Por Arturo
Rodríguez García.
El canciller
Marcelo Ebrard negó que haya algún punto secreto en los acuerdos alcanzados
con Estados Unidos el viernes pasado.
Participante
en la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, el
titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), presumió que en las
negociaciones con el gobierno de Donald Trump se lograron dos objetivos:
“Impedir la imposición de 5 por ciento de
aranceles a las exportaciones mexicana y la inclusión del Programa de
Desarrollo Integral de Centroamérica como fórmula para atender las causas de la
migración”.
Ante
reiteradas preguntas sobre acuerdos no hechos públicos con el gobierno de
Estados Unidos, Ebrard destacó:
“Además del acuerdo difundido el viernes y de
este esquema de opción regional en el caso de un fracaso del plan original, no
hay nada”, indicó
Ebrard.
Lo pactado “es
un acuerdo migratorio, lo comercial no está aquí. No tenemos un acuerdo sobre
esa naturaleza”, sostuvo.
Lo que dijo
Ebrard es que lo firmado con el gobierno de Donald Trump se revisará en 90 días
y en 45 días comenzará la evaluación de las medidas acordadas en la reducción
de flujo de migrantes hacia Estados Unidos.
Ebrard detalló
que si las cifras no se redujeran en ese lapso de manera significativa, tendrá
que discutirse un plan que incluya al Alto Comisionado de Naciones Unidas para
Refugiados (Acnur) y a países como Guatemala, Panamá y Brasil, puntos clave del
tránsito de migrantes.
“En ese
caso, la Secretaría de Relaciones Exteriores tendrá que recabar el respaldo del
Senado”, explicó.
Otro
logro alcanzado por México, según el canciller fue “volver a separar las dos
esferas, es decir, que la esfera comercial y la relación económica siga su
camino y que la esfera migratoria siga el suyo como estábamos hasta antes de la
semana pasada”.
Ebrard destacó
que lo más importante para México era detener la imposición de aranceles este
lunes, que de haber llegado al 25 por ciento, como amenazó Trump, “hubiera sido
un colapso para la economía mexicana”.
“Una
guerra comercial hubiera tenido para México un efecto similar a incrementar en
diez por ciento el Impuesto al Valor Agregado, la pérdida de 1.2 millones de
empleos y la caída de un punto del Producto Interno Bruto, que podría desatar
una crisis económica en el país”, detalló.
Para el
canciller, el despliegue de la Guardia Nacional no implicará la
militarización de la frontera sur, toda vez que en los proyectos del gobierno
mexicano estaba contemplado esa distribución, sólo se acelera la movilización.
En
cualquier caso, aseguró, corresponderá fundamentalmente al Instituto Nacional
de Migración desarrollar las políticas para la contención de los flujos
migratorios.
Señaló
que para México el derecho de asilo y la solidaridad es fundamental, de ahí que
se haya aceptado la posibilidad de que los migrantes centroamericanos que pidan
asilo a Estados Unidos permanezcan en México mientras se desarrolla su proceso
en el país vecino.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.