Por
Viridiana Lozano Ortíz (Periódico Central)
El ex Gobernador de Puebla, Mario
Marín Torres, mantenía comunicación con amigos, familiares y operadores del
Partido Revolucionario Institucional (PRI) vía WhatsApp a través de su celular
terminación 798, pero desde el 12 de abril, un día después de que se liberó la
orden de aprehensión en su contra por el delito de tortura contra la periodista
Lydia Cacho, dejó de utilizar su número.
Amigos y operadores de Marín, quienes
pidieron el anonimato por temor a represalias, explicaron a Central que en los
últimos días habían mantenido comunicación continua con el ex Gobernador
priista.
Sobre todo porque había decidido
apoyar públicamente al candidato del PRI al gobierno de Puebla, Alberto Jiménez
Merino y personalmente operaba con varios de los movilizadores que apoyó
durante los tiempos de bonanza del Tricolor.
Sin embargo,
desde el 12 de abril, Marín dejó de
contestar llamadas y mantiene apagado su número celular. Su última conexión de
Facebook aparece el 12 de abril a las 20:41 horas.
Fuentes
judiciales explicaron a Central que sus
abogados le dieron la instrucción a Mario Marín de cortar toda comunicación,
pues podría ser geolocalizado.
Los operadores que ya habían sido
contratados por él para ayudar a Jiménez Merino a la elección también fueron
olvidados, pues sin Marín en la campaña no hay garantía sobre el pago de sus
servicios.
Por su
parte, desde el 12 de abril, Jiménez
Merino suspendió por completo la invitación a los medios de comunicación de
Puebla para asistir a sus giras y solo informa de sus eventos a través de redes
sociales.
El ex
Gobernador Mario Marín; el ex jefe de la Policía Judicial, Adolfo Karam
Beltrán, y el empresario Kamel Nacif son buscados desde el 11 de abril de 2019,
cuando se liberó una orden de aprehensión por tortura cometida en perjuicio de
Lydia Cacho.
Los cuatro personajes contra los que
existen órdenes de aprehensión por el delito de tortura participaron u
ordenaron el traslado por vía terrestre de Lydia Cacho al penal de San Miguel,
por haber nombrado a Kamel Nacif en el libro Los demonios del Edén, donde se
plantea su amistad con el pederasta Jean Succar Kuri.
Fue el
pasado 11 de abril cuando la Magistrada
María Elena Suárez, de Quintana Roo, giró una orden de aprehensión en contra
del ex Gobernador de Puebla Mario Marín; el empresario Kamel Nacif; Adolfo
Karam; el ex director de la Policía Judicial, Hugo Adolfo Karam Beltrán; y Juan
Sánchez. Todos por el probable delito de tortura en contra de la periodista
Lydia Cacho.
El pasado 30
de abril, Central dio a conocer que fue
detenido ya Juan Sánchez Moreno en la Ciudad de México, y fue trasladado a
Quintana Roo donde esta mañana rindió su declaración preparatoria.
LA DISCULPA
A LA PERIODISTA.
El pasado 10
de enero, el Gobierno de México ofreció disculpas a la periodista por la
tortura de la que fue víctima. “Estamos aquí siendo consecuentes como gobierno
con nuestra historia, con las omisiones y errores del pasado, estamos aquí para
ofrecer disculpas a nombre del Estado mexicano a Lydia Cacho”, dijo la
Secretaria de Gobernación del país, Olga Sánchez Cordero.
La activista
fue detenida en diciembre de 2005 por una decena de policías que, sin contar
con orden de captura, la trasladaron de Cancún a Puebla en un vehículo
propiedad del empresario de la industria textil José Kamel Nacif.
El
empresario era uno de los principales señalados en el libro de investigación
publicado por la periodista, Los demonios del Edén.
Durante el
viaje por carretera de Cancún a Puebla, que duró más de 20 horas, Cacho fue
torturada física y psicológicamente, además de sufrir tocamientos e
insinuaciones sexuales y ser amenazada de muerte de manera verbal y física.

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