Por Efrén
Flores.
Las 16
Alcaldías de la capital del país tienen un gran pendiente con la ciudadanía y
la democracia. En materia de transparencia y rendición de cuentas están
reprobadas. Esto dificulta saber, por ejemplo, si los alcaldes están utilizando
los recursos públicos de manera adecuada, para resolver los principales
problemas en sus respectivas demarcaciones administrativas.
La Unidad de
Datos de SinEmbargo revisó las plataformas de transparencia de Álvaro
Obregón, Gustavo A. Madero, Coyoacán, Cuauhtémoc e Iztapalapa. Estas
demarcaciones no sólo concentran la mayor parte (55 por ciento) de la población
capitalina, sino que también administran una gran proporción (47 por ciento) de
las asignaciones económicas del Presupuesto de Egresos Estatal.
Este medio
digital buscó la información presupuestaria (apartado XXI) y estadística
(apartado XXXII) de los criterios normativos, de planeación y ejecución de
programas y recursos de cada Alcaldía.
Aunque todas
cuentan con el desglose básico de gastos por función administrativa, no obstante,
y con las excepciones de Álvaro Obregón, además de Coyoacán e Iztapalapa que
tienen información similar en el apartado XXXIII, las alcaldías carecen de
la información desglosada por partida específica, además de que en todo caso,
el acceso a los datos es complicado y el contenido no está homologado, ni es
claro ni es preciso. Así pues, no estarían cumpliendo con los principios
básicos en materia de transparencia.
DELEGACIONES-CDMX.
En el
apartado XXXII del portal oficial de Iztapalapa, por ejemplo, sólo hay
referencias a una nota (la número 32-1) en que se lee que, al 31 de marzo de
2019, “ninguna de las unidades administrativas que componen la Alcaldía
Iztapalapa ha generado estadísticas” con la “mayor desagregación posible”. Algo
similar sucedió en el caso de Cuauhtémoc, cuyo sitio indica que “este sujeto
obligado no genera estadísticas”.
La de
Gustavo A. Madero tampoco tiene la información disponible; y en el caso de
Coyoacán, la actualización estadística más reciente del desglose de gastos es
la del 31 de diciembre del año pasado.
Los
hallazgos de
SinEmbargo coinciden con los resultados del “Índice de Información
Presupuestal Estatal” del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). El
documento señala que la Ciudad de México tuvo un nivel de cumplimiento –en
transparencia y rendición de cuentas– inferior al 60 por ciento, durante el
periodo 2015-2017.
Uno de
los grandes retos de la capital del país es que todas las personas físicas y
morales que utilicen recursos públicos puedan “rendir cuentas y colocar esa
información a través de las plataformas de transparencia”, de acuerdo con María
del Carmen Nava Polina, comisionada ciudadana del Instituto de Transparencia,
Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de
Cuentas de la Ciudad de México (Info CdMx).
La
funcionaria dijo a
SinEmbargo que cumplir con la actualización de información será
indispensable en este sexenio, en un contexto en el que el Info CdMx ha
detectado que el 70 por ciento de la información solicitada por la ciudadanía
–a través del Instituto– “tendría que ser pública”; o bien, sin que las
personas tuvieran que presentar solicitudes o recursos de revisión.
PRESUPUESTO
Y GASTOS.
En promedio,
las alcaldías Álvaro Obregón, Gustavo A. Madero, Coyoacán, Cuauhtémoc e
Iztapalapa utilizan el 44.2 por ciento de su presupuesto para cubrir los gastos
de “servicios personales” (salarios y prestaciones).
Del
resto, 21.2 por ciento es para “servicios generales” (pago de agua, luz, gas,
telefonía, entre otros); 12.8 en “inversión pública” y obras de urbanización;
10.2 para “materiales y suministros”; 0.4 en “bienes muebles, inmuebles e
intangibles”, así como un 9.9 por ciento en “transferencias, asignaciones,
subsidios y otras ayudas”, que corresponde a los recursos “para mejorar la
calidad de vida, priorizando la población de alta marginalidad”.
Los datos de
la Alcaldía de Álvaro Obregón, a pesar de contar con un mayor nivel de
desglose, no son suficientes para dar seguimiento, o incluso fiscalizar el uso
de recursos públicos. Por ejemplo, hace falta el acceso a documentos clave como
contratos, acuerdos e indicadores preciosos que permitan vislumbrar si el ejercicio
presupuestario es eficiente y/o efectivo, según los objetivos programáticos y
normativos.
Esta
demarcación –que administra 207 colonias, 11 pueblos y cinco barrios– tiene
un presupuesto asignado (2019) de casi 3.2 mil millones de pesos. Durante el
primer trimestre de este año, Álvaro Obregón comprometió el 18 por ciento de su
gasto (equivalente a 576.9 mdp) y devengó el 8.27 por ciento (264.2 mdp).
La mayor
parte de las “obligaciones contraídas pendientes de ejercerse” –el gasto
comprometido– es para servicios personales (229.4 mdp), obra pública (82 mdp),
seguridad y vigilancia (55.6 mdp), servicios generales (50.5 mdp), bienes y
servicios de transporte para programas públicos (33 mdp) y “gastos de orden
social” (27.7 mdp) como “ayudas” para desastres naturales y estancias
infantiles.
Destacan,
por ejemplo, la compra de productos alimenticios (7.1 mdp) y de bienes y
servicios de difusión y propaganda (6.3 mdp), así como el uso de recursos en
“arrendamientos” (4.7 mdp), pasajes y gastos de representación (2.5 mdp),
eventos culturales (538.5 mil pesos) y artículos deportivos (75 mil pesos).
PRODUCTIVIDAD
Y VIOLENCIA.
Álvaro
Obregón, Gustavo A. Madero, Coyoacán, Cuauhtémoc e Iztapalapa recibieron este
año más de 20 mil millones de pesos en conjunto, para realizar sus tareas
administrativas.
Las cinco
demarcaciones albergan más de 4.8 millones de personas y concentran la mitad
(54.5 por ciento) de las unidades económicas (empresas, negocios y mano de
obra) de la Ciudad de México, con un valor productivo agregado (VAB) de 718.2
millones de pesos que equivalen al 44 por ciento del VAB capitalino (más de 1.6
mmdp anuales).
Sin embargo,
existe una brecha entre el potencial económico y productivo de las
alcaldías, y las carencias y necesidades sociales de su población. La
información oficial, las encuestas públicas y las declaraciones de los alcaldes
indican que, entre los mayores problemas de las cinco localidades están, en
todo caso, la violencia, la corrupción y la criminalidad.
Entre 2015 y
2018, estas cinco demarcaciones concentraron el 54.4 por ciento de los
delitos (en general) y el 59.2 por ciento de los crímenes de alto impacto de la
Ciudad de México, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema
Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Durante esos
años, el aumento promedio de la tasa de ilícitos por cada 100 mil habitantes
fue de 10.7 por ciento; y la de agresiones (extorsiones, homicidios dolosos,
robos con violencia y secuestros) repuntó en 14.8 puntos porcentuales.
EL AGUA
En la Ciudad
de México, en promedio, el 90 por ciento de la población cuenta con
servicios de agua entubada, drenaje y electricidad, indican datos (2015) del
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Sin embargo,
entre las 16 alcaldías que conforman la capital del país, Cuauhtémoc y Milpa
Alta son las más rezagadas. De acuerdo con el “índice general de desarrollo
humano con servicios” del Inegi, cerca del 12 por ciento de su respectiva
población carece de acceso al agua, drenaje y/o electricidad. En cambio,
Gustavo A. Madero, Iztacalco y Xochimilco tienen la segunda peor posición (10.5
por ciento), seguidas por las alcaldías Azcapotzalco, Venustiano Carranza,
Iztapalapa y Magdalena Contreras que comparten el tercer puesto (10 por ciento
con carencias, en promedio).
La
Alcaldía de Iztapalapa es quizá el más claro ejemplo de la crisis de agua
potable en la zona conurbada del Valle de México, ya que es una de las seis
demarcaciones capitalinas con los índices más bajos de acceso al agua entubada.
En esta
demarcación, uno de cada 10 pobladores (13 por ciento) no tiene acceso al
agua desde el interior de su hogar. Esto implica que hay al menos 234 mil 631
personas que tienen acceso al agua con tomas fuera de su vivienda, o bien,
tienen que acarrearla de fuentes cercanas o de sus vecinos, de acuerdo con los
datos del Inegi.
Tal cantidad
de gente equivale, por ejemplo, al 57 por ciento de la población (413 mil
784 personas) sin acceso al agua en sus domicilios, de las otras cinco
alcaldías (Cuajimalpa, Milpa Alta, Tláhuac, Tlalpan y Xochimilco) con menores
índices de disponibilidad intramuros. Si a esta limitación sumamos la cantidad
de recortes y la disminución del suministro diario de agua en la Ciudad de
México, la situación se vuelve aún más grave.
Entre 2003 y
2016, el suministro diario de agua potable por capitalino fue a la baja en
15 puntos porcentuales. Esto implicó una disminución de 54.1 litros por
habitante al día, o bien, un aproximado de 482.5 millones de litros diarios
menos. Dicha cantidad es 6.4 veces la cantidad de litros (75 millones)
suministrados en Iztapalapa entre octubre y noviembre del año pasado, como
parte del Programa Emergente de Abasto de Agua en Pipas, que fuera implementado
para atender la crisis de agua durante el periodo de recortes ocasionada por
las reparaciones al Sistema Cutzamala. Inclusive, con esa cantidad de agua uno
podría llenar la cuarta parte (26.5 por ciento) del Estadio Azteca.
LA MOVILIDAD.
En la Ciudad
de México, hasta 2016, habían más de 6 millones de automóviles, camiones y
camionetas de pasajeros y de carga, así como motocicletas registrados y en
circulación, según información del Inegi. En proporción, el 48.3 por ciento de
estos vehículos estaban registrados en las alcaldías Álvaro Obregón, Coyoacán,
Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero e Iztapalapa. Ese mismo año, además, el Inegi
registró 6 mil 296 accidentes (con herido o muerto) de los cuales, el 55 por
ciento ocurrió en estas demarcaciones.
Álvaro
Obregón, Coyoacán y Cuauhtémoc, en donde la movilidad y la vialidad son unos de
los principales problemas, concentran el 19 por ciento de las vías primarias y
secundarias de la ciudad.
De acuerdo
con un análisis, de Propiedades.com, de las cifras del semáforo vial del
Inegi, Benito Juárez, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Venustiano Carranza y
Atzcapotzalco tienen las mejores condiciones de infraestructura vial en la
Ciudad de México. En cambio, Álvaro Obregón tiene la décima peor posición de 16
y Coyoacán, la séptima.
Por otro
lado, las cifras de la empresa inmobiliaria indican que “existe una relación
directa entre la infraestructura [vial] y la vida de los ciudadanos”, de modo
que “a menor cantidad de vialidades por manzana, mejor calidad de vida”
proporcional. En ese sentido, las cifras indican que a pesar de que la capital
del país tiene un promedio de 4.9 calles por manzana, existen siete
demarcaciones con índices superiores al promedio estatal, entre las que se
cuentan Xochimilco (45 calles por manzana), Milpa Alta y Cuajimalpa (8.4),
Magdalena Contreras (7.3), Tlalpan (5.9), Tláhuac (5.53) y Álvaro Obregón
(5.1).
OTROS
PROBLEMAS.
Gustavo A.
Madero (GAM) cuenta entre sus principales problemas públicos a la salud, en
un entorno en que el consumo de drogas se ha vuelto preocupante, de acuerdo con
las declaraciones del Alcalde morenista Francisco Chíguil Figueroa.
Según las
cifras de la Secretaría de Salud local, la GAM es la sexta demarcación
capitalina con mayores tasas de mortalidad (7.8 defunciones) por cada mil
habitantes. Sin embargo, la tasa más alta de todas, hasta 2016, fue la de
Cuauhtémoc (10.1).
Además de
los índices de mortalidad –que según la Secretaría de Salud federal sirven para
determinar la efectividad de los servicios médicos– está el “índice de
esperanza de vida”
del Inegi, en el que la GAM figura como la quinta localidad con los peores
niveles, sólo por encima de Azcapotzalco, Iztacalco, Venustiano Carranza y
Cuauhtémoc, en ese orden.
Por otro
lado, existen otros problemas que han ido cobrado relevancia en las
demarcaciones de la Ciudad de México, como lo son las cuestiones medio
ambientales y ecológicas.
Al respecto,
las cifras oficiales indican que Álvaro Obregón, Coyoacán, Cuauhtémoc,
Gustavo A. Madero e Iztapalapa concentraron el 55.5 por ciento de las denuncias
ambientales en 2016, sobre todo aquellas por cuestiones atmosféricas y
forestales, además de las relativas al agua, suelo, fauna silvestre y de
ordenamiento ecológico e impacto ambiental.
En el caso
específico de Álvaro Obregón, que es una de las localidades capitalinas con
más quejas por cuestiones de desecho inadecuado de basura, las cifras oficiales
(2015) refieren que dicha demarcación es una de las que más desecha basura con
quemas, entierros u otros medios diferentes a los servicios públicos o a los
usos convencionales.
Allí, al
menos mil 782 viviendas se deshacen de sus residuos de esta forma, lo que
provoca molestias entre vecinos y constituye un riesgo sanitario latente. Tan
sólo en Álvaro Obregón, Coyoacán, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero e Iztapalapa
está establecido el 63.1 por ciento de las viviendas capitalinas que queman,
entierran o se deshacen de su basura sin hacer uso de los servicios y basureros
públicos, o bien, de contenedores y depósitos adecuados.
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