Por Alma E.
Muñoz.
Los presidentes
Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump acordaron iniciar acciones inmediatas
para “congelar el tráfico de armas hacia México, proveniente de Estados
Unidos”, después de los hechos violentos ocurridos en Culiacán, Sinaloa,
informó el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.
Ebrard y
Alfonso Durazo, secretario de Seguridad Pública, establecerán hoy contacto con
el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, y a través de él
con las diferentes agencias de aquel país para definir un encuentro entre
autoridades de ambos países para cumplir ese objetivo. López Obrador pidió que
esto se realice “no más allá de lunes o martes, para que se pueda presentar a
la opinión pública qué pasos se van a dar de manera inmediata” para congelar
las armas con el uso de tecnología.
Al detallar
sobre el contenido de la conversación telefónica, en entrevista Ebrard dijo
que López Obrador le pidió a Trump “que se congele el tráfico de armas que
proviene de Estados Unidos a México. ¿Quiere usted ayudarnos? Paremos ese
tráfico, porque ayer vimos en Culiacán calibres que se ven solo en acciones de
guerra”.
Trump le
contestó “que le parecía muy bien, que se puede hacer con base en la
tecnología. Hoy existe, la tenemos al alcance, que no tiene que ver con que en
Estados Unidos cambien sus leyes, tiene que ver con que no ingresen a México
armas que son ilegales y además ponen en peligro la vida de muchas personas”.
El canciller
comentó que en la llamada que ambos mandatarios sostuvieron a las 9 de la
mañana, por espacio de 15 minutos, no hubo reclamo de Trump hacia López Obrador
porque no se ejecutó la detención de Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín El
Chapo Guzmán.
Y que la
respuesta fue que “se hiciera de inmediato un encuentro entre las autoridades
de los dos países; que se presentara en el transcurso de la próxima semana las
acciones inmediatas que se van a tomar para lograr el objetivo de congelar, no
reducir, el tráfico de armas hacia México proveniente de Estados Unidos.
Fue una
respuesta “muy positiva” ante el planteamiento de López Obrador de “congelar en
la frontera el tráfico de armas con el uso de tecnología por parte de los dos
países”. De hecho, sostuvo, “la misma tecnología tendríamos que usar para que
la droga no pase de México hacia Estados Unidos, cosa que ya sabemos, pero
ahora de las armas que vienen de allá para acá”.
“Porque
uno de los factores que más influyó en los acontecimientos de Culiacán es el
número, calibre, alcance de las armas que vimos que tiene la delincuencia”.
Insistió
que la llamada que hizo directamente Trump a López Obrador -lo buscó desde
ayer- “da cuenta de una muy buena relación y nos va a permitir, quizá por
primera vez en muchos años, efectivamente controlar ese tráfico hacia México de
armas”.
Trump le
expresó a López Obrador “que respeta mucho su trabajo y que estarían en la
mejor disposición de escuchar lo que México tenga que plantear para coadyuvar o
cooperar o respaldar las iniciativas que México va a tomar”.
López
Obrador le agradeció “sobre todo el tono de respeto y de solidaridad con México
y le señaló que la más alta preocupación de México son las armas” utilizadas en
Culiacán -en el fallido operativo para detener a Ovidio Guzmán.
“Son
impresionantes. Son armas de calibre 50 que pueden fácilmente atravesar
cualquier blindado, incluso cemento. Pueden destruir a una velocidad increíble
y a distancias largas. Y eso es uno de los factores que influyó mucho en
Culiacán”.
Afirmó
que López Obrador le recordó a Trump que México ya había planteado el tema
sobre el control de las armas. “Quiero comentarle que usando tecnología los dos
países, cerremos en la frontera, congelemos el tráfico de armas, que es lo que
está causando bajas en México, como lo que usted acaba de ver”. Y le comentó
que más o menos 80 por ciento de las armas “que vimos provienen de Estados
Unidos”.
Ebrard
dijo que continúa el despliegue de la Guardia Nacional, y sigue vigente la
orden de presentación y aprehensión “de ésta y otras personas”. A pregunta
expresa, dijo que autoridades de ambos países seguirán trabajando en conjunto
para ejecutar la orden de aprehensión de Ovidio Guzmán.
Sostuvo
en la llamada entra ambos mandatarios no hubo reclamo porque no se le detuvo
para extraditarlo. “No se aceptaría, en territorio nacional. Para ese caso,
ellos tienen extradiciones pendientes nuestras”.
Ebrard
también informó al presidente que ayer hubo una reunión del grupo de seguridad
de alto nivel entre el gabinete de seguridad extraordinaria con el embajador de
Estados Unidos en México, Christopher Landau, agentes de la DEA y otros
personajes estadunidenses.
“Fue una
sesión breve, extraordinaria”, donde los estadunidenses manifestaron a México
su respaldo, plantear cuáles son las necesidades que México tendría en su caso,
en donde Estados Unidos pudiera contribuir”. Dijo que corresponde al secretario de Seguridad
Pública mexicano, Alfonso Durazo, dar más detalles sobre el encuentro.
“Pero la
parte principal, la parte doctrinalmente, México ya abandonó la idea del daño
colateral. Dicho de otra manera, si se hubiera dado la orden de continuar el
operativo Culiacán, se estima que los muertos, sobre todo por la población
civil, habrían rebasado los 200, a juzgar por las circunstancias en que se
estaba en ese momento”.
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