Por Juan
Carlos Cruz Vargas.
Las
compañías Grupo Carso, IEnova y
TransCanada respondieron a los señalamientos del presidente Andrés Manuel López
Obrador sobre “los contratos leoninos” otorgados en la administración pasada
para construir y operar gasoductos, mismos que están “parados”.
De entrada, Grupo Carso justificó que Carso Energy ganó
tres concursos en procesos internacionales, transparentes y públicos.
Los dos primeros para ser construidos
y operados en Estados Unidos, asociados con Energy Transfer Partners y Mastec,
con el 49%, y Carso Energy, con el 51. Estos gasoductos están funcionando desde
hace más de dos años y pasaron la certificación Foreign Corrupt Practices Act,
que exige por Ley Estados Unidos.
Mientras que
para el gasoducto que se construye en el
norte de México y que consta de 620 kilómetros, Carso Energy adquirió la
tubería, todos los equipos, herramientas y materiales necesarios para su
construcción, además de contratar para ello al consorcio integrado por CICSA,
FCC y Nuova Ghizzoni.
Sin embargo,
la empresa del magnate Carlos Slim
señaló que la construcción se ha visto interrumpida significativamente en 16
tramos que suman 86 kilómetros, que han retrasado en más de un año la
conclusión del proyecto y que continúan obstruyendo el concluir los 620
kilómetros, encareciendo la obra y los gastos financieros, pero en especial
afectando al país que no cuenta con un combustible de precio reducido que le
permita ofrecer precios de energía eléctrica competitivos.
Agregó que debido a las obstrucciones
que frenan la terminación y puesta en operación del gasoducto, procedió la
aplicación de las cláusulas nueve y 22, inciso siete, del contrato que se tiene
con la CFE, mismo que formó parte de las condiciones de la licitación.
“La obstrucción a la construcción del
gasoducto representa un elevado costo para la construcción y terminación del
gasoducto y en especial, como señalamos antes, a la CFE al impedirse el acceso
a gas natural de muy bajo costo para la eficiencia y competitividad de sus
operaciones”, soltó.
IEnova:
ducto interrumpido por sabotaje.
Por
separado, IEnova, que pertenece a la
trasnacional estadunidense Sempra Energy, aseguró que todos los contratos de
ductos de transporte de gas natural de la empresa con CFE fueron adjudicados
bajo procesos de licitación pública internacionales abiertos y transparentes,
bajo estándares internacionales de la industria.
IEnova aclaró que tiene un ducto que entró en
operación en mayo de 2017. Sin embargo,
el servicio a la CFE fue interrumpido por actos de sabotaje sufridos en el
mismo, en agosto de 2017, hechos que fueron denunciados ante las autoridades
federales y locales.
La compañía se vio en la necesidad de
explicar que Carlos Ruiz Sacristán, presidente ejecutivo y presidente del
Consejo de Administración de IEnova, fue funcionario público durante 24 años.
En ese periodo, fue director general de Pemex únicamente 28 días en diciembre
de 1994.
“Esta fue la única participación del
licenciado Ruiz en el sector energía como funcionario público. Su último cargo
en el sector público concluyó en diciembre del 2000. Carlos Ruiz es funcionario
de IEnova desde 2012. En su ejercicio profesional en el sector público y
privado se ha conducido de forma ética, honesta y transparente”, señaló mediante un comunicado.
No son
multas ni subsidios: TransCanada.
Por último,
TransCanada justificó que los contratos
con la CFE surgen bajo el marco legal mexicano, a partir de procesos de
licitaciones públicas internacionales, transparentes, abiertas y en acuerdo con
los estándares de la industria.
“Estos contratos, incluyen
previsiones de fuerza mayor que aplican cuando, ya sea la CFE o la compañía
constructora de los ductos, se ven impedidas de cumplir con sus obligaciones
debido a circunstancias imprevistas fuera de su control. Los pagos recibidos
durante estos eventos de fuerza mayor no son ‘multas’ ni ‘subsidios’”, explicó.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.