Por Arturo
Rodríguez García.
Sin
mencionar a Carlos Urzúa, quien renunció la semana pasada a la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público, el presidente Andrés Manuel López Obrador, defendió
su postura respecto de asuntos en los que discrepó de su excolaborador como el
aeropuerto de Texcoco y la refinería de Dos Bocas, entre otros.
“¿Qué
pensaba? que iba yo a llegar a adaptarme y a dedicarme a hacer lo mismo?”, cuestionó el mandatario sin
mencionar a Urzúa.
Antes, a
pregunta expresa de Proceso el presidente había declinado referirse a los
diferentes aspectos que Carlos Urzúa dio a conocer en una entrevista publicada
esta semana en el semanario.
En su
conferencia de prensa matutina, en Palacio Nacional, el mandatario se limitó a
decir en un principio:
“Ya comenté
lo que tenía que comentar”.
En su
edición actualmente en circulación, el exsecretario de Hacienda, Carlós Urzúa,
quien renunció el pasado martes, expuso sus discrepancias con los megaproyectos
de la administración, como la cancelación del aeropuerto que se construiría en
el Lago de Texcoco y la refinería de Dos Bocas.
La
insistencia en los diferentes temas abordados por el exsecretario de Hacienda,
a lo largo de la mañanera, fueron atajados por López Obrador con informes o
consideraciones generales –“no quiero meterme en eso”– sin aludir directamente
a Carlos Urzúa, aunque terminó abordando partes de lo publicado en la
mencionada entrevista.
Por ejemplo,
Urzúa cuestionó el manejo del gasto público, el profesionalismo de quienes
deciden en la secretaría de la Función Pública y los recortes de personal por
poner en riesgo la operatividad de secretarías; dijo estar en desacuerdo con
que la refinería propuesta para Dos Bocas Tabasco sea viable, además de
cuestionar el presupuesto al Tren Maya y manifestarse en desacuerdo con la
cancelación del aeropuerto en el Lago de Texcoco.
“Es
interesante a ver… la gente que nos apoyó, ¿Que, no sabían que íbamos a
combatir la corrupción? que había un plan de austeridad? Fui tres veces
candidato a la Presidencia y las tres veces, está en libros, está el combate a
la corrupción y acabar con los privilegios ¿cuál es la sorpresa?”
“… Que la
refinería. Tres veces candidato y tres veces planteando que iba a impulsar la
construcción de refinerías porque llevaba 40 años que no se hacía una ¿dónde
está lo extraño? El aeropuerto ¿no dije que era obra faraónica y un pozo de
corrupción? Donde
está la novedad?
“¿No dije
que existían estos privilegios? Lo dije desde hace años ¿qué pensaba? que iba
yo a llegar a adaptarme y a dedicarme a hacer lo mismo?”.
López
Obrador no quiso identificar en concreto cuál fue el desacuerdo reciente,
pero se refirió ampliamente al conflicto por gasoductos mencionado por Urzúa,
mencionando que sus desacuerdos con Manuel Bartlett fue uno de los más graves
de sus últimos días en el cargo.
Según el
mandatario, los gasoductos se contrataron sin fundamento legal, pues no
fueron autorizados por el consejo de administración de la Comisión Federal de
Electricidad (CFE)
“No es un
asunto de legalidad. Es que se trata de contratos leoninos, carísimos, buen
negocio para empresas, mal negocio para la hacienda pública y para el pueblo”.
El
presidente insistió en que una empresa cuida que haya eficiencia y no haya
gastos excesivos y afirmó que con mayor razón cuando se trata de recursos
públicos. Luego exigió:
“No hay
que estar asustando, diciendo que esto da una mala imagen. En los gobiernos
extranjeros ya no se tolera la corrupción ¿qué gobierno va a defender a una
empresa si hay corrupción? Si existe una injusticia, los gobiernos defienden a
las empresas pero en la mayoría de las empresas exigen que actúen con dimensión
ética (…) Por eso no debemos preocuparnos y se va a llegar a un acuerdo”.
Sin acusar
directamente a Urzúa, pidió información sobre el cobro de impuestos a
grandes contribuyentes a los que se les dejó de condonar en esta
administración, e inclusive, dio una cifra superior a los 400 mil millones de
pesos de perdida en los últimos dos sexenios.
A
pregunta expresa, el mandatario llamó a no preocuparse por los dichos de Urzúa:
“Que no
se preocupen, que se ocupen. Que vamos bien, muy bien, y que no nos vamos a
detener en la transformación ni para tomar impulso, vamos bien en todos los
campos, puede ser que me vean demasiado optimista, pero en efecto lo estoy,
porque vamos avanzando más de lo que yo me imaginaba”.
Y una vez
más, minimizó el diferendo considerando que es normal que haya discrepancias.
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