, 8 mil millones de pesos al año (420 millones de
dólares), se destinarán al proyecto del Tren Maya. La promoción turística se
trasladó a la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Los gobiernos de Peña
Nieto y Felipe Calderón Hinojosa justificaron el despilfarro argumentando que
una parte de los fondos se usaba para comprar tiempo al aire en cadenas
televisivas para la transmisión de publicidad turística en Estados Unidos y
otros países. Es
decir, los montos estipulados no
representan la captación neta de las publicarrelacionistas. Sea como fuese, el
gasto fue considerado innecesario por el Gobierno que encabeza López Obrador.
Si bien se sabía del contrato con MSLGroup, se desconocía su costo para el erario
nacional. MSLGroup no transparentó el convenio ante el Departamento de Justicia,
como está obligada por Ley, hasta el 3 de noviembre pasado; es decir, cuando
estaba a punto de vencer y en la víspera del cambio de la Presidencia en México.
El primer contrato con MSLGroup se dio bajo la administración de Claudia Ruiz Massieu, quien fue
Secretaria de Turismo de 2012 a 2015. En 2013, MSLGroup, que representa en
México Josh Shapiro, sustituyó a Ogilvy Public Relations, la empresa que
monopolizó esos servicios bajo el Gobierno de Calderón.
Calderón Hinojosa también
derramó recursos en el último año del sexenio cuando la violencia desenfrenada
en zonas del país empezaba a inquietar al turismo extranjero. En 2011, el
Consejo firmó dos contratos con Ogilivy por 61.2 millones de dólares para
“promover y posicionar” México/Marca País y por 13.2 millones de dólares, para
“ayudar a promover a México como socio empresarial global y destino turístico
inigualable”. Total: alrededor de 75 millones de dólares.
El servicio de las
publicarrelacionistas consistía en usar el
marketing para retratar un país idílico, con playas maravillosas,
gastronomía y museos de primer mundo. El objetivo era cambiar artificialmente
la percepción de México como país violento y corrupto.
ENTRE LOS TOP 10.
Ante el aumento de la
violencia, la violación de los derechos humanos, las desapariciones forzadas,
la corrupción y la impunidad, el Departamento de Estado se vio obligado a endurecer
sus alertas de viajes para estadounidenses y personal diplomático. Más de dos
tercios del territorio nacional fueron catalogados de peligrosos o de riesgo
para mediados de 2017.
Consecuentemente, el
gasto en promoción de imagen pasó de 10.4 millones de dólares en el primer año
de Peña a 95 millones de dólares en un sólo contrato, el de MSLGroup, en el
último, según registros del Departamento de Justicia.
En 2013, México ocupó
el quinto lugar entre los 10 países del mundo que más gastaron en la compra de
influencias e imagen en Estados Unidos, de acuerdo a la Sunlight Foundation,
grupo no gubernamental que promueve la transparencia. México fue el único país
latinoamericano entre los top 10.
El peñismo justificó
el derroche argumentando que el turismo era la segunda fuente de divisas del
país. “A pesar de todo lo que se dijo del boom del turismo en la administración
peñista, en el 2018 las remesas siguieron siendo el rey como la principal
fuente de divisas para México al representar poco más de 6 por ciento de los
ingresos totales del exterior, seguidos por el petróleo crudo con poco más de 5
por ciento y en tercer lugar el turismo con poco más de 4 por ciento”, me dijo
Alfredo Coutiño, director para Latinoamérica de Moody’s Analytics.
Torruco también
desinfló los sueños de potencia turística del peñismo. “Quitemos el velo, estamos
en el lugar número 15 en captación de divisas por turismo y quizá hasta nos
desplazamos al 16 al final de este año [2018], no nos metamos en la cabeza que
somos la sexta maravilla”, destacó.
JAMES BOND, AL RESCATE.
En 2015, Ruiz Massieu,
actual Senadora del PRI, aprovechó el rodaje de Spectre–el filme de James
Bond–en el centro histórico de la capital mexicana para elevar el perfil de
México. De acuerdo a comunicados de Sony Entertainment, filtrados a los medios
por hackers presuntamente norcoreanos, “burócratas mexicanos” ofrecieron pagar
a Sony, los estudios Metro Goldwyn-Mayer y EON Productions–productores de
Spectre–a cambio de modificaciones en el guión que proyectara una imagen
positiva de México.
De acuerdo con un documento interno, los productores del rodaje del Agente 007 recibirían 14 millones de
dólares a cambio de los siguientes ajustes en el guión: que la escena de
entrada fueran las festividades del Día de Muertos; que una de las chicas Bond
fuera mexicana; que la policía mexicana no fuera identificada como tal; que el
asesinado no fuera el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México sino un
diplomático y que se incluyera una vista panorámicas del skyline de la capital
mexicana desde el helicóptero en el que Bond salió volando de México. Todas las
escenas están en el filme. Los productores negaron que se les pagó para ajustar
el guión, pero no negaron haber recibido “incentivos” del sector privado
mexicano.
Ruiz Massieu desmintió
que el Gobierno federal hubiera “interferido” en el guión, pero admitió que se
prestó asistencia económica a los productores de Spectre. Dijo que dicha
aportación vino del Consejo de Promoción Turística. No ofreció montos.
MILLONES EN STAR POWER.
En los tres años al frente de la Sectur, Ruiz Massieu también compró el star power de famosos actores. En 2014,
el Consejo de Promoción Turística patrocinó a Kevin Spacey, el protagonista de
la exitosa serie House of Cards de Netflix, que a la sazón estaba en la cima
del estrellato [hoy enfrenta acusaciones de molestar sexualmente a un
jovencito]. Spacey viajó a México para dar un discurso en el Tianguis Turístico
en Cancún, reunirse con Peña Nieto y tomarse selfies con el Presidente que el
actor tuiteó a sus millones de seguidores.
Spacey fue representado por Leisure Opportunities, empresa de
la industria del espectáculo a la que el Consejo pagó 500 mil dólares por el
viaje y 500 mil más si la visita lograba impactar 5 millones de personas, de
acuerdo al contrato obtenido mediante la Ley Federal de Transparencia de
México. El convenio no especifica la suma de los honorarios a Spacey.
La Sectur declinó
revelar el monto, pero Rodolfo López Negrete Coppel, entonces titular del
Consejo de Promoción Turística, me dijo que el presupuesto para el evento era
de alrededor de 3.5 millones de dólares y que algunos de los gastos fueron
“autofinanciados” a través de publicidad y venta de boletos. “La participación
de Kevin Spacey se dio en ese contexto”, sostuvo.
Spacey no fue el primer
famoso de Hollywood en visitar México para efectos de promoción turística.
Según un ex funcionario consultado, en el sexenio de Calderón, la Sectur, a
través del “Programa de Celebridades”, invitó a Jennifer Aniston, Jennifer
López y Sylvester Stallone. “La idea era mostrarles lo bello y seguro que es
México para que regresaran a Estados Unidos y corrieran la voz”, señaló el ex funcionario que pidió
el anonimato.
En la conferencia de
prensa del mes pasado para anunciar la liquidación del Consejo, Miguel Torruco
explicó que la decisión, tomada como parte del proyecto de austeridad del
gobierno federal, no significa que la imagen del país vaya a dejarse de
publicitar en el mundo. Significa, en cambio, que se acabó el gasto en prácticas
de cuestionada utilidad. Los millones que se destinaron en el gobierno de Peña
para la promoción turística dieron “resultados mediocres”, expuso Torruco.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.