Por Dulce
Olvera.
Mientras el
líder sindical Carlos Romero Deschamps es captado tranquilamente en una boda,
sonriente y escuchando al cantante Julio Iglesias, trabajadores petroleros
de Campeche, Veracruz, Tabasco, Hidalgo y Guanajuato denunciaron acoso laboral
e intimidación de dirigentes estatales del Sindicato de Trabajadores Petroleros
de la República Mexicana (STPRM) solo por cambiarse al gremio alterno Petroleros
de México (Petromex).
Desde su
registro oficial ante la Secretaría del Trabajo a finales de marzo, Yolanda
Morales Izquierdo, Secretaria general de Petromex, dijo a este medio que eran
blanco de “una guerra sucia” por parte de miembros del sindicato priista,
“ordenados” por Romero Deschamps, denunciado penalmente por enriquecimiento
ilícito.
Durante el
arranque de la obra de la refinería en Dos Bocas, Tabasco, el Presidente
Andrés Manuel López Obrador dijo: “Les pido a los dirigentes sindicales que se
porten bien. Ya se acabó la corrupción”. Sin embargo, petroleros
simpatizantes de Petromex llevan meses recibiendo represalias como amenazas de
muerte, intentos de entrar a sus casas, suspensiones injustificadas y cambios
de áreas.
“Tienen
una lista negra y afectan con toda la impunidad”, aseguró Cayetano, trabajador
de la sección 47 en Ciudad del Carmen, Campeche, con dos décadas de antigüedad
en Petróleos Mexicanos.
Lleva
ocho meses sin salario luego de que lo rescindieron sin notificación.
Desde
septiembre del año pasado que decidió renunciar al STPRM y afiliarse a
Petromex, “los representantes del sindicato me empezaron a hacer atropello”,
dijo. Señala directamente a Guadalupe Rueda Nava, Secretario de Ajuste del
sindicato de Romero Deschamps de la sección 47 y a Hugo Hebert Arellano,
subdirector de Administración de Personal, de quienes asegura no tener miedo.
“Tuve
amenazas de muerte y presenté demanda en su momento que quedó inconclusa porque
aquí toda la ley está corrompida por ellos mismos”, aseveró con documentos. “Es
una impunidad tremenda. Hay compañeros a los que les niegan los permisos
económicos solo por saber que simpatizan con Petromex y a muchos transitorios
les dicen que ya no les van a dar trabajo porque ya los vieron en la foto”.
Carmen, del
sector Ductos de Pemex en el Valle de México, también fue amenazada de
muerte luego de enviar un audio apoyando al sindicato Petromex, “porque lo han
estado golpeando y desacreditando”. También denunció penalmente.
María
Gabriela, de Recursos Humanos de un Centro de Proceso también en Ciudad del
Carmen, Campeche, afirmó que está sufriendo acoso laboral y sindical. Hace
unas semanas dos hombres intentaron entrar a su casa por la madrugada.
El
Secretario de Ajustes de la sección sindical 47, Guadalupe Rueda, le ha frenado
su renuncia al sindicato de Romero Deschamps.
“Solicité
permisos económicos y/o renunciables al STPRM Sección 47 del cual es Secretario
General Víctor Colunga. Me hicieron dar muchas vueltas para al final no
tramitar ante la empresa. La razón, me dijo el funcionario de ajustes de la
sección 47, Guadalupe Rueda Nava, es que yo no acudí a vigilancia donde se me
citó, lo cual es mentira porque nunca me entregaron algún citatorio, y que el
motivo por el cual me citaban era que yo ‘estoy en un movimiento y estoy
contraviniendo los estatutos del Contrato Colectivo de Trabajo”, narró.
Además, su
jefe el Ingeniero Federico Amaya Ávila le notificó que se iría a otro
departamento laboral tras capacitar a su reemplazo, lo cual no le parece justo.
“En la
Administración de Recursos Humanos del Centro de Proceso manejo SAP y puedo ver
todos los movimientos que se realizan con el manejo del personal,
contrataciones, firmas definitivas, vistos buenos, motivo por el cual al
sindicato y ciertas personas no les conviene que yo me entere”, consideró María Gabriela.
A Guillermo,
trabajador en Ductos Golfo de Poza Rica, Veracruz, de la Sección 30 lo
sancionaron por ocho días supuestamente por abandono de trabajo, pero fue “por
represalias a mi sindicato Petromex”.
Hace tres
meses terminó su jornada de 11 de la noche a 7 de la mañana, esperó a su
relevo, lo saludó en el estacionamiento y se retiró. Cuando abordaba el camión
rumbo a casa, le marcó para decirle que no trabajaría por un problema. Una
mujer se encargó de cubrir la plaza.
“No se
quedaron sin gente, y aún así me mandaron a investigar y el detalle es que en
esa investigación el Secretario de Ajuste de la sección 30 Israel González
Pérez en vez de defenderme me hundió más”, aseguró. “Me pegó en lo económico
(le descontaron los días), en lo moral y psicológicamente”.
Asimismo, dijo
que Fernando Castillo Prieto, jefe inmediato, y Ricardo Ernesto Gamiño Vásquez,
superintendente de la Terminal de Almacenamiento y Reparto, “andan filosos con
los compañeros que somos de Petromex”.
“Haciendo
de chofer, estas personas me obligan a trabajar con las unidades de reparto en
pésimas condiciones. Hablan de seguridad cuando no la emplean con el trabajador
y justifican que no hay presupuesto”, expuso. “Me la tengo que llevar tranquila
porque estas personas están encima de uno. Son buenos para exigirte, pero no te
dan materiales como casco o botas, uno tiene que comprarlas”.
A
Minervina, enfermera en el Hospital General de Pemex de Comalcalco, Tabasco, la
dirección general la amenazó.
El 26 de
abril, el Dr. Sergio Marrufo López de la Dirección del Hospital le hizo una
advertencia “en un matiz de voz elevado” que le quedaba prohibido utilizar su
área de trabajo para realizar proselitismo del sindicato de Petromex porque era
un delito y, si lo volvía a realizar, “habría consecuencias”.
No obstante,
contrastó, Marrufo dejó utilizar las instalaciones de la Unidad Médica “a su
amigo” el Secretario regional del STRPM, Eduardo Rojas Cobo, para realizar su
proselitismo.
“No son
malas interpretaciones o entendidos, sino es la realidad de un clima
organizacional de represión, hostigamiento solicitado expeditamente por el
actual líder sindical [Eduardo Rojas Cobos] hacia mi persona. Con esto seguimos
comprobando que en los centros de trabajo de nuestra empresa quien da las
órdenes es Romero Deschamps y sus 36 cómplices”, aseguró la enfermera.
Beatriz,
trabajadora en la terminal de distribución de gas LP de Tula, Hidalgo, señaló a
dirigentes del sindicato de la sección 35 de acoso laboral por afiliarse a
Petromex.
Alfredo
Mier y Concha Rodríguez, Secretario general de la sección 35; Raúl Enrique
González Rubio, Jefe del Centro de Servicios al personal; Graciela Cano
Castillo, la Secretaria del Trabajo de áreas externas; Pedro Medina Barrera,
Secretario de ajustes de áreas externas; y Alberto Tamayo Patiño, Comisionado
de Seguridad e Higiene, “privaron a mi hijo de contratación en la empresa,
únicamente por atreverme a pedir que haya transparencia en la democratización y
sindicalización, por lo cual me afilié a Petromex”.
“En caso
de que mi integridad física y la de mi familia sea lesionada, los hago
responsables”,
agregó.
Adriana,
jubilada del Hospital Regional de Pemex en Salamanca, Guanajuato, de la sección
24, señaló a la enfermera María de Jesús Flores Bribiesca de detener
ascensos o impedir ingresos de simpatizantes de Petromex.
“La vida
sindical y de los trabajadores depende de la mafiada Marichuy Flores Bribiesca.
Hace y deshace: vende fichas, plazas y decide quién trabaja y quién no
trabaja”, afirmó.
“Desde
agosto de 2018 que los de Petromex se han acercado a nosotros ha habido
represalias. A las personas que están con nosotros se les están negando
préstamos administrativos, ascensos, permisos. A las personas de Petromex les
están negando sus derechos laborales”, dijo.
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