José Gil
Olmos.
Felipe
Calderón Hinojosa era conocido en el partido que lo formó por su deslealtad, su
carácter impulsivo y su gusto por departir el pan y el vino con sus amigos y
cercanos colaboradores. Pero sobre todo por su carácter desconfiado y su falta
de empatía con quienes lo han acompañado en sus proyectos.
Aun se
recuerdan las palabras de Carlos Castillo Peraza en una carta de 1996 en la que
da constancia de la naturaleza de Calderón, entonces dirigente nacional del PAN
y que ha mantenido inmarcesible hasta ahora:
“Tu
naturaleza, tu temperamento es ser desconfiado hasta de tu sombra. Si te dejas
llevar por ése, entonces no te asustes de no contar ni con tu sombra: ella
misma se dará cuenta que es sombra, pero que no es tuya; será sombra para sí,
no contigo, no tuya”,
le dijo Castillo Peraza que fuera su mentor político hasta que le dio la
espalda.
La carta
escrita por Castillo Peraza a Felipe Calderón, semanas después de que éste
asumiera el cargo como presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN,
describe al expresidente de la República que hoy quiere resurgir a través de un
nuevo partido desplazando a su esposa Margarita Zavala quien públicamente fue
quien propuso la integración de “México Libre”.
Calderón
se ha encargado de desempeñar un papel protagónico en las redes sociales
criticando las acciones del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y
encabezando las asambleas para la integración de “México Libre” como nuevo
partido político.
En este
protagonismo excesivo intenta resucitar políticamente y ponerse al frente
como el líder opositor al lopezobradorismo, ante la ausencia o la debilidad del
PAN, PRI y PRD.
Fiel a su
naturaleza descrita por Castillo Peraza en esa misiva, Felipe Calderón no
piensa en un movimiento social sino en sí mismo y trata de borrar su pasado
que, como su sombra, lo persigue en cada paso que da.
El caso
más reciente fue su reticencia a cancelar su participación en el Simposio
Internacional de Derecho En Juicio, organizado por estudiantes del Instituto
Tecnológico de Monterrey, prevista para este miércoles por la mañana.
A pesar
de que parte del alumnado rechazaba su presencia responsabilizándolo de la
muerte de los estudiantes Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco
Arredondo Verdugo, asesinados por soldados la madrugada del 19 de febrero del
2010, Calderón no cedió sino hasta un día antes de la conferencia programada.
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