Por Ezequiel
Flores Contreras.
En diciembre
pasado, el gobierno estatal condonó adeudos fiscales por más de 28 millones
de pesos a la empresa Grupo Inovador Constructor de Guerrero, propiedad del
actual director de la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del
estado de Guerrero (Cicaeg), Javier Taja Ramírez.
Lo anterior,
a pesar de que la Dirección General de Fiscalización de la Secretaría de
Finanzas y Administración estatal (Sefina), determinó que en 2014 la
constructora del actual funcionario estatal incurrió en omisiones fiscales y
fue acusada de realizar “operaciones simuladas” para deducir el pago de
impuestos a través de una red de empresas subcontratadas, como Comercare;
Desarrollo Inmobiliario LB y Martha Beatriz Hernández Ramos, indican
documentos oficiales obtenidos por la agencia Apro.
Incluso, el
Servicio de Administración Tributaria (SAT) tiene consideradas a las empresas
subcontratadas por Javier Taja como “contribuyentes de riesgo” debido a que se
comprobó que “no tienen empleados, activos, infraestructura o capacidad
material para prestar servicios, producir, comercializar o entregar bienes que
amparan los comprobantes fiscales”, refieren los documentos oficiales.
Taja
Ramírez es considerado como uno de los principales operadores del gobernador
Héctor Astudillo Flores, administrador de la obra pública en la entidad y quien
ha sido acusado en narco-mantas de realizar presuntos negocios al amparo del
poder junto a su hermano, el ex diputado federal priista, Ricardo Taja.
Un
informe de auditoría de la Sefina, emitido el 11 de septiembre de 2018 y firmado por el
subsecretario de Ingresos, Dagoberto Sotelo García, indica que en septiembre
de 2017 se ordenó una revisión al ejercicio fiscal 2014 de la empresa Grupo
Inovador (sic) Constructor de Guerrero.
La
constructora es propiedad de Javier Taja Ramírez, actual director del Cicaeg
–organismo público del gobierno estatal encargado de utilizar recursos
federales para la construcción y reparación de caminos en la entidad–, indica
el acta constitutiva de la empresa conformada con un capital de 50 mil pesos,
el dos de marzo de 2007 en el puerto de Acapulco y certificada dos años después
por el notario público 1 de San Luis Acatlán, Martín Delfino Aguirre Morga.
LAS
IRREGULARIDADES.
Al respecto,
la constructora de Taja reportó un ingreso anual en 2014 de 81 millones 721 mil
489.29 pesos, así como deducciones por 80 millones 923 mil 154 pesos y una
utilidad de 798 mil 335 pesos, señala el reporte oficial.
No obstante,
la unidad fiscalizadora de la Sefina detectó “depósitos no identificados” a la
cuenta de la empresa 0160674109 de Bancomer, por la cantidad de seis millones
165 mil 583 pesos y determinó que los ingresos reales de la empresa Grupo
Innovador Constructor de Guerrero en ese año fue de 87 millones 887 mil pesos.
En el
tema de pago de impuestos, se detectó que de los más de 80 millones declarados
por la empresa por concepto de Impuesto Sobre la Renta (ISR), 28 millones 55
mil 971 pesos corresponden a una cantidad que “no produce efectos jurídicos”
porque corresponden a deducciones por concepto de gastos y costo de obra que
“no reúnen los requisitos” que exige la norma fiscal vigente.
En este
tema, la auditoria de la Sefina a la empresa constructora de Taja concluyó
que la declaración fiscal real de 2014 ascendió a 52 millones 867 mil 182
pesos.
El informe
oficial refiere que los más de 28 millones de pesos detectados como
deducciones fiscales irregulares en la constructora de Taja, se hicieron a
través de prestadores de servicios subcontratados considerados por el SAT como
“contribuyentes de riesgo”, con las que llevó a cabo “operaciones simuladas”.
Entre las
empresas subcontratadas señaladas por la auditoria de la Sefina se encuentran
Comercare Servicios Profesionales, con la que Taja reportó deducciones fiscales
por 24 millones 790 mil 925 pesos por diversos conceptos, entre ellos, renta de
maquinaria y camiones, señalamientos, y trabajos de pavimento y acero.
No obstante,
el SAT emitió la resolución 500-05-2016-27032 en julio de 2016 donde ordena “el
rechazo de todo tipo de operaciones con esta empresa por tratarse de actos
simulados” y como consecuencia, las deducciones fiscales no producen ningún
efecto jurídico.
La
segunda empresa subcontratada por Taja fue Desarrollo Inmobiliario LB, con la
que dedujo dos millones 931 mil pesos y el SAT también la considera como un
contribuyente de riesgo, porque no ha presentado declaración anual desde 2014,
indica la resolución oficial.
La
tercera empresa está a nombre de una persona física identificada como Martha
Beatriz Hernández Ramos, quien presuntamente recibió pagos por 334 mil pesos
por concepto de renta de maquinaria y de la misma forma está señalada como un
“contribuyente de riesgo”, señala el acuerdo 500-05-2017-2457 del SAT fechado
el primero de febrero de 2017.
El SAT ordenó
mediante las resoluciones legales previas el rechazo de todo tipo de
operaciones con las dos empresas y la persona física subcontratadas por Grupo
Inovador Constructor Guerrero porque se demostró que “no tienen empleados,
activos e infraestructura o capacidad material directa o indirecta para prestar
servicios o producir, o comercializar, o entregar bienes que amparan los
comprobantes fiscales”, señala el informe de auditoría de Sefina.
No obstante,
el 20 de diciembre pasado, la Sefina emitió un acuerdo firmado por la
encargada de la Coordinación Fiscal de la Sefina, Paula Ayala García, donde se
ordena a la empresa Grupo Inovador Constructor Guerrero de Javier Taja a pagar
sólo 270 mil pesos para subsanar la irregularidad de “ingresos omitidos”, de
los cuales, la empresa sancionada sólo ha emitido un pago de 126 mil pesos.
De esta
forma, el gobierno estatal condonó el pago de impuestos por más de 28 millones
y cerró el expediente negro de la empresa de uno de los principales operadores
en obra pública del gobernador Héctor Astudillo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.