Por Maurizio
Guerrero.
El jurado
conformado en la corte del distrito Este de Nueva York declaró este miércoles
culpable a Keith Raniere, líder de la organización que funcionara como un culto
llamada Nxivm, y quien esclavizó a numerosas mujeres mexicanas con la
colaboración de varias ciudadanas de México.
Raniere fue
encontrado culpable de los siete cargos que se le imputaban, así como de las
numerosas agravantes de las que lo acusó la fiscalía de la corte Este de Nueva
York, con sede en Brooklyn. La sentencia de Raniere, quien podría pasar el
resto de su vida en prisión, será dictada en las próximas semanas.
Los
cargos, en torno a actividades relacionadas con tráfico sexual, crimen
organizado, extorsión y pornografía infantil, entre otros delitos, fueron
sustentados en parte con los testimonios de una testigo mexicana identificada
como Daniela, quien fue encerrada durante dos años en una habitación.
Asimismo, las
hermanas de Daniela, Mariana y Camila también fueron forzadas a la esclavitud
sexual de un grupo secreto conformado por Raniere dentro de Nxivm, conocido
como DOS. Camila fue forzada a tener relaciones sexuales con Raniere cuando
contaba con 15 años.
El fiscal
del distrito Este de Nueva York, Richard Donoghue, declaró a la prensa al
final del veredicto que Raniere había sido “jefe criminal de una organización
que funcionaba como un culto, involucrada en tráfico sexual, pornografía,
extorsión, abortos forzados, desfiguramiento de mujeres y humillación”.
Tras rendir
sus declaraciones, varios sobrevivientes del culto estallaron en aplausos
espontáneos, lo que pareció cerrar una pesadilla para muchos de ellos, y para
sus familiares. Nxivm operó durante casi dos décadas.
Algunos de
los crímenes de Raniere se relacionaban con su actividad en Nxivm, una
organización que vendía programas basados en una técnica llamada programación
neurolingüística, que es considerada una pseudociencia.
La
mayoría de la actividad criminal de Raniere demostrada en el juicio, sin embargo, sucedió en el grupo
secreto DOS, que contó con más de un centenar de mujeres esclavizadas, varias
de las cuales fueron marcadas en la piel con hierros candentes con las
iniciales del líder.
A fin de
forzar a las mujeres a mantener su presencia en el culto DOS, Raniere
solicitaba “colaterales”, que podían ser tanto videos de contenido sexual como
cartas en que ellas hacían revelaciones, a menudo inventadas, que pudieran
devastar a sus familias o sus vidas públicas.
Esos “colaterales”
se utilizaban como un chantaje constante a fin de obligar a las mujeres a la
sumisión total ante el líder, cuya residencia principal se encontraba en los
suburbios de la ciudad de Albany, al norte de Nueva York.
Nxivm atrajo
a sus filas a numerosos actores y personas con exitosas carreras públicas,
entre las que destacan la actriz de la serie de televisión “Smallville”,
Allison Mack, así como Clare Bronfman, una de las herederas del emporio de
lícores Seagram.
Ambas
mujeres fueron mencionadas como cómplices de Raniere, y enfrentan también
cargos criminales por haber atraído mujeres al culto, y por participar en
esquemas de extorsión, fraude y chantaje.
Varios
mexicanos jugaron papeles esenciales en Nxivm, entre los que destaca el hijo
del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, Emiliano Salinas Occelli, quien
dirigía junto con Alejandro Betancourt, la organización en México. Salinas ha
sido nombrado como “cómplice” de Raniere, aunque no enfrenta cargos criminales.
Asimismo,
cinco de las ocho mujeres vinculadas en la llamada “primera línea” de DOS eran
mexicanas, entre las que sobresale Rosa Laura Junco, hija del principal
accionista del diario Reforma.
Ningún
mexicano ha sido acusado formalmente con cargos criminales en la corte del
distrito Este de Nueva York.
Cuestionado
sobre la posibilidad de que impute a más personas cargos por su probable
actividad criminal en Nxivm, el fiscal Donoghue evitó responder. La investigación sobre este culto,
no obstante, continúa abierta.
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