El Banco de
México (Banxico) mantuvo su tasa de interés
de referencia en 8.25 por ciento debido a una baja en la inflación y la
convergencia de esta con la estimación del banco central.
El banco
central destacó que la inflación pasó de
7.72 por ciento en noviembre a 4.37 en enero, producto de la reducción de la
inflación no subyacente. Pero alertó que las presiones externas al peso,
aumentos en los precios de los productos agropecuarios y los energéticos
podrían presionar a este indicador.
Añadió que desde la última decisión
de política monetaria, los precios de los activos financieros en México
mostraron un mejor desempeño. Entre ellos citó la apreciación y disminución de
la volatilidad del peso.
Mientras las primas de riesgo
soberano y las tasas de interés a mediano y largo plazo se redujeron, con lo que
se revirtió parte del incremento registrado en los últimos meses de 2018. En
este sentido, destacó el debilitamiento del dólar, la aprobación del Paquete
Económico de 2019 y la recompra de bonos utilizados para financiar el Nuevo
Aeropuerto Internacional de México.
La decisión del banco central
coincide con lo esperado por los analistas financieros, quienes apuestan a que
la tendencia alcista ha concluido y que incluso podría haber un descenso en las
tasas de interés a partir de junio próximo.
Con el anuncio
de política monetaria de Banxico, se
rompe la secuencia de dos alzas consecutivas que llevaron a la tasa de interés
a reportar un nivel no visto desde 2008.
LOS RIESGOS.
Banxico alertó que el actual entorno presenta
“importantes riesgos de mediano y largo plazo que pudieran afectar las
condiciones macroeconómicos del país, su capacidad de crecimiento y el proceso
de formación de precios en la economía”.
Por lo que pidió al Gobierno federal
propiciar un ambiente de confianza y certidumbre para la inversión, una mayor
productividad, la consolidación de las finanzas públicas, el fortalecer el
estado de derecho y abatir la corrupción.
Además, llamó a estar a tanto a los retos que
afronta Petróleos Mexicanos (Pemex) ya que la reducción de su calificación por
parte de Fitch “implicará mayores costos de financiamiento para dicha empresa”.
Otro aspecto a considerar para
Banxico es el aumento al salario mínimo, ya que podría devenir en “revisiones
salariales que rebasen las ganancias en productividad y generen presiones de
costos, con afectaciones en el empleo formar y en los precios”.
El banco central reiteró su
compromiso de mantener la inflación en 3 por ciento y ajustar su política
monetaria para arribar a dicho objetivo.
TASAS ALTAS,
CRÉDITOS ALTOS.
El Banxico determinó que la tasa de
interés continúe en 8.25 por ciento. Dicha referencia se ve reflejado en los
costos de créditos hipotecarios, automotrices y en los intereses que cobrar las
tarjetas de crédito.
Una herramienta importante que tiene
el Banco Central para controlar el crecimiento de dinero y por lo tanto a la
inflación, es la tasa de interés. El mecanismo funciona de la siguiente forma:
una mayor tasa de interés reduce la demanda agregada desincentivando la
inversión y el consumo, aumentando el ahorro de las personas; de esta manera se
limita la cantidad de dinero disponible en la economía, con lo que el nivel de
precios disminuye.
Lo contrario sucede cuando disminuye
la tasa de interés; ahora las personas se ven incentivadas a invertir y consumir,
ya que tener el dinero en los bancos no es la mejor opción, por lo que la
cantidad disponible en la economía se ve incrementada, lo que hace que el nivel
de precios aumente, según
explica Banxico.
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