Por Armando
Ponce.
Entrevistada
telefónicamente, la cantautora oaxaqueña Susana Harp expresó haberse quedado
sin sueño al enterarse del fallecimiento de su paisano Francisco Toledo la
noche del jueves 5 de septiembre, minutos antes de la medianoche.
“Lo que
te puedo decir es que ya nada le duele ahora. Que qué bueno que haya volado
ahora como sus maravillosos papalotes. Que yo creo que el cuerpo le quedaba
bien pequeño para el gran ser que fue. Que en Oaxaca lo vamos a extrañar,
huérfanos en nuestras vidas, porque siempre estuvo con nosotros en lo pequeño y
en lo grande, no había nada que él dejara de lado.
“Si veía
una reja hermosa pintada con un mal color, Toledo creaba una manifestación para
que esa reja tuviese dignidad e igual le brindaba un gran color hasta a las
cosas más importantes: el maíz, los chavos de Ayotzinapa, él se involucraba en
todo: el Cerro del Fortín que se propuso salvar cuando lo quisieron talar para
arrasarlo con un estacionamiento. Todo, Toledo estaba en todo.”
–Para usted,
Susana, ¿qué influencia tuvo Francisco Toledo en su arte musical?
–Yo creo
que más que en mi obra, pienso que me impactó como oaxaqueña ver a alguien
congruente, a una persona que más allá del palabrerío realizaba acciones
concretas. Yo le agradecía por ahí que él tuviera algunos discos míos…”
Libera un
suspiro.
“Y que me
corrigiera algunas cositas en zapoteco, que sonriera cuando yo intentaba cantar
en zapoteco. La verdad, para mí lo más importante es el ser que fue, esos
brazos inmensos abriéndose, esa gran voz que nunca se calló ni calla.”
–¿Cómo
debería México y Oaxaca despedir al maestro?
–Francisco
Toledo es el artista vivo, hasta ahora hace una hora y media, más importante de
este país…Me queda claro que le corresponde a la Secretaría de la Cultura
federal hacer el homenaje.
“Ahora,
hay que esperar y ver qué quiere su familia, pues ya sabemos que Toledo no era
un hombre proclive a buscar los grandes homenajes. Y también vamos a ver qué va
a ocurrir porque hay que tener respeto, ¿verdad? Sé que en nuestra Oaxaca se
tendrá que hacer digno para él, pude hablar hace un rato con el gobernador y
comentamos esta tristísima noticia y me dijo que el homenaje tendrá que
organizarse. Y nosotros desde el Senado de la república también. Hace un
momento platiqué con la Mesa Directiva, nosotros emprenderemos un homenaje
quizá muy modesto, pero lo efectuaremos.”
–¿Qué ganó
el mundo con el arte de Toledo?
–Todos
quienes lo quisimos y queremos tanto, nos quedamos en paz porque ya nada le
duele. Eso es algo que siempre da consuelo saber, que aquel ser que tú amas y
admiras, ese ser dejó de sufrir el dolor más pequeño.
“Toledo
trascendió. Porque yo, estoy segura, lo hizo, yo sí creo que su alma, que su
ser, que su espíritu está revoloteando feliz cerca, como sus papalotes y
murciélagos, estoy segura de su trascendencia espiritual y eso me brinda paz.
El problema aquí es para quienes nos quedamos aquí, el hueco es nuestro, para
nosotros quienes debemos a aprender a vivir sin él.
“Pero ahí
está su escuela, su escuela no nada más en la parte plástica; ahí está su
escuela como el gran mexicano y el gran oaxaqueño. Toledo allí está, ahí hay
una guía, una luz.”
Susana Harp
recuerda súbitamente:
“Ya yo
como senadora fíjate que tuve un enorme placer en compartir algo y fue el hecho
de cristalizar nuestro compromiso con los pueblos afroamericanos. Todavía hace
algunos meses me senté a contarle que nuestra iniciativa iba caminando bien y
recuerdo que él se hallaba bastante emocionado pese a que oía muy poquito y fue
también apenas el 9 de agosto pasado, cuando le di la buena noticia de que la
iniciativa de ley había sido publicada en el Diario Oficial.
“Sabíamos
que estaba mal ya y teníamos que guardar silencio cuando le mandé el mensaje. Y
lo bueno es que logré hacerle esbozar una dulce sonrisa porque en la
Constitución va a plasmarse el reconocimiento de los pueblos afroamericanos.
Fue el 9 de agosto y era una pasión que ambos tuvimos. Yo tengo tres discos
donde canto el tema de la afromexicanidad. En Oaxaca hay muchas comunidades
afro y nuestro Toledo las traía metidas en lo hondo de su corazón. Y lo decía
un poco de broma: ‘Yo también tengo un mucho de genética africana.
“En fin,
fue lo último que compartí con él. Esta es una tremenda alegría de haber
compartido no sólo como artista, sino desde el ámbito legislativo, el logro de
del reconocimiento a los pueblos afro.”
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.