Por Ivonne
Ojeda de la Torre.
Carlos
Lomelí Bolaños, ahora ex super delegado federal de Jalisco, era desconocido
en 2012 cuando se lanzó como candidato a Senador por la coalición “Movimiento
Progresista”, entonces integrada por los partidos De la Revolución Democrática
(PRD), del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano (MC). En aquellas elecciones le
resultó difícil destacar entre el grupo de cercanos al Gobernador Enrique
Alfaro Ramírez, pero no se dio por vencido.
Al concluir
el periodo electoral, el también médico continuó con su interés en la política.
Emprendió un proyecto con el que trató de impulsar una imagen altruista y
cercana a la gente, y tres años después, en 2015, empleó esa imagen para
lanzarse como candidato a Diputado federal por Movimiento Ciudadano (MC).
El
proyecto en cuestión se llamó México me une, A.C., y se centró en labores
asistenciales enfocadas sobre todo a beneficiar a las comunidades marginadas de
Zapopan y en las que Lomelí se consolidó como el principal benefactor
económico, imagen que promovió a través de campañas en las redes sociales.
Carlos
Lomelí renunció esta semana al cargo de Delegado federal por decisión propia.
Desde que inició la administración federal del Presidente Andrés Manuel López
Obrador, el médico fue sido involucrado con supuestos malos manejos detrás
de las múltiples empresas que posee. Apenas ayer, la titular de la Secretaría
de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval Ballesteros, informó que es
investigado por esta dependencia debido a una posible malversación de fondos.
Aunque, hasta el momento, Lomelí ha negado los señalamientos en su contra.
Con México
me uno, A.C., Carlos Lomelí pudo acercarse a los sectores más populares de
Zapopan. A través de esta fundación, el médico obsequió miles de despensas,
operó farmacias que ofrecían medicamentos del cuadro básico en 10 pesos e
instaló comedores asistenciales. La asociación también mejoró el aspecto urbano
de colonias y barrios, donó sillas de ruedas y organizó actividades recreativas
entre los habitantes de aquella zona del Bajío mexicano, una de las más
pobladas de la región y más codiciadas entre los contendientes por cargos de
representación popular.
Entre 2012 y
2015, Lomelí impulsó una imagen cercana a la gente necesitada. En la página
de Facebook de México Me Uno, A.C. la fundación documentó sus visitas a los
barrios populares de Zapopan y Tonalá, así como las entregas de despensas que
efectuó él mismo en colonias como El Briseño, Tabachines, El Mirador, El Colli,
de esta última la ONG aún mantiene publicada una serie de fotos en las que
Enrique Alfaro –ahora Gobernador de Jalisco– y Lomelí se abrazan en la
concurrida posada navideña que el doctor patrocinó a los habitantes de la
colonia en diciembre del 2012.
Aunque el
objetivo de la ONG tenía un fin altruista, el interés porque este proyecto
repercutiera en la imagen política de Lomelí consta incluso en el formato de
solicitud de registro que el doctor
entregó a MC para contender por el Distrito 4 en las elecciones de 2014.
En el
documento el empresario destacó que por medio de México me uno, A.C. donó 14
mil despensas al mes y administró tres comedores asistencias y farmacias de
“todo a 10 pesos”.
Entre 2013 y
2015, la organización llegó a intercambiar “likes” o “me gusta” en la página
oficial por sillas de ruedas y bastones para personas de la tercera edad. Estas
campañas –en las que se emplearon etiquetas como #AyudanosAAyudar– fueron
efectuadas con mayor frecuencia en2013, en que la organización llegó a
intercambiar 10 mil “likes” o “me gusta” por una silla de ruedas, o mil “likes”
por un bastón de la tercera edad. De acuerdo con la información proporcionada
en la página de Facebook, esos instrumentos fueron donados por Carlos Lomelí.
Una revisión
realizada por la Unidad de #Metadatos a los resultados que la fundación
capitalizada por Lomelí obtuvo con estas dinámicas generó miles de
interacciones, pero no mantuvo el interés a largo plazo. A partir de 2014, las
reacciones cayeron y no volvieron a repuntar en todo el periodo que fue
legislador, a pesar de que la ONG continuó activa en redes sociales hasta marzo
de 2018.
El equipo de
asistentes de México me uno, A.C., recorrió decenas de colonias y barrios en
los que se congregaba a la población y le invitaba a barrer calles, limpiar
arroyos, y otras acciones. Sin embargo, los principales gastos de
operación se concentraron en la compra de despensas, la administración de los
comedores comunitarios y farmacias de medicamentos económicos. De estos gastos
hay poca transparencia, pero cifras alcanzaron millones de pesos.
De acuerdo
con información publicada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público
(SHCP), entre 2014 y 2017, los donativos que la organización reportó a esta
dependencia sumaron 22 millones 881 mil, 893 siendo.
En los datos
destaca el año 2015 como el periodo en que la organización recibió la mayor
cantidad de donativos: 10 millones, 989 mil 441 pesos. Ese mismo año, tuvieron
lugar las elecciones intermedias en las que Carlos Lomelí se postuló para
Diputado federal por MC.
La cifra
que recibió México
me uno, A.C., en 2015 duplica el monto reportado a la SHCP por la ONG en
2018por un total de 5 millones 626 mil 307 pesos.
De acuerdo
con el registro de marca del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual
(Indautor) –con número 1347302–, la marca “México me uno” fue solicitada por
Humberto Ortiz García, quien se desempeñó como ex dirigente regional de Morena
hasta su asesinato en agosto de 2016.
Una
investigación del diario Reforma planteó que Ortiz García también habría
sido socio de Lomelí dentro de una red de empresas que obtuvieron contratos
federales y estatales por 7 mil millones de pesos. Detrás de la ONG hubo otras
personas que años más tarde se convirtieron en colaboradores cercanos o socios
de Carlos Lomelí.
En el Padrón
de Instituciones de Asistencia Social Privada del Gobierno de Jalisco,
correspondiente a 2015, se señala que la ONG fue presidida por Journey
García Islas, quien también ha sido señalado por medios locales como socio del
médico. Una investigación de Mural, señala que García Islas se convirtió
en socio de la empresa Abastecedora de Insumos para la Salud, S.A. de C.V., que
se vincula al ex delegado federal, tras aportar la suma de un millón 44 mil
pesos según la escritura 12,832 de la Notaría número 131.
En el mismo
padrón de organizaciones que proporciona el Gobierno de Jalisco, a través de su
Unidad de Transparencia, David Cueva Villaseñor aparece como secretario de
la fundación y en 2019 se desempeña como secretario de finanzas en Morena
Jalisco; Carlos Gerardo Martínez Domínguez figura en los datos de dicho
documento como tesorero de la ONG, y años más tarde se desempeñó en cargos
públicos en el Ayuntamiento de Zapopan, entre ellos como Regidor en la
administración 2015-2018.
Durante el
periodo en que Carlos Lomelí ocupó el cargo de Diputado federal, México me uno,
A.C. continuó organizando actividades y el médico siguió participando en
videos donde hablaba de sus actividades altruistas. En tanto que la ONG
persistió en su labor altruista a nombre del médico.
Sin embargo,
el resultado de las campañas en redes sociales continuó sin efectos
contundentes. En Facebook, la página oficial de la organización suma al corte
de esta nota 9 mil 700 seguidores, pero no han realizado publicaciones desde
marzo.
Durante
el periodo en que fue Delegado federal del Gobierno de la 4T, Lomelí no logró
repuntar su popularidad en el entorno digital. En Facebook, tanto su actividad
como el número de interacciones que obtuvo bajaron de manera drástica a partir
de que perdió las elecciones para Gobernador de Jalisco en julio del 2018.
Las escasas
reacciones que recibe el empresario en redes sociales contrastan con las
cuidadas campañas que movilizó a través de la organización México me uno, A.C.
como principal benefactor económico.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.