lunes, 6 de mayo de 2019

La FES Acatlán, la más grande de la UNAM, se llena de anomalías, muestran la ASF y Transparencia.



Por Redacción / Sin Embargo.

La Facultad de Estudios Superiores Acatlán (FES Acatlán), la entidad académica con más disciplinas y mayor matrícula dentro de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), está llena de irregularidades.

En esta Facultad, en la que se imparten 23 licenciaturas y 24 programas de posgrado, convergen diariamente alrededor de 25 mil personas considerando alumnos, profesores y trabajadores.

El 12 de marzo de 2017, Manuel Martínez Justo fue designado por la Junta de Gobierno de la UNAM como director de la Facultad para el periodo 2017–2021, y un día después Leonardo Lomelí Vanegas, secretario general de la Universidad, le dio posesión.

A pesar de que Martínez Justo exprese constantemente que el objetivo de su administración es perfilar a Acatlán como “una facultad moderna, propia del siglo XXI”, el trabajo cotidiano de él como titular y de sus funcionarios revelan irregularidades y prácticas deshonestas propias del siglo anterior.

No obstante, los mecanismos de transparencia y acceso a la información establecidos en la Constitución y normativas federales, así como en el Reglamento de Transparencia y Acceso a la Información Pública de la UNAM, han permitido la apertura de la actuación de Martínez Justo y su equipo de trabajo, y han posibilitado el escrutinio público.

¿DIRECTOR POR CASUALIDAD?

De acuerdo con el artículo 39 del Estatuto General de la Universidad Nacional Autónoma de México, los directores de facultades deben reunir los siguientes requisitos:

I. Ser mexicano por nacimiento, mayor de treinta y menor de setenta años.

II. Haberse distinguido en la labor docente, de investigación o divulgación científica y llevar una vida honorable.

III. Haber prestado servicios docentes en la facultad o escuela de que se trate por lo menos ocho años y estar sirviendo en ella una cátedra.

IV. Poseer uno de los títulos que otorgue la facultad o escuela respectiva o un grado equivalente.

Sin embargo, Manuel Martínez Justo fue designado director en marzo de 2017 a pesar de no cumplir con lo establecido por la legislación de la universidad, en concreto con lo relacionado a la nacionalidad, pues es español de nacimiento, ni con los títulos universitarios (obtenidos, en el caso de licenciatura y maestría, en universidades extranjeras, y el doctorado aparentemente en el campus central de la Universidad).

En solicitud a la Unidad de Transparencia de la UNAM foliada con el número 6440000127118 se requirieron los “documentos probatorios de nacionalidad por nacimiento, en versión pública, presentados por el C. Manuel Martínez Justo durante el proceso de auscultación para la designación de director de la facultad” y se recibió por respuesta que “no presentó documentos probatorios de nacionalidad por nacimiento”.

Asimismo, al consultar el acta de nacimiento en la Base de Datos Nacional del Registro Civil, ésta no está disponible. En relación a sus títulos académicos y cédulas profesionales, de acuerdo con la Dirección General de Profesiones de la Secretaría de Educación Pública, y “Después de realizar una búsqueda exhaustiva y razonable (…) en los archivos de la Unidad Administrativa, así como en la base de datos del Registro Nacional de Profesionistas, no se localizó antecedente profesional” (solicitud con número de folio 0001100170218).

En días recientes se realizó otra solicitud de acceso a la información foliada con el número 6440000059019 en la que se pidió “la documentación probatoria que presentó Manuel Martínez Justo a la Secretaría General de la universidad para demostrar que reunía los requisitos señalados en el artículo 39 del Estatuto General de la UNAM, con la finalidad de formular la terna para designación de Director de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán para el período 2017–2021”, toda vez que en el oficio 115 fechado el 27 de febrero de 2017 signado por el doctor Eduardo Lomelí Vanegas, Secretario General, se presentó un listado de universitarios, entre ellos Martínez Justo, que reunían los requisitos mencionados.

El Comité de Transparencia de la Universidad Nacional Autónoma de México resolvió ampliar el plazo para dar respuesta a esta solicitud, toda vez que “está en proceso de análisis para resolver sobre la clasificación propuesta por la Secretaría General, mediante oficio SGEN/CPP/007/19 de fecha 19 de marzo de 2019 y en virtud de la complejidad de la información”.

La tentativa de clasificar esta información (es decir determinar que ésta es reservada o confidencial) aunada a la falta de elementos para asegurar que Martínez Justo cumplió con los requisitos para ser director de la entidad académica, hace dudar del proceso de auscultación y designación para elegir al titular de la FES Acatlán e inclusive de otras entidades de la Universidad.

IRREGULARIDADES EN SU GESTIÓN.

A partir de que Manuel Martínez Justo asumió la dirección de la Facultad, la estabilidad para los trabajadores se ha visto vulnerada.

Desde agosto de 2017 han ingresado a la planta docente 190 profesores, de acuerdo con datos proporcionados por el Enlace de Transparencia de la FES Acatlán (solicitud de información 6440000127918), lo que sugiere que el mismo número de maestros dejaron de impartir alguna materia o de laborar en la institución.

De la misma manera, la estructura administrativa fue quebrantada, pues casi la totalidad de los funcionarios fueron reemplazados cuando Martínez Justo comenzó su gestión, como se puede corroborar en la solicitud de información 6440000182518. Como consecuencia de esto, han sido interpuestas 11 demandas laborales cuyo motivo principal es la reinstalación (lo cual consta en la respuesta de la Unidad de Transparencia de la universidad a la solicitud de acceso a la información con número de folio 6440000128518).

Los funcionarios del primer círculo de Martínez Justo, que en algunos casos se ostentan como doctores, tienen títulos de programas que no cuentan con el Registro de Validez Oficial de Estudios (RVOE) de la Secretaría de Educación Pública, y por ende tampoco cuentan con cédula profesional, como es el caso de la Secretaria de Posgrado e Investigación, Laura Páez Díaz de León (quien cursó el “programa de estudios no incorporado” de Doctorado en Letras Modernas en la Universidad Iberoamericana); y que hay funcionarios del segundo círculo que exhiben su nombre en publicaciones y oficios institucionales acompañado del título académico sin haberlo obtenido.

En una consulta realizada a la Unidad de Transparencia de la UNAM foliada con el número 6440000143118 en la que se pidió los títulos y las cédulas de los funcionarios nombrados por Martínez Justo, el listado proporcionado por el Departamento de Personal de la FES Acatlán evidencia que tan sólo el 32.7% cuenta con cédula; sin embargo en la respuesta se aclara que “para la contratación de funcionarios no es requisito contar con Título académico ni Cédula profesional”.

Ante esta contestación, se pidió a la Unidad de Transparencia de la Universidad los criterios para el ingreso y promoción de funcionarios de la Facultad (solicitud con número de folio 6440000154618) y la respuesta fue que “no existen principios y/o criterios para el ingreso y promoción de funcionarios de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán”.

DIRECTIVOS CUESTIONADOS.

Ante la solicitud de acceso a la información foliada con el número 6440000127418 realizada a la Unidad de Transparencia de la UNAM sobre los comprobantes de percepciones y deducciones de los seis Secretarios de la FES Acatlán, fueron encontradas irregularidades de carácter administrativo como que la Secretaria de Posgrado e Investigación, Laura Páez Díaz de León, en realidad tiene el cargo y el sueldo de coordinadora y no de Secretaria, y es que cuando Martínez Justo llegó a la dirección alteró la estructura organizacional creando dependencias como la Secretaría de Posgrado e Investigación sin seguir los procedimientos que marca la Universidad. Por otro lado, el Secretario de la Dirección, David Morales González, de acuerdo con su talón de pago, tiene el cargo y el sueldo de Coordinador de Gestión.

Lo anterior pone en duda toda la documentación de carácter oficial signada por estos funcionarios, que en el caso del Secretario de la Dirección incluye la de concursos de oposición del personal académico, y promociones y estímulos de la planta docente (esto, de acuerdo con el Manual de Organización de la Facultad proporcionado por el Enlace de Transparencia de la entidad como respuesta a la solicitud 6440000113318).

Fabiola Virginia Lara Treviño, a quien el director nombró Jefa de del Departamento de Desarrollo Empresarial, utiliza el puesto para obtener beneficios personales.

A partir de que Lara Treviño asumió el cargo, el Departamento promovió a través de los medios institucionales cursos y talleres en colaboración con Nacional Financiera (NAFIN).

Este programa de capacitación se llevó a cabo en las instalaciones de la FES Acatlán durante 2017.

Lara Treviño, como se puede verificar en la solicitudes de acceso a la información a Nacional Financiera con número de folio 0678000006818 y 0678000010718, durante 2017 brindó “servicios educativos y de capacitación” para la Dirección de Desarrollo Empresarial y Asistencia Técnica de Nacional Financiera, por lo cual recibió un pago de 50 mil pesos.

Por otro lado, durante el mes de mayo de 2018, se llevó a cabo por primera vez en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán el 10º Congreso Internacional de la Red Académica y de Comercio y Negocios Internacionales (RACNI), el cual fue organizado y promovido por el Departamento de Desarrollo Empresarial de la Facultad; este evento tuvo un costo de 1 mil 200 pesos para los asistentes, sin embargo el dinero no ingresó a las arcas de la Universidad.

Actualmente la RACNI es presidida por la licenciada Lara Treviño, y tiene como dirección postal la de la FES Acatlán, como se puede observar en el sitio electrónico de la Red.

El 9 de marzo de este año, la Facultad a través del Departamento encabezado por Lara Treviño, en colaboración con la asociación civil Vital Voices, fue sede del Mentoring Walk 2019 Ciudad de México, que de acuerdo con los medios de comunicación institucionales fue “una caminata que reunió a 40 mujeres mentoras que compartieron sus experiencias profesionales con 40 mentes, es decir jóvenes líderes que forjan su desarrollo profesional”; la asociación civil publicó en sus redes sociales que el costo por asistir a la caminata fue de 550 pesos por persona, y tampoco se tiene registro que algún dinero haya ingresado a la Universidad.

Miguel Ángel de la Calleja López, Jefe del Departamento de Desarrollo e Investigación en Estudios Culturales, desde que ocupó el cargo ha organizado presentaciones de paquetes de poesía publicadas bajo el sello editorial de Parentalia en las instalaciones de la FES Acatlán, en concreto en la Unidad de Investigación Multidisciplinaria II.

De acuerdo con la solicitud de acceso a la información ingresada al Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) de la Secretaría de Cultura con número de folio 1114100044418, de la Calleja López es beneficiario de la emisión 33-2017 del programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales con el proyecto Fervores, “tu rostro tan desnudo”: geo-poética de lírica mexicana contemporánea. En este proyecto menciona su relación con Parentalia Ediciones, y el objetivo es “editar y divulgar –mediante 8 plaquettes– los rumbos líricos (…) de la poesía mexicana contemporánea”; para la consecución de este proyecto de la Calleja recibió la cantidad de 162 mil 92 pesos.

De acuerdo con la respuesta a la solicitud 6440000043419, de la Calleja, como titular del área mencionada, tiene a su cargo a Heidi Puon Sánchez y Mayela Eunice Veliz Cantú, quienes son responsables de la edición y el diseño editorial de Figuras. Revista electrónica de investigación, la cual a dos años de haberse proyectado no ha publicado un solo ejemplar; sin embargo, tanto Puon Sánchez como Veliz Cantú perciben la cantidad de 15 mil pesos mensuales.

De la misma manera, el Coordinador de la Unidad de Servicios Editoriales, Luis Paniagua Hernández, utiliza a la UNAM para impulsar sus proyectos personales. Desde que fue nombrado ha promovido cursos-talleres de ensayo literario impartidos por él mismo en las instalaciones de la Facultad (el último fue realizado en la Sala de Usos Múltiples del Centro de Desarrollo Tecnológico los sábados de agosto, septiembre y octubre de 2018).

De acuerdo con la solicitud de información 00181/SCEM/IP/2018 realizada a la Secretaría de Cultura del Estado de México, Paniagua es beneficiario del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico del Fondo Especial para la Cultura y las Artes del Estado de México por haber presentado un proyecto sobre “rutas ensayísticas”; por dicho proyecto Paniagua recibió la cantidad de 86 mil 400 pesos.

A finales del año pasado, el director y su secretario particular viajaron a Rumania, con escala en Madrid, bajo pretexto de firmar un convenio de colaboración entre la FES Acatlán y la Universidad de Bucarest, con el cual, según lo publicado en el sitio electrónico de la Facultad, “ambas entidades educativas se comprometieron a favorecer el intercambio académico de profesores y estudiantes”.

Manuel Martínez Justo y Christian Roberto Salazar Montiel, conforme a la respuesta a la solicitud de información 6440000047719, se ausentaron del 17 al 25 de noviembre de 2018, y la Universidad pagó por transportación aérea y viáticos de los dos funcionarios la cantidad de 106 mil 204 pesos, para la firma del convenio.

VIOLACIONES DE DERECHOS DE AUTOR.

Manuel Martínez Justo ha designado e incluso premiado a funcionarios que han incurrido al plagio académico. Tal es el caso de Ericka Judith Arias Guzmán, Coordinadora del Programa de Estudios de Posgrado, quien plagió parte de su tesis de licenciatura titulada “Un modelo econométrico de ahorro para México en el periodo 1980 – 2000” (2003) del libro coordinado por Guadalupe Mántey de Anguiano y Noemí Levy Orlik, “Globalización financiera e integración monetaria.

Una perspectiva desde los países de desarrollo” (2002, México, D.F.: ENEP Acatlán, UNAM – DGAPA, UNAM – Miguel Ángel Porrúa), del cual al menos cuarenta párrafos fueron copiados textualmente sin reconocer la fuente original. No obstante, en 2017 el H. Consejo Técnico de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, presidido por el director de esta entidad, decidió otorgarle el reconocimiento “Sor Juana Inés de la Cruz”, galardón que recibió de manos del rector de la UNAM.

Y este año, el Comité de Fomento a la Investigación de la Facultad –del cual Arias Guzmán, como titular del Posgrado, forma parte–, a través del Programa de Apoyo a la Investigación para el Desarrollo y la Innovación (PAIDI) decidió otorgar la cantidad de 199 mil 924 pesos al proyecto “Generación de Programas de Educación en apoyo a la titulación de estudios de licenciatura” coordinado por ella misma (según la información proporcionada por el Enlace de Transparencia de la Facultad a través de la solicitud 6440000043319).

Por otro lado la Facultad, a través de su Centro Cultural, reproduce públicamente filmes sin autorización expresa de los titulares de los derechos, y cobra por ello. Ante la solicitud de información a la Universidad, realizada a través del Portal Nacional de Transparencia (folio 6440000110118), sobre el permiso para proyectar películas distribuidas por Zima Enterteinment (como La tumba de las luciérnagas y La princesa Mononoke) en el periodo que abarca de marzo de 2017 a mayo de 2018, en el Teatro Javier Barros Sierra de dicha Facultad, la respuesta fue que no se “cuenta con autorización o convenio escrito para proyectar y cobrar por presentar películas distribuidas por Zima Enterteinment”.

Los boletos tuvieron un costo de 25 pesos para el público universitario y 50 pesos para el público general; por la primera película se obtuvo la cantidad de 14 mil 75 pesos, y por la segunda 4 mil 625 pesos.

Lo mismo sucedió con la proyección del filme Roma, de Alfonso Cuarón, el 6 de febrero de este año. Al requerir el permiso de Netflix para la exhibición de la película en el Teatro Javier Barros Sierra (solicitud 6440000027319), la respuesta fue que “la FES Acatlán no cuenta con la autorización para la exhibición y cobro de las entradas (y que) La proyección se contrató con el proveedor José Miguel Albino García”. Ante esta respuesta se pidió el contrato con aquella persona y la contestación fue que “no se cuenta con un contrato entre la FES Acatlán y el proveedor” (folio 6440000042219).

En las últimas semanas, el Centro Cultural Acatlán invitó a la comunidad universitaria a romper el Record Guiness con una mega clase de body dance el día 25 de abril, sin existir la solicitud requerida por la organización Guiness World Records para realizar esta actividad ni el permiso para hacer uso de sus marcas.

DESVÍOS EN PRESUPUESTO.

Las irregularidades documentadas hasta aquí durante dos años de la gestión de Manuel Martínez Justo en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán son de índole administrativo y académico. No obstante, también hay desviaciones de carácter presupuestal: gracias a la gestión de Martínez Justo, por primera vez en 18 años la Auditoría Superior de la Federación encontró anomalías en el ejercicio presupuestario de la Universidad Nacional Autónoma de México, y es que se incurrió en falta de documentación comprobatoria de 13.4 millones de pesos en las nóminas de la FES Acatlán, y pagos injustificados por 1.9 millones a 100 empleados de esta entidad por concepto de percepciones y prestaciones adicionales.

El artículo 38 del Estatuto General de la Universidad Nacional Autónoma de México señala que se puede solicitar la remoción del titular de una Facultad por causa grave o si compromete el honor y el prestigio personal del director.

Y el artículo 63 de este Estatuto subraya que es una causa grave de responsabilidad “El desarrollo de actividades que tiendan a destruir los principios básicos de la Universidad”, como la integridad y la honestidad académica, el reconocimiento y la protección de la autoría intelectual, el uso honesto y responsable del patrimonio universitario, y la transparencia en el uso de la información y los recursos públicos de la Universidad, los cuales están expresados en el Código de Ética de la UNAM aprobado por el Consejo Universitario el 1o de julio de 2015.

El 27 de marzo de este año, el rector de la Universidad, Enrique Graue Wiechers, al presidir la segunda sesión del año del Consejo Universitario celebrada en el Palacio de la Antigua Escuela de Medicina, expresó que “si hay corrupción en alguna universidad, debe ser perseguida por supuesto, y eventualmente castigada”.

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