Enrique
Galván Ochoa.
No debería
sorprender la caída del número de empleos formales que dio a conocer el
Instituto Mexicano del Seguro Social. Es el resultado del declive de la
actividad económica, que a su vez está conectada con la falta de inversión, la
cual tiene que ver con un difícil entorno internacional (mister Trump
amenazando con castigar la exportación de productos mexicanos con un tarifazo),
pero también la política interna. Han sido meses en que no han faltado
fricciones entre la nueva administración y el sector privado. Recientemente el
sector patronal se comprometió a invertir 32 mil millones de dólares, pero los
resultados tardarán meses. Inclusive esa cifra no es para quitar el aliento.
Sería suficiente para desarrollar una región, mas no para toda la República. El
IMSS informó que en mayo se crearon solamente 3 mil 983 empleos formales, lo
que representó una caída de 88.2 por ciento respecto al mismo mes de 2018.
Estimula de algún modo el dato sobre la creación de puestos en los primeros
cinco meses del año, que llegó a 303 mil 545, cifra superior, según el IMSS, al
ponderado de los mismos meses en las tres últimas administraciones (251 mil
288). El Banco Mundial, así como otras instituciones, inclusive el Banco de
México, han pronosticado un descenso en la actividad económica, que en el
cierre del año será menor a 2 por ciento. En estas circunstancias, recomiendan
al gobierno mexicano, así como a otros de la región latinoamericana, que
implementen programas de apoyo para la población más desprotegida. Lo está
haciendo la administración de López Obrador, pero debe hacerlo con más prontitud.
Se reportan demoras en algunos programas por diferentes razones, por ejemplo,
los censos no han sido concluidos. El dato del empleo es un chorro de agua
helada para un gobierno que tiene en mente alcanzar un crecimiento del PIB de 4
por ciento anual en el último año del sexenio.
Narro
deserta.
Como andarán
las cosas en el destartalado PRI que hasta uno de sus sobresalientes miembros,
que simuló no ser priísta durante los ocho años que ocupó la rectoría de la
UNAM, ha tirado su rayita. Esto escribió en Twitter el doctor José Narro: Hoy
hago pública mi decisión de renunciar a formar parte de la simulación en el
proceso de elección de la nueva dirigencia de mi partido, pero también mi
renuncia al PRI Oficial México, partido en el que milité por más de 46 años.
Tras conocerse su decisión, la presidenta del PRI, Claudia Ruiz Massieu,
simplemente lo tomó con filosofía. No necesitó que el renunciante le recetara
una aspirina.
Listo el
tratado.
México se
convirtió ayer en el primer país en ratificar el nuevo acuerdo comercial con
Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que remplazará al Tratado de Libre Comercio de
América del Norte, luego de que el pleno del Senado lo aprobó por amplia
mayoría. El suceso dio ocasión para que en otro de sus vaivenes emocionales
Trump felicitara a López Obrador.
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