Por Raúl Olmos / Mexicanos Contra la Corrupción y la
Impunidad
La Secretaría de
Hacienda rastrea las operaciones financieras de Blunderbuss Company de México,
una empresa “fantasma” que el departamento de sobornos de Odebrecht utilizó
para triangular 6 millones 112 mil dólares entre bancos de Panamá, la isla de
Antigua, Estados Unidos y México.
Ese dinero se
transfirió a México entre 2009 y 2011 y es distinto a los sobornos de 10
millones de dólares que exdirectivos de Odebrecht aseguran haber pagado durante
la campaña electoral de Enrique Peña Nieto en 2012 y, posteriormente, ya
durante el gobierno del mexiquense, entre 2013 y 2014, a cambio de contratos de
obra en la refinería de Tula.
El rastreo del dinero
de Blunderbuss lo realizan dos áreas de Hacienda: el Servicio de Administración
Tributaria (SAT) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
El SAT también
investiga a una red de 11 empresas “fantasma” ligadas con Blunderbuss, con la
que compartían socios, representantes y apoderados legales.
Cuatro de las 11
empresas investigadas por el SAT participaron entre 2013 y 2018 como
proveedores de la administración pública federal y de los gobiernos de los
estados de México y Coahuila, con contratos por al menos 192 millones de pesos, de acuerdo con los documentos
consultados por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
En octubre de 2018,
personal del SAT acudió al supuesto domicilio fiscal de Blunderbuss en Poza
Rica, Veracruz, y constató que era inexistente.
También se efectuaron
visitas domiciliarias a las 11 empresas ligadas a Blunderbuss, y en todos los
casos no fueron localizadas.
El 10 de diciembre de 2018, ya en el gobierno de López Obrador, la Administración Desconcentrada
de Auditoría Fiscal de Nuevo León envió al domicilio fiscal de Blunderbuss un
oficio en el que le notificó que había sido incluida en el supuesto de
simulación de operaciones, y le dio un plazo de 30 días hábiles para responder
y defenderse.
Sin embargo, al no
haber respuesta, el SAT publicó el pasado 30 de marzo de 2019, en el Diario
Oficial de la Federación, el nombre de Blunderbuss en el listado de presuntas
empresas fantasma.
Lo mismo hizo el SAT
con las otras 11 empresas vinculadas con Blunderbuss.
El 12 de junio de 2017,
MCCI reveló que dos empresas offshore utilizadas por Odebrecht para el pago de
sobornos habían transferido 3 millones 754 mil dólares a Blunderbuss, una
empresa constituida en Poza Rica que carece de instalaciones y de operaciones
comerciales visibles.
Nuevos documentos
oficiales de la Fiscalía brasileña, a los que tuvo acceso MCCI, muestran que el
monto superó en realidad los 6 millones 112 mil dólares.
En aquella investigación se
documentó que detrás de Blunderbuss operaba una red de prestanombres ligada al
Gobierno veracruzano cuando fue encabezado por Javier Duarte, así como a la
oficina de Odebrecht en México.
Las operaciones Odebrecht-Blunderbuss.
Las primeras
transferencias a Blunderbuss se efectuaron a mediados de 2009, según los
documentos obtenidos por MCCI. Ese año se traspasaron 2 millones 358 mil 108
dólares a través de la empresa panameña Constructora Internacional del Sur,
utilizada por Odebrecht para ocultar sobornos, y con la intermediación de
Credicorp de Panamá, Banorte y The Bank of New York.
En 2010 se
transfirieron otros 2 millones 3 mil 918 dólares, y en una porción de estas
operaciones Odebrecht recurrió a Innovation Research Engineering and
Development Ltd (IREAD), empresa afincada en la isla de Antigua, también
utilizada para encubrir pagos ilegales a políticos.
Finalmente, en 2011
Blunderbuss recibió 1 millón 750 mil 784 dólares a través de las dos empresas
fachada y con la intermediación de Credicorp, Monex y Meinl Bank Antigua, éste
último banco propiedad de Odebrecht.
Los documentos
consultados no precisan los nombres de los beneficiarios de estos traspasos
millonarios.
Investigación trunca con EPN.
A partir de la información revelada por MCCI, la anterior administración federal inició
una investigación sobre las operaciones de Blunderbuss y las transferencias con
la red de sobornos de Odebrecht, pero la pesquisa quedó trunca.
Desde el 27 de
septiembre de 2017 la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) había obtenido
una relación de los movimientos bancarios de Blunderbuss con Innovation
Research Engineering and Development y Constructora Internacional del Sur,
ambas utilizadas por Odebrecht para el pago de sobornos.
También la Comisión
Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) había elaborado desde noviembre de 2017
un reporte de 50 páginas con información de movimientos de la cuenta 172268949
de BBVA Bancomer a nombre de Blunderbuss.
Mientras que la
Procuraduría General de la República (hoy Fiscalía) había recibido información
de operaciones inusuales de Blunderbuss, a través de la Unidad Especializada de
Análisis Financiero.
La coordinación de
afiliación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) comprobó que
Blunderbuss es una empresa irregular, pues en sus registros no localizó
antecedentes de la misma.
Además de revisar sus
declaraciones fiscales, el SAT también investigó a la red de empresas fantasma
vinculadas a Blunderbuss.
Pese a toda esta información recopilada, la investigación quedó trunca y la ahora Fiscalía General se enfocó en
sólo integrar el expediente de Odebrecht con los sobornos confesados en la
refinería de Tula.
La investigación completa la puede consultar en: Investiga
Hacienda operaciones de empresa veracuzana a la que Odebrehct depositó
sobornos.
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