vinculados al gabinete de seguridad
del ex Gobernador de Veracruz, Javier Duarte, han sido absueltos de todos los
cargos o han quedado libres antes de tiempo, lo que vuelve a generar sospechas
de que uno de los peores escándalos de corrupción de México se esté ocultando
bajo la alfombra.
El 15 de
marzo, Flavino Ríos Alvarado fue
absuelto de múltiples cargos de tráfico de influencias y abuso de autoridad
durante la época en la que ejerció como Secretario de Gobernación en la
administración de Duarte. Dos días después de asumir el cargo como Gobernador
interino tras la precipitada renuncia de Duarte en 2016, Ríos Alvarado
supuestamente consiguió un helicóptero para facilitar la huida de Duarte.
Javier
Duarte ejerció como Gobernador de Veracruz por el Partido Revolucionario
Institucional (PRI) entre 2010 y 2016, y su administración llegó a ser conocida
como una de las más corruptas de México. Su Gobierno está acusado de malversar
más de 45 millones de dólares de fondos federales, así como de participar en el
aumento de las desapariciones forzadas, que convirtió a Veracruz en uno de los
estados más peligrosos del país. Duarte renunció a su cargo poco antes del
final de su mandato, pero huyó del país en lugar de enfrentar los cargos,
permaneció prófugo durante seis meses, y fue finalmente capturado en Guatemala.
Ríos Alvarado es el sexto funcionario
de Duarte que ha sido liberado desde que la actual administración del
Movimiento Regeneración Nacional (Morena) asumió el poder del Estado el 1 de
diciembre.
Arturo Bermúdez Zurita, ex Secretario
de Seguridad Pública, Mauricio Audirac Murillo, ex tesorero de Duarte, y
Francisco Valencia García, ex Secretario de Obras Públicas, fueron liberados y
quedaron bajo medida de aseguramiento pocos días después de la llegada del
nuevo Gobernador, aunque todavía hay cargos en contra de ellos. A María
Georgina Domínguez Colio, quien ejerció como portavoz de Duarte, se le concedió
arresto domiciliario en febrero, y su secretario privado, Juan Antonio Nemi
Dib, fue exonerado el 12 de marzo.
Dado el peso de las acusaciones
contra estos ex funcionarios, que incluyen una enorme malversación de fondos,
tráfico de influencias y abuso de autoridad, la cadena de precipitadas
liberaciones ha causado revuelo en Veracruz. El caso más llamativo es el de
Bermúdez Zurita, quien además está acusado de participar en la desaparición
forzada de 15 personas que luego fueron halladas muertas.
Funcionarios de diferentes vertientes
políticas de Veracruz han condenado públicamente las liberaciones, entre ellos
el actual Gobernador Cuitláhuac García, del partido Morena. Pero el momento en
el que esto ocurre no deja de generar sospechas.
El
Presidente Andrés Manuel López Obrador
mostró una postura firme contra Duarte durante su campaña electoral,
presentando su caso como la mayor muestra de corrupción e impunidad en México.
Pero su retórica se ha suavizado notablemente desde que fue elegido, lo que
hace pensar que su programa de lucha contra la corrupción es solo superficial.
Demonizar casos indignantes como el
de Duarte es una táctica conveniente para ganar votos de todos los frentes
políticos. Pero la erradicación de la corrupción sistémica es una tarea más
difícil y compleja.
Arturo Ángel,
periodista veracruzano consultado por InSight Crime, explicó que, a pesar de la supuesta autonomía de los fiscales
mexicanos, el enorme retraso en los casos significa que algunos requieren de
apoyo político para que avancen. López Obrador ha expresado repetidamente su
renuencia a hacerlo, aduciendo la necesidad de mirar hacia el futuro en lugar
de participar en “cacerías de brujas” políticas.
Los funcionarios de la administración
Duarte han tenido por costumbre refugiarse bajo el manto de otros partidos políticos,
tanto de la administración de Miguel Ángel Yunes, que ocupó la gobernación
entre 2016 y 2018, como de la actual administración de Morena, a cargo de
Cuitláhuac García, como lo registró Proceso en noviembre. En este contexto, la
promesa de López Obrador de no llevar a cabo cacerías de brujas políticas
parece una excusa velada para no invertir recursos en los heredados casos de
corrupción que involucran a estados como Veracruz.
Sin embargo,
el partido Morena ha sido acusado de
mayores niveles de complicidad con la administración Duarte en Veracruz. Desde
2016 han abundado los rumores de un “pacto electoral” entre Morena y el PRI,
según los cuales Morena presuntamente recibió dineros de Duarte para que se
hiciera el de la vista gorda frente a sus malas conductas, con el objetivo de
marginar electoralmente la coalición de PAN-PRD, rival de Yunes.
Si bien no se ha presentado ninguna
prueba que sustente estos alegatos, la pronta liberación de los funcionarios de
Duarte ha aumentado inevitablemente esas sospechas.
Arturo
Ángel, sin embargo, advierte que no se
deben hacer extrapolaciones apresuradas. Las acusaciones de asociaciones con
Duarte se han convertido en un balón político en Veracruz, y todas las partes
lo están usando para anotar goles contra sus rivales. Por su parte, la
administración de Morena ha acusado al actual Fiscal General de Veracruz, Jorge
Winckler, cercano aliado de Yunes, de sabotear los cargos contra los
exfuncionarios y de llegar a acuerdos para que se les permita intercambiar
propiedades por impunidad.
Si bien tales denuncias parecen
exageradas, especialmente dada la abierta animosidad que los funcionarios de
Duarte han expresado hacia Winckler, Arturo Ángel propone una interpretación
más plausible.
“El nuevo Gobernador que llegó, rival
de Duarte, presionó a la Fiscalía General para obtener resultados rápidos, pero
se cometieron errores en la compilación de estas investigaciones […] Esto causó
que algunos de estos casos efectivamente fracasaran, mientras que otros han
sido bastante cuestionados”, explica Ángel.
Se espera que el próximo mes se abran
cuatro nuevos casos contra exfuncionarios suyos, a la vez que otros 26 están
pendientes en la Procuraduría General de la República. El avance de estos
casos, o su retraso, será un barómetro importante de la voluntad política para
avanzar en la agenda anticorrupción en México, y ofrecerá pistas sobre la
verdadera alineación de intereses en Veracruz.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.