Por Dulce
Olvera.
Todo estaba planeado, sospechan los
vecinos del edificio 5 del condominio Rincón del Sur 15, en la Alcaldía
Xochimilco de la Ciudad de México. Claudia Sheinbaum Pardo, Jefa de Gobierno de
la Ciudad de México, acudió a la entrega simbólica el 19 de abril, entre
cámaras y aplausos. Pero los representantes de la constructora Grupo Darmi y la
administradora Graciela Vieryia Olivares sólo le mostraron los dos primeros
pisos, y no le permitieron subir a los departamentos sin acabados,
impresentables.
La empresa, que prometió hasta un
elevador, argumenta que se terminó el presupuesto en la inyección del concreto
y así los dejarán.
Los habitantes de los 10
departamentos del edificio de más de 40 años no han regresado a vivir ahí por
la incertidumbre que las fallas en la obra implican y porque exigen que el
Gobierno de la Ciudad de México realice una auditoría al uso de los 9 millones
de pesos de recursos públicos y los 200 mil pesos que les pidió Graciela
Vieryia, representante legal ante la Procuraduría Social (PROSOC), para el
proyecto preliminar.
La reconstrucción duró ocho meses
bajo hermetismo. Nunca se les dio algún recibo, informe o planos y fue la
administradora quien eligió a la constructora Grupo Darmi y a la supervisora de
obra BIPCO. Bruno, habitante del departamento nueve, consideró que el error fue
no haber puesto por escrito las promesas “color de rosa” de la constructora.
“Esta señora [Graciela Vieiryia]
venía jalando a la Doctora Sheinbaum: ‘Véngase por aquí, Doctora, aquí vea
este’, le dijo. No la dejó subir más allá del departamento
seis, porque después del seis se ve lo mal terminado que están todos”, recordó
Manuel Alonso Juárez, del departamento siete, sobre la visita del viernes 19 de
abril. “En el departamento seis yo le enseñé el piso, los muros y el techo cómo
estaban mal acabados. Ella me contestó: ‘esto está muy mal, esto no es
posible’. Fueron sus comentarios, muy ambiguos”.
Cuando Manuel intentó que la Jefa de
Gobierno de la capital del país subiera al departamento siete, la representante
legal Graciela la jaló. Y como estaba rodeada de prensa y miembros del
colectivo Damnificados Unidos, ya no pudo insistir.
“En mi departamento que es el siete
no tengo pisos, me destruyeron las puertas, en el baño rompieron el plafón,
rompieron el azulejo, quitaron una tina y ahí se ve una cuarteadura, y ahí se
quedó”, describió. Eso es lo que buscaba que la gobernante viera. “Las puertas
de mi clóset no aparecen, están las de Jair [habitante del departamento seis].
Hicieron un revoltijo, un cochinero”.
Jair Ruiz,
del departamento seis, dijo que las
autoridades sólo estaban viendo los departamentos uno, dos y tres, “los cuales
están bien arreglados”. El tres, hasta con instalación eléctrica en el balcón,
es el de la representante legal.
Cuando lograron que la Jefa de
Gobierno subiera al departamento seis, “se dio cuenta que los pisos son
distintos, no hay puertas, no hay cocina, los baños están sin terminar, los
plafones están sin colocarse al igual que los clósets”. Tiene niños menores de
10 años y su balcón, desde un piso alto, está construido a la mitad: “está
mocho”.
FALTA APOYO
DE AUTORIDADES.
El jueves 2 de mayo damnificados del
sismo del 19 de septiembre sostuvieron una reunión privada con la Jefa de
Gobierno Claudia Sheinbaum en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento. Pero
acordaron revisar el caso particular de Rincón del Sur 15 edificio 5 después
del 8 de mayo.
“A lo mejor la Doctora Claudia
Sheinbaum tiene muy buenas ideas de trabajo y muchas ganas de hacer las cosas
bien. Pero su equipo que está abajo de ella no está trabajando. Esa es la
impresión que nosotros tenemos”, aseguró Manuel Alonso.
El
Comisionado para la Reconstrucción César
Cravioto no les ha contestado la solicitud que enviaron desde el 26 de abril
para que la Unidad de Transparencia de la Secretaría de Finanzas realice una
auditoría sobre el uso de los recursos públicos por parte de Grupo Darmi y la
representante legal Graciela Vieyria.
“Yo fui a tres reuniones con la
Comisión para la Reconstrucción y no iba él por exceso de trabajo. En una me
dijeron que se dialogara con ella [la administradora Graciela], que eran
chismes entre nosotros o diferencias de opiniones. En la siguiente ahí estaban
de la Procuraduría Social (PROSOC), me pidieron ir a sus oficinas, y me atendió
un joven que me dio el avión. A la tercera reunión no fue nadie de la PROSOC
por lo que decidimos hacer el escrito para saber qué se hizo con ese dinero”, contó Manuel.
En un
comunicado, el colectivo Damnificados
Unidos ya había criticado las respuestas del Comisionado César Cravioto, quien
señala que solo se trata de “diferencias” entre vecinos.
“Condenamos que quien ostenta la
máxima autoridad en materia de reconstrucción en la Ciudad de México prefiera
la opacidad y pretenda poner a pelear entre sí a los damnificados antes de
responder la demanda de llamar a cuentas a las empresas constructoras para que
comparezcan respecto al manejo de los recursos públicos empleados en las
obras”, expuso.
Yara, otra
habitante del edificio 5 de Rincón del Sur,
aseguró que los representantes de Grupo Darmi les explicaron “que se rebasó el
presupuesto que habían pedido, que lo usaron nada más para lo que era la
reconstrucción de los daños más fuertes, que no les había alcanzado el dinero y
que se iba a quedar así”.
Ante ello, “pedimos al Gobierno una revisión de una
compañía externa para ver si realmente se hizo todo lo que prometieron ellos en
el proyecto y que realmente el edificio esté bien reparado, que lo entreguen
habitable”.
Manuel agregó que la constructora les dijo que
“teníamos un buen presupuesto para tener un edificio nuevo y único, y que todos
los departamentos quedarían en buen estado, que no los íbamos a reconocer. Pues
no lo reconocemos por tantos malos acabados”.
“Nos habían dicho que había 46
perforaciones para inyectar concreto (alrededor del edificio). Dicen que aquí
se fue todo el presupuesto. Yo digo que aquí se fue el despojo de recursos”
“Habló de instalaciones hidráulicas,
eléctricas, sanitarias. Al contrario, las dejó incompletas, rotas. Los baños
están destruidos, las cocinas están destruidas, los pisos están chuecos, las
escaleras están parchadas. El día que vino la Doctora Claudia Sheinbaum se
cayeron cuatro personas en las escaleras por lo mal que están acabadas”, acusó.
EL PAGO DEL
CRÉDITO.
Bruno Ortiz acababa de adquirir un crédito de Infonavit
en junio de 2017 para un departamento que a la fecha no ha podido habitar. El
sismo del 19 de septiembre dañó el edificio cinco de Rincón del Sur y su
vivienda, el número nueve, quedó solo con fisuras, porque ya lo había renovado
antes. Dado el subsidio del gobierno de la Ciudad de México, no se le otorgó el
seguro.
“Ya voy para dos años pagando el
crédito y es el día que no puedo habitarlo. Se me hace ilógico. Se supone que
la obra está terminada. Durante el proceso hubo mucho hermetismo, muy austera
la información por parte tanto de la constructora como de la administradora”, dijo mientras miraba el edificio
inalcanzable.
Actualmente vive con su suegra,
esposa y sus dos hijos. Además de aportar a los gastos, sigue pagando el
crédito.
“Lo único que quiero y deseo es poder
habitar ese departamento que siento que es algo que estoy pagando, pero que no
puedo usar. Es mucha frustración, impotencia… no sé ni cómo llamarlo. Es
desesperación de no poder habitar algo que estoy pagando”, enfatizó.
“Ya es necesario que alguien venga y
nos dé una explicación total de qué es lo que ha pasado, qué está pasando y qué
va a pasar”, exigió.
Respecto a los 20 mil pesos que pidió
la administradora Graciela Vieiryia a cada vecino, comentó que si todo lo
subsidió el Gobierno capitalino, “no teníamos que haber puesto de nuestro
bolsillo ni un quinto. Lo más importante es la transparencia de todo esto”.

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