Por Arturo Ángel.
La Fiscalía General de la República (FGR) detectó a través de una serie de peritajes especializados un
posible enriquecimiento ilícito y fraude fiscal por al menos 20 millones de
pesos del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, de su esposa Karime
Macías, y de otras personas y familiares cercanos a la pareja.
Por este caso, cuya investigación inició desde hace casi tres
años, la FGR (antes PGR) solicitará
nuevas órdenes de aprehensión a jueces federales en las próximas semanas. Una
de ellas ya se dio a conocer el pasado fin de semana en contra de Mónica
Tubilla Macías, prima de Karime Macías.
Autoridades federales informaron
que el 11 de julio de 2016 la entonces PGR inició la carpeta de investigación
FED/SEIDF/UEIDFF-VER/0000691/2016 en contra de Duarte y su primer círculo
familiar por la denuncia presentada por Miguel Ángel Yunes Linares. A ellas se
integró el acta circunstanciada AC/UEIDFF/010/2016 abierta un mes antes, por
una denuncia anónima interpuesta en contra del exgobernador de Veracruz por enriquecimiento
ilícito.
Ese fue el punto de
partida de las investigaciones que permitieron corroborar presuntas
irregularidades entre los recursos económicos detectados en las cuentas
bancarias de Duarte y su esposa, respecto a los ingresos de los mismos. En
síntesis fueron 20 millones de pesos que supuestamente transitaron por las
cuentas sin actividades (legales) que las amparen. Dinero que incluso pudo
llegar al extranjero.
Para verificar lo
anterior la Subprocuraduría de Delitos Federales de la entonces PGR obtuvo
información de distintas instituciones federales, entre ellas la Unidad de
Inteligencia Financiera (UIF) de Hacienda, el Servicio de Administración
Tributaria (SAT), la Comisión Nacional Bancara de Valores, y la Procuraduría
Fiscal de la Federación. Incluso se solicitaron asistencias internacionales a
Estados Unidos, España y Costa Rica.
Además se solicitó a
la Secretaría de la Función Pública (SFP) un dictamen técnico contable en
materia de evolución patrimonial tanto de Duarte de Ochoa así como de sus
dependientes económicos.
Por su parte la PGR
llevó a cabo diversos peritajes en materia de contabilidad y evolución
patrimonial. Uno de ellos concluyó que en el periodo del 1 de diciembre de 2010
al 31 de diciembre de 2015 existe un aumento patrimonial de Javier Duarte sin
justificación. Dicho periodo coincide con los cinco primeros años de su
administración.
Desde octubre de 2016 y
previa autorización de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el
Ministerio Público Federal consiguió el aseguramiento de múltiples cuentas
bancarias relacionadas con Duarte, su primer círculo familiar y posibles
prestanombres.
Los delitos y el retraso en la denuncia.
De acuerdo con lo explicado por autoridades que participaron
en la investigación, los nuevos delitos
que estarían configurando en contra de Macías, Duarte y otros involucrados, son
defraudación fiscal y enriquecimiento ilícito equiparados.
Lo anterior ya que se
detectaron recursos económicos que no están amparados ante ninguna actividad
comprobable y que, por ende, tampoco fueron reportados a Hacienda ni se
cumplieron las obligaciones fiscales correspondientes. La confirmación de la
defraudación fiscal permite a su vez corroborar la existencia de recursos no
justificados, que en el caso de Duarte y sus familiares directos es equiparable
a enriquecimiento ilícito.
El progreso de este
caso se vio detenido al menos año y medio debido a la falta de denuncia formal
de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), hecho confirmado por el
subprocurador Felipe Muñoz en una conferencia de prensa en octubre de 2018.
Y es que acuerdo con el
artículo 92 del Código Fiscal de la Federación, para que pueda procederse
penalmente en un caso de defraudación fiscal es indispensable que la Secretaría
de Hacienda presente ante el Ministerio Público la querella correspondiente.
Fue hasta diciembre de
2018 cuando se dio a conocer públicamente que la SHCP había formalizado la
denuncia por defraudación fiscal en contra de Karime Macías por las
irregularidades detectadas en sus movimientos bancarios.
Cabe señalar que la
investigación federal por estos delitos no solo se extendió al círculo familiar
del exgobernador de Veracruz y su esposa sino a varios colaboradores.
Las autoridades consultadas informaron que el delito de defraudación fiscal equiparada se confirmó
en al menos dos casos más: el del abogado fiscalista José Juan Rodríguez
Janeiro por irregularidades en el ejercicio fiscal de 2012, y en el del
empresario Moisés Mansur Cysneiros por irregularidades en los ejercicios
fiscales 2012 y 2014.
Hasta ahora no se ha
precisado públicamente si las órdenes de aprehensión en contra de ellos dos
fueron solicitadas a os jueces correspondientes o aún no.
Este sería el segundo
caso penal en contra de Janeiro y Mansur luego de que ambos fueron acusados,
junto con Javier Duarte y otras personas más, de lavado de dinero y
delincuencia organizada, caos por el cual el exgobernador de Veracruz fue
sentenciado a 9 años de prisión.
Janeiro logró ser
absuelto en dicho proceso a cambio de colaborar con las autoridades federales
confesando los actos ilegales. Por su parte Mansur huyó a Canadá donde aún
permanece junto con su familia, sin que a la fecha el gobierno de México haya
conseguido extraditarlo.
Opacidad en casos Duarte y Macías.
Desde el año pasado
Javier Duarte y Karime Macías enfrentan procedimientos de carácter
internacional promovidos por México, derivados de órdenes de aprehensión
giradas en contra de ambos por jueces de Veracruz.
En el caso de Javier
Duarte pesa en su contra una orden de aprehensión por el delito de desaparición
forzada. Para que la misma pueda ser cumplimentada, se necesita que Guatemala
(país que lo extraditó en 2017) autorice su ejecución como una excepción al tratado
que solo permite procesar a una persona por los delitos originales por los
cuales fue entregada.
En el caso de Karime
Macías, la Fiscalía de Veracruz obtuvo una orden en su contra por posibles
hechos de corrupción, la cual no ha podido ser cumplimentada pues, desde 2016,
ella y sus hijos viven en Londres donde solicitaron refugio. Por ello se giró
una ficha roja de Interpol en contra de Macías, y se puso en marcha la
solicitud formal de extradición.
En ambos casos los
procedimientos están a cargo de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE),
la cual no ha informado de avance alguno. En ese contexto Animal Político
solicitó vía transparencia a la dependencia conocer el estatus de estos
procedimientos que públicamente han sido confirmados, sin embargo, la SRE se
negó a informar argumentando que son datos “confidenciales”.
En el caso de Karime Macías la SRE argumentó al dar respuesta a la solicitud folio 0000500236618
que “el dar a conocer si una persona cuenta o no con una petición de
extradición en su contra afectaría el derecho a la presunción de inocencia y a
salvaguardar su honor”.
Y respecto a la solicitud de Javier Duarte folio
0000500236518, la dependencia federal
respondió con una negativa casi idéntica a la anterior. Señaló que “dar a conocer
si una persona cuenta o no en su contra con una petición de excepción al
Principio de Especialidad (…) afectaría el derecho a la presunción de inocencia
y a salvaguardar su honor”.
En este contexto Animal Político ya promovió ante el
Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI) recursos en contra de esta
negativa de proporcionar la información.
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