Por Gabriela Hernández.
Al acusar venganza y persecución política, el diputado local
José Juan Espinosa Torres, renunció hoy a presidir la mesa directiva del
Congreso local, al tiempo que fue sustituido como líder de la fracción del
Partido del Trabajo.
En una carta que entregó al presentar su renuncia, Espinosa
Torres lamentó que la primera decisión política que se toma después del virtual
triunfo de Luis Miguel Barbosa Huerta, postulado por la coalición Juntos
Haremos Historia en la gubernatura, sea “la venganza, la persecución y el uso
faccioso de las instituciones” que pervierten lo que significa “la cuarta
transformación”.
Espinosa Torres, exedil de San Pedro Cholula y esposo de
la senadora Nancy de la Sierra, se había mantenido cercano al grupo político de
Barbosa Huerta en los comicios de 2018, hasta que tomó una postura crítica en
la designación del priista Guillermo Pacheco Pulido como gobernador interino
del Estado.
En la edición 2221 de Proceso, el legislador local expuso
igual una postura crítica ante las incorporaciones de marinistas y
morenovallistas que tuvo la campaña de Barbosa Huerta durante la campaña
electoral de este año.
Entre ellos, alertó sobre las adhesiones de los priistas
Ardelio Vargas Fosado, Jorge Estefan Chidiac, Javier López Zavala y el líder de
la CTM, Leobardo Soto, así como de los morenovallistas Gerardo Islas Maldonado,
entre otros, que en esta elección operaron a favor de Morena.
Unas horas antes de ser destituido, el diputado dio una
entrevista en la que consideró que la baja votación que tuvo Morena en la
capital y los municipios más importantes de la entidad está relacionada también
con este tipo de anexiones de “personajes impresentables”.
“Muchos de los que acompañamos a Luis Miguel Barbosa en los
momentos más difíciles fuimos desplazados, fuimos marginados, llegaron los
Estefan Chidiac, los Zavala, Ardelio Vargas… llegó una mafia y a muchos nos
desplazó”, expresó.
Dijo que desde el domingo, se desató una “grilla” al interior
de la campaña de Barbosa para encontrar responsables de la derrota que registró
el candidato en los principales centros urbanos, en especial en la capital del
Estado, sin tomar en cuenta que en esas localidades es donde están los votantes
más informados de las adhesiones que hubo hacia Morena en estos comicios.
“Los responsables de la derrota en la capital del Estado y la
zona metropolitana y en los centros urbanos son los trepadores, simuladores que
secuestraron al candidato toda la campaña y que a muchos nos dejaron fuera,
afortunadamente la lealtad al presidente López Obrador nos permitió ganar la
gubernatura de Puebla”, dijo.
Consideró que el reto que tiene ahora el virtual gobernador
electo es darse cuenta que haber sumado a marinistas, zavalistas y
morenovallistas tuvo un efecto negativo en la votación y que generó un grave
abstencionismo que alcanzó hasta casi el 80 por ciento en algunos municipios.
Dijo que la lectura que se ha querido hacer de
responsabilizar de esta baja votación al desempeño de los alcaldes de Morena no
explica en la totalidad los resultados.
En la edición impresa de Proceso, Espinosa también
denunció que lo querían destituir de la presidencia de la Comisión de Vigilancia
del Congreso porque se opone a la aprobación de la cuenta pública del
exgobernador panista, Antonio Gali Fayad, con quien hubo acuerdos políticos
para facilitar la designación del gobernador interino Pacheco Pulido.
Otro de los señalamientos que hizo el exalcalde de San Pedro previo a su
renuncia a la presidencia de la Mesa Directiva fue sobre la posibilidad de
que el cambio de sede del Congreso del Estado por supuestos daños que tuvo el
inmueble desde el sismo de 2017, sirva para que familiares del gobernador
Pacheco Pulido puedan ganar un litigio que tienen sobre una parte del edificio.
Dijo que desde hace meses ha pedido que le muestren el
expediente de un litigio que sostienen familiares del gobernador interino que
reclaman propiedad de una parte de la sede histórica del Congreso local.
Luego de estas acusaciones, esta mañana, legisladoras de
distintas fracciones se colocaron con carteles para reclamar la salida del
diputado Espinosa Torres de la presidencia y del diputado Héctor Alonso
Granados de la vicepresidencia de la Mesa Directiva, al señalar expresiones
“misóginas”.
Sin embargo, antes de que procediera su remoción, Espinosa
Torres presentó una carta para renunciar en la que acusa al líder de la
fracción de Morena y de la Junta de Coordinación Política, Gabriel Biestro
Medinilla, de conducir al poder legislativo de Puebla por “la ilegalidad,
inmoralidad y perversión”.
“No podemos permitir que este poder sea mancillado para
privilegiar acuerdos con los entes más perversos de la vida pública de nuestro
estado y que pretenden conservar sus privilegios”, sostiene en el escrito.
En entrevista, dijo que a partir del accidente del 24 de
diciembre, en el que murió la gobernadora Martha Erika Alonso y el senador
Rafael Moreno Valle, Biestro Medinilla ha conducido el Congreso de manera
discrecional con fines políticos y se abandonó la agenda progresista que se
habían propuesto en la campaña.
Indicó que lo que, a partir de un error de expresiones
misóginas de Alonso Granados, se utilizan de “pretexto” para acusarlo de
violencia de género.
Espinosa acusó que es lamentable que lo mismo que se
criticó del morenovallismo, se haga ahora que ganó Morena los comicios por la
gubernatura en Puebla, que es el uso de las instituciones para persecución
política porque lo quieren culpar de la derrota en algunos municipios.
El legislador dijo que se mantendrá como militante de
Morena y que seguirá en apoyo del presidente Andrés Manuel López Obrador.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.