Por Sara
Pantoja.
Un juez de
Control vinculó a proceso al sacerdote Francisco Javier Bautista Ávalos por
el delito de homicidio calificado contra Hugo Leonardo Avendaño Chávez, le
impuso prisión preventiva oficiosa en el Reclusorio Oriente y fijó un plazo de
tres meses para el término de la investigación complementaria.
Mientras se
dictaba la orden judicial, decenas de feligreses de la iglesia Cristo Salvador
se manifestaron esta mañana afuera de la sala de oralidad penal número 5 del
Tribunal Superior de Justicia local (TSJ-CDMX), donde se realizó la
continuación de la audiencia, para exigir justicia y la liberación del párroco.
Entre rezos
y cantos, los fieles acusaron que la autoridad difama al religioso y pidieron
revisar las pruebas en su contra. Incluso dejaron ver que el sacerdote podría
ser “víctima de una conspiración de la propia Iglesia católica que lo ha dejado
solo”.
Más tarde
el Tribunal emitió una tarjeta informativa en la que anunció que Bautista
Ávalos fue vinculado a proceso como presunto homicida del joven de 29 años,
egresado de la maestría en la Universidad Intercontinental.
La autoridad
añadió que, en continuación de audiencia y dentro de la ampliación del término
constitucional, el impartidor de justicia definió así la situación jurídica del
acusado, a quien le impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa,
además de fijar un periodo de tres meses para la conclusión de la investigación
complementaria.
El pasado jueves
20, en la audiencia de cumplimiento de orden de aprehensión, el Ministerio
Público acusó al padre Francisco Javier Bautista Ávalos de causarle la muerte a
Leonardo Avendaño a bordo del vehículo de éste, ejerciéndole compresión en el
cuello, es decir, asfixiándolo, luego de los cual cubrió el cuerpo con una
cobija y una bolsa.
Según la
determinación del juez de Control, el imputado deberá cumplir la medida
cautelar de prisión preventiva oficiosa en el Reclusorio Preventivo Varonil
Oriente.
El
miércoles 19 el sacerdote fue detenido por policías de Investigación. Al día
siguiente autoridades de la Procuraduría General de Justicia local (PGJ-CDMX)
presentaron una línea de tiempo, basada en imágenes grabadas en cámaras del
sistema de videovigilancia C5 y otras particulares.
Las
imágenes demostraron que la noche del martes 11 el auto del joven entró a la
casa del sacerdote y ahí se quedó al menos durante cuatro horas. La madrugada
del miércoles 12, la unidad salió del lugar y se dirigió a un paraje de la colonia
Héroes de 1910 en la alcaldía Tlalpan, donde horas más tarde fue encontrado
abandonado. Dentro estaba el cadáver de la víctima envuelto en una cobija y con
huellas de estrangulamiento.
Antes de que
eso sucediera, Leonardo Avendaño envió un mensaje de texto a un familiar para
avisar que se quedaría a dormir en la casa del párroco. Pocos minutos después,
en otro mensaje, avisó a un amigo que ya había llegado a dicho lugar.
En la
información que presentó la PGJ-CDMX se reveló que una segunda persona habría
participado como cómplice en el homicidio, ya que la madrugada del miércoles 12
llegó otro auto al mismo lugar donde estaba la camioneta de Leonardo Avendaño y
donde fue hallado su cadáver. Pocos minutos después, el segundo vehículo se
retiró del sitio.
Videos no
son suficientes: abogados
En el receso
de la audiencia, los abogados del sacerdote imputado, Jorge Piñuño y Jorge
Cuadra, aseguraron que las pruebas presentadas por el Ministerio Público
ante el juez, es decir, los videos en los que se ve el auto de la víctima
carecen de solidez y claridad y no son determinantes.
“No son
sólidas porque se basan simplemente en un seguimiento vehicular para determinar
quién fue o no responsable de un homicidio”, dijo Cuadra en entrevista con la prensa.
El litigante
agregó que la Fiscalía de Homicidios presentó los videos que muestran el
movimiento del auto del joven la noche previa a su muerte. “No se pueden basar
en videos ni en mensajes de WhatsApp”, reiteró.
Y aclaró que
como abogados defensores presentaron un dictamen pericial “en criminalística
tendiente a desvirtuar lo que la Fiscalía pretende acreditar con esos videos”.
Sin dar
detalles, también comentó que el egresado de la Universidad Intercontinental
tenía problemas en un ámbito ajeno a la parroquia Cristo Salvador.
“También
pudimos ver en la audiencia que se desahogó que la persona que falleció tenía
conflictos con otra persona (..) el teléfono se lo dio el propio padre
Francisco, quedó desahogado que Leonardo lo tenía en la camioneta”, aseveró.
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