Por Beatriz
Pereyra.
Creado
para apoyar a los atletas mexicanos de élite, el Fondo para el Deporte de Alto
Rendimiento (Fodepar) es usado como caja chica de la Comisión Nacional de
Cultura Física y Deporte, que dirige la exvelocista Ana Guevara. Una
investigación de Proceso revela el sistemático juego sucio que emplean los
funcionarios deportivos para triangular el erario, evitar filtros de seguridad
y pagar con sobreprecios a una agencia de viajes, arrendadora de autos y a una
empresa de ingeniería que “financian” la realización de eventos deportivos.
Desde que
Ana Guevara asumió la Dirección General de la Comisión Nacional de Cultura
Física y Deporte (Conade) tres empresas –en complicidad con las federaciones
deportivas– son utilizadas para triangular los recursos públicos del Fondo para
el Deporte de Alto Rendimiento (Fodepar) y financiar con sobreprecios los
viajes a campamentos y competencias.
El modus
operandi comienza con las federaciones deportivas que solicitan el dinero a
la Conade con apenas unos días de anticipación antes de un evento deportivo, lo
cual elude la revisión del presupuesto solicitado, fuerza a que estas empresas
financien los viajes y que cantidades millonarias tengan que ser reembolsadas.
Las tres
empresas que ofrecen servicios de boletos de avión, hospedaje, transportación
terrestre, hidratación para los atletas y hasta las inscripciones de éstos en
las competencias son: Édgar García Morales y Asociados, S. de R.L. (GC RENTAL
CAR), una arrendadora de vehículos; Proyectos Científicos y Tecnológicos del
Sur, S. de R.L., compañía que ofrece servicios de industrias energéticas e
ingeniería civil, agrícola, mecánica, eléctrica, electrónica, física,
industrial, empresarial, ambiental, química, petrolera, robótica, en sistemas y
automotriz, ambas con sede en Ciudad del Carmen, Campeche; y Volare Travel
Shop, S.A. de C.V., una agencia de viajes.
Los
responsables de revisar los presupuestos que presentan las federaciones son los
metodólogos, un grupo de especialistas en los distintos tipos de deporte (de
combate, raqueta, conjunto, arte competitivo, etcétera) que tienen la facultad
de revisar la viabilidad técnica del evento deportivo que se solicita (número
de participantes, objetivo deportivo del campamento o competencia) y también
que los presupuestos se apeguen al buen uso y ejercicio de los recursos
públicos.
Este grupo
de especialistas fue desaparecido por Guevara bajo el argumento de que “son
el tronco que impide el diálogo entre los atletas y la federación, por eso los
eliminamos”. Así lo dijo en la conferencia de prensa que dio el 21 de mayo último
en las instalaciones de la Conade.
Pese a
que históricamente los atletas (incluida Guevara cuando competía) se han
quejado del desaseo y de los abusos con los cuales se conducen los presidentes
de las federaciones deportivas, la titular de la Conade les cerró las puertas de esta
dependencia federal a los deportistas, les pidió que no acudieran con ella y
que todos sus problemas los traten con los federativos.
La razón
del fideicomiso Fodepar, creado en 1998, es contar con dinero para apoyar a los atletas
mexicanos de élite, también a sus entrenadores y a los integrantes de los
equipos multidisciplinarios (médicos, fisiatras, nutriólogos y sicólogos, entre
otros), pero en realidad se ha convertido en la caja chica de la Conade para
sacar recursos a discreción y –en la administración de Guevara– mediante tres
empresas, inflando el costo de los eventos deportivos.
Para
recibir los recursos públicos del Fodepar (se conoce como apoyos directos), las federaciones
deportivas deben presentar un Programa Operativo Anual (POA) en septiembre del
año anterior. Éste será revisado por el Área Técnica de la Conade (los
metodólogos), que valorará los objetivos deportivos (si está justificado el
viaje) y revisará los montos que se solicitan para cada campamento o competencia
internacional o nacional.
Así se
genera una carpeta pre-aprobada para que en el siguiente año fiscal la Conade
tenga ya un cálculo de cuánto necesita cada federación y se respeten los montos
y eventos deportivos aprobados.
Después, para
acceder a los recursos, cada federación solicitará con 20 días hábiles de
anticipación el dinero para un evento en específico, lo cual debe ir acompañado
con tres cotizaciones. Una vez aprobado, la federación o el beneficiario (que
puede ser un atleta, entrenador o cualquier becario del Fodepar) recibirá el
dinero para ejercerlo y deberá comprobarlo a más tardar 30 días después. Si no
lo hace, está impedido de volver a recibir recursos públicos.
Trampa Recurrente.
Pero el
equipo de trabajo de Ana Guevara encontró un camino para eludir las reglas de
operación. Sin los metodólogos.
Primero
relegados y ahora despedidos–, tres funcionarios se ponen de acuerdo con los
presidentes de las federaciones para que éstos ingresen la solicitud del dinero
apenas con dos o tres días de anticipación, de tal manera que las empresas
mencionadas financiarán los viajes y, luego, la federación solicitará un
reembolso de una cantidad que nadie supervisó. Como ya existe la deuda, el
Fodepar no tiene más remedio que pagarla.
Se trata
del subdirector de Calidad para el Deporte, Israel Benítez; el director de Alto
Rendimiento, Arturo Contreras, y el director de Apoyos a Federaciones y Atletas
de Alto Rendimiento, Faustino Jesús Díaz Muñoz, quienes tratan de manera directa con
los directores técnicos de las federaciones o con los presidentes y han
festejado públicamente que Guevara desapareció y desprestigió el área de
metodología.
El
responsable de liberar el dinero del Fodepar es el director de Operación
Fiduciaria, Carlos Fernando Ramírez Barrera, el contador personal de la
directora general de la Conade.
Un
ejemplo muy claro de
la manera cómo se triangulan los recursos y se inflan los precios es la
Federación Mexicana de Taekwondo (FMTKD), que preside Raymundo González. El
23 de abril último presentó su programa de actividades 2019: 55 eventos que
costarán 67.6 millones de pesos. Entre 2017 y 2018 su presupuesto no rebasó los
27 millones de pesos anuales.
Además de
esos 67.6 millones de pesos, González solicitó bajo el Capítulo 4000 de la
Conade otros 4.1 millones de pesos para pagar la nómina de tres entrenadores
(35 mil pesos), seis auxiliares (25 mil) y de su director técnico, Jorge
Reynoso (percibe 60 mil pesos, pese a que sólo tiene el bachillerato
terminado); otros 5 millones para comprar petos electrónicos y equipamiento
deportivo, y 1 millón más para uniformes.
En lo que va
del año, González ha solicitado el reembolso de distintos eventos, principalmente
para las competencias de los integrantes de la selección nacional que buscan
calificar a los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020. Como los lugares los otorga el
ranking mundial, los atletas deben participar en el mayor número de
competencias posibles para sumar puntos.
En todos los
casos, Raymundo González ha solicitado el dinero a destiempo para forzar el
reembolso y evadir el dictamen técnico de los metodólogos. Esos viajes han sido
financiados por Volare Travel Shop, propiedad de Gerardo Alvarado Cepeda, un
exvelocista de la época de Ana Guevara, e Israel Benítez.
Esta
agencia de viajes financió la participación de la selección nacional al Abierto
de la República Dominicana (del 4 al 11 de marzo). Raymundo González pidió a
Israel Benítez un reembolso de 2 millones 984 mil pesos por 21 personas. Cada
boleto de avión costó 37 mil pesos y cada noche de hotel, 34 mil 600 pesos.
En la misma
factura, Travel Shop incluyó 40 mil 900 pesos por concepto de hidratación y
86 mil 850 pesos de las inscripciones de los atletas. La persona que recibió
este dinero y comprobó con una sola factura el viaje fue el preparador físico
del equipo juvenil de taekwondo: Sergio Heredia Velasco.
Para el
Abierto de Puerto Rico (3 al 5 de abril), el presidente de la FMTKD solicitó
1 millón de pesos de presupuesto (cuatro días y 22 personas) el 21 de marzo,
es decir, otra vez a destiempo. Presentó tres cotizaciones de boletos de
avión: la de Volare Travel Shop por 28 mil 600 pesos, Viajes Premier (31 mil
250 pesos) y Travel City (30 mil pesos). Por el monto, la ganadora fue Travel
Shop que, al final, facturó los boletos por 39 mil 600 pesos. Pero hasta las
cotizaciones son falsas.
Esta
reportera se comunicó a ambas agencias. En Viajes Premier no trabaja ningún
Ángel Contreras, nombre que aparece en la cotización. Travel City está en Nuevo
Laredo, Tamaulipas, y no en la colonia Petrolera, en la Ciudad de México, como
dice la cotización de Oswaldo Velázquez, quien tampoco es empleado de esa
agencia.
En la
factura de la agencia Travel Shop también se incluyó el hospedaje (37 mil
pesos por habitación), la alimentación y la hidratación.
En un evento
de este tipo, el Comité Organizador envía en la convocatoria los hoteles,
las opciones de transportación terrestre y todos los servicios que necesitan
las delegaciones participantes para obtener mejores precios. Esta información
no se toma en cuenta.
Para el
Abierto de México que se realizó en la Sala de Armas, en la Ciudad de México, y
que organizó la propia FMTKD, Raymundo González gestionó recursos públicos
por 3.7 millones de pesos, se trata de un evento que no costaría más de 1
millón de pesos, según expertos consultados. Esta federación le cobró a la
Conade 120 mil pesos por concepto de inscripciones para que los propios
seleccionados nacionales y los entrenadores participaran.
La solicitud
de recursos para viajar al Abierto de Bulgaria (20-21 de abril) entró a la
Conade el 4 de abril y los seleccionados viajaron el 16 de abril. Otra vez
forzaron el reembolso; costó 2 millones de pesos por 24 personas por seis días.
Por cada boleto de avión se pagaron 70 mil pesos.
La
cotización que presentó la agencia Volare Travel Shop fue firmada por María
Soto, cuyo número de teléfono celular (no uno fijo) aparece al calce de la hoja
que indica que sus oficinas se encuentran en Xola 5, interior 5, colonia Del
Valle. La reportera visitó el lugar, pero ahí reside una empresa de seguridad
privada.
Los
vecinos explicaron que por lo menos desde hace dos años la agencia ya no opera
ahí. Mediante un
mensaje, la reportera contactó a Soto, quien a su vez informó a Gerardo
Alvarado y éste se comunicó. Se le pidió una entrevista y ya no volvió a
contestar el teléfono ni los mensajes.
Ignoran Denuncias
Julio
Álvarez, entrenador de la multimedallista olímpica y mundial María Espinoza,
solicitó recursos para una gira por Europa del 1 de abril al 20 de mayo, en
virtud de que la FMTKD no hizo el trámite ante la Conade. La metodóloga
Victoria Dávalos gestionó 1.2 millones de pesos para que la atleta y cinco
personas viajaran. El 29 de marzo, cuando la deportista estaba a punto de
partir, la federación metió la solicitud: pidió 2 millones de pesos para cinco
personas pues no consideró a la psicóloga Marcela Martínez.
En este
caso, la irregularidad consiste en que Julio Álvarez recibió depósitos en
efectivo por 100 y 200 mil pesos de parte de la empresa Proyectos Científicos y
Tecnológicos, S. de R.L., cuya acta constitutiva indica que los dueños son
Estefanía Ramírez González y Adrián Méndez Reyes.
El 5 de
abril, en la sucursal Américas de Xalapa, Veracruz, del banco Santander, Germán
Eduardo López Dorantes depositó 3 mil 139 libras (79 mil 353 pesos) por
concepto de hospedaje en Londres. Israel Benítez y Faustino Jesús Díaz Muñoz
son veracruzanos. La
entidad responsable de hacer los depósitos del Fodepar es Banjército.
En este
caso, pese a que la metodóloga se rehusó a dictaminar varios de estos eventos
deportivos, Arturo Contreras dio luz verde para que entraran por reembolso. Por las irregularidades, Dávalos
presentó una queja ante el Órgano Interno de Control de la Conade que encabeza
Filiberto Otero.
Proceso localizó
a la metodóloga, quien dijo que fue despedida el lunes 10 de junio junto con
otros dos metodólogos; no aceptó una entrevista, pero confirmó que presentó las
denuncias y que nadie le contestó.
“Lo único
que te puedo decir es que el titular del Órgano Interno de Control, Filiberto
Otero, me dijo: ‘Esto es un marranero, todos sabemos que esto pasa. Tú sabes si
te metes, pero que sepas que no va a pasar nada (con la denuncia)’. Me dijo que el subdirector de
Cultura Física, Óscar Juanz, es cuñado de Israel Benítez porque está casado con
Julieta Juanz, su hermana, y que en esa área trabaja el hijo de Arturo
Contreras (Arturo Contreras Escobar) y que el contador personal de Ana Guevara
es el director del Fodepar. Su respuesta fue preguntarme si quiero seguir
adelante”, dice.
Dávalos también
denunció las irregularidades ante el Comité de Ética que tenía a su cargo el
exsubdirector de Administración de la Conade, Sinhué Piedragil, quien fue
despedido a mediados de mayo. Dávalos también presentó su queja ante la
Secretaría de la Función Pública, la Secretaría de Educación Pública y la
Comisión Nacional de Derechos Humanos. Hasta ahora ninguna le ha contestado.
Otros
eventos por los cuales la FMTKD ha recibido recursos públicos son el Campeonato
Nacional realizado en el Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera del 22 al 24 de
febrero (1.4 millones de pesos), el Abierto de Madrid (3.5 millones) y el
Campamento Panamericano de réferis del 5 al 9 de abril en el hotel Holiday Inn
Dalí (950 mil pesos); se solicitó hospedaje y alimentos para 60 árbitros y 40
personas más del staff de la federación.
Becados Y
Consentidos.
Lo que
ocurre en el taekwondo se replica en otras federaciones. Por ejemplo, vía la
empresa Édgar García Morales y Asociados se financió la gira de preparación de
siete seleccionadas nacionales de tiro deportivo, entre ellas Alejandra Zavala.
En total, del Fodepar se le reembolsó 1 millón 540 mil pesos a esta empresa de
arrendamiento de autos que se hizo cargo del hospedaje, la alimentación y los
boletos de avión, que costaron 59 mil 266 pesos.
Este
dinero salió del Fodepar mediante la metodóloga Sofía García, quien en total
recibió en su cuenta bancaria personal un depósito de 4.9 millones de pesos
(para beisbol, tiro deportivo y dos viajes más). García fue despedida el 2 de
mayo.
Tan sólo en
el primer trimestre las federaciones han realizado alrededor de unos 190
eventos deportivos por un monto de 91 millones de pesos.
Aunque la
titular de la Conade anunció la desaparición del cuerpo de metodólogos, en
realidad lo que hizo fue sustituir a algunos de ellos por amigos de ella o
personas cercanas a sus colaboradores.
Entre los
beneficiados destaca el caso del exvelocista sonorense –contemporáneo de
Guevara– Juan Pedro Toledo, quien en la práctica funge como el responsable del
deporte adaptado, pero fue dado de alta en el Fodepar como entrenador, con 35
mil pesos mensuales.
Lo mismo
ocurre con Luz María Chávez, quien devenga una beca de 35 mil pesos por ser
la supuesta entrenadora de la nadadora Liliana Ibáñez, quien entrena en la
Universidad de Texas A&M. Su función como servidora pública es ser la
responsable de becas.
También ingresó
como metodólogo de atletismo Rodolfo Ugalde, excorredor y periodista de
atletismo que ha mantenido una lucha legal contra el presidente de la
Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo, Antonio Lozano. Fue invitado
por Israel Benítez y no se presenta a la oficina porque, según explicó, su
labor la realiza en el campo. Su beca es de 31 mil 900 pesos mensuales. Otros
metodólogos nuevos son Joaquín Romero Martínez y Ernesto López Olivera.
Ana
Guevara e Israel Benítez declinaron una entrevista solicitada por Proceso. A Édgar García Morales se le llamó y
dejó mensaje y nunca se reportó. La Secretaría de la Función Pública tampoco
atendió una solicitud de entrevista para abordar el tema.
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