Por Verónica Espinosa.
La justicia federal emitió un fallo a favor de habitantes del
Ejido de Nápoles, a quienes el gobierno del estado todavía les debe millones de
pesos del pago de las indemnizaciones por las expropiaciones de tierras en la
zona donde actualmente está el Puerto Interior de Guanajuato.
Con esto se reconoce una deuda que se negó durante los
sexenios de los panistas Juan Manuel Oliva Ramírez y Miguel Márquez Márquez, y
que ahora el de Diego Sinhue Rodríguez debe pagar.
El Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del
Décimo Sexto Circuito determinó que el gobierno del estado no pudo acreditar
el pago total de las indemnizaciones que debió cubrir a ejidatarios de Nápoles,
según los decretos expedidos entre 2005 y 2006, durante el sexenio presidencial
de Vicente Fox Quesada.
El tribunal atendió un recurso de revisión por un fallo de la
titular del Juzgado Noveno de Distrito, informaron los abogados representantes
de ejidatarios en este conflicto, que incluye a varios de la zona en la que
opera el Puerto Interior y el Aeropuerto Internacional de Guanajuato, José
Gerardo Arrache Murguía y Víctor Manuel Santos López.
Aunque la sentencia fue emitida el 24 de enero, los
abogados acusaron al actual gobierno de Rodríguez Vallejo de incumplir con la
orden de pagar, puesto que aunque se instruyó entregar cheques a ejidatarios,
el recurso se entregó al Fideicomiso del Fondo Nacional de Fomento Ejidal
(FIFONAFE) y se tuvo que interponer un nuevo recurso judicial para que se
cumpla con lo especificado en la sentencia.
Según señalaron los abogados, los cheques que envió el
gobierno estatal al FIFONAFE refieren conceptos distintos a la indemnización,
como “apoyos para la construcción” y otros apoyos sociales similares.
“Esto podría configurar un desvío, valdría la pena que la
Auditoría Superior de la Federación revisara estos pagos, puesto que son
recursos federales con los que el estado tendría que cumplir con estos pagos”, señalaron los representantes legales
de los ejidos.
Víctor Santos recordó que, en el 2012, el gobierno del
estado –que había reconocido un pago pendiente por este concepto de
indemnizaciones- retiró el dinero que por este concepto tenía depositado en el
FIFONAFE “con el argumento de que estaba dándose el cambio de administración
estatal, pero ese dinero nunca regresó”.
Arrache y Santos dieron a conocer en el 2016 que en el caso
del Puerto Interior, el adeudo por la expropiación no finiquitada de 400
hectáreas a los ejidos de El Salitrillo, Nápoles y Mezquite de Sotelo podría
rebasar los 197 millones de pesos.
El ejido Colonias Nuevo México ya había peleado el finiquito
pendiente desde 2006, y logró que en el 2013, durante el sexenio de Enrique
Peña Nieto, éste expidiera un decreto para actualizar los montos no pagados por
la expropiación de un total de 77 hectáreas por las que el gobierno del estado
había entregado 28 millones. Con ello, el estado debió cubrir una diferencia de
32 millones de pesos.
Los abogados han expuesto que el mismo pendiente se tiene con
los otros ejidos impactados por el Puerto Interior, e incluso por el Aeropuerto
Internacional, pues como ejemplo, a los ejidatarios les sigue llegando el cobro
del impuesto predial por los terrenos donde se ubica el AIG “y lo siguen
pagando”.
“Nos preguntamos qué pensarán los del Grupo Aeroportuario del
Bajío sobre quién les paga el impuesto predial, son terrenos que en parte
siguen siendo de los ejidatarios”, señaló el abogado Arrache Murguía.
En el 2016, el excomisariado ejidal de Mezquite de Sotelo
(cuyo núcleo se ubica del otro lado de las mallas que delimitan el complejo
industrial de Puerto Interior) Martín Murillo, hacía un llamado al entonces
gobernador Miguel Márquez Márquez:
“Que reconozca el adeudo, porque quien no nos pagó fue su compañero
Oliva (el exgobernador Juan Manuel Oliva). Oliva fue el que se llevó el dinero
más bien, porque en diciembre del 2012 se depositó un dinero (en FIFONAFE) y
dijo que ya nos habían pagado; incluso del gobierno federal vinieron para ver
si era cierto que se nos había pagado; nosotros no hemos recibido nada, ni
hemos firmado nada. Ahora Márquez dice que hasta que el juez le ordene, ¿y
mientras qué hacemos nosotros?”.
Las “largas” del gobierno estatal
En este juicio, las autoridades debieron presentar informes
en los que reconoció que no se pagaron las indemnizaciones por la totalidad de
las hectáreas incluidas en los decretos expedidos por el expresidente Vicente
Fox Quesada.
“FIFONAFE reconoce en los informes que no tiene ningún fondo
a favor de los ejidatarios”, puesto que ese fondo fue retirado en el 2012, al
final del sexenio de Juan Manuel Oliva.
Los abogados dijeron que “por fin” lograron esta primera
sentencia de amparo, aunque es por uno de los ejidos y todavía falta concluir
con los demás.
La resolución modificó la sentencia pronunciada el 9 de mayo
de 2018 por la Jueza del Noveno Distrito, dentro del juicio de amparo 154/2018;
“se establece que por la falta de pago, la justicia de la unión ampara y
protege al ejido”.
Además de que enfrentan todavía dificultades para que se
acate plenamente la sentencia, los pagos a ejidatarios deben ser actualizados a
precios actuales y también se debe resolver cómo proceder en aquellos casos en
que los ejidatarios han fallecido, como hay varios.
Del 2006 al 2019, fecha de la sentencia, debe hacerse una
actualización de lo que corresponde pagarles.
“Durante esta guerra legal que se llevó a cabo contra
gobierno del estado, de manera reiterada contra los gobiernos de Oliva, Márquez
y ahora Diego, se decía que estaban pagadas totalmente las indemnizaciones,
pero eso no era así. Si gobierno hubiera no sólo pagado, sino cumplido lo que
les prometió de mejoras a su calidad de vida, pues no estarían en las
condiciones en que estos ejidos se encuentran”, señalaron los abogados.
Mencionaron como efectos del incumplimiento la migración de
habitantes de los ejidos; falta de empleos, y en general, “una brecha de
pobreza-riqueza lacerante que indigna; son ejidos olvidados de la más básica
política social inclusiva”, a pesar de ser colindantes de un área industrial
que se presume como de primer mundo y vanguardia por las propias autoridades.
De hecho, al final del sexenio de Miguel Márquez Márquez,
al darse a conocer el litigio por los pagos pendientes, el gobernador reconoció
la falta de cumplimiento de compromisos de obras y servicios con los ejidos y
aseguró que se realizarían.
Sin embargo, expusieron los abogados Arrache y Santos, “a
casi 17 años, todas esas promesas les siguen viendo la cara a los ejidatarios,
les siguen dorando la píldora, pero nada les han cumplido”.
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