Por Ivonne
Ojeda de la Torre.
Arturo
Zaldívar Lelo de Larrea, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación (SCJN), es el primer caso al interior de la cúpula del Poder Judicial en
generar canales de diálogo a través de las redes sociales. Su interés por
comunicar desde sus cuentas de usuario en Twitter y Facebook rompe de una
manera particular con el perfil reservado que habían observado los miembros del
Máximo Tribunal constitucional de México por lo menos hasta el final del
sexenio pasado.
El
también catedrático y abogado de profesión ha mostrado desde hace una década interés
por vincularse con la sociedad a través de los medios de comunicación con la
publicación de columnas periodísticas, práctica que observan diversos juristas
y altos perfiles políticos del país. Sin embargo, Zaldívar ha ido más allá al
dialogar de manera directa con la ciudadanía a través de las redes sociales y
considerar estas plataformas como canales oficiales de comunicación.
A partir de
que Zaldívar Lelo de Larrea asumió el cargo de Ministro Presidente, en enero de
2019, ha incrementado de manera considerable el número de seguidores que
posee en redes como Twitter y ha despertado interés entre la audiencia de esta
plataforma, sobre todo por crear vínculos directos con los usuarios de esta red
social a quienes en ocasiones responde de manera personalizada, una práctica
que los funcionarios de alto nivel en gobiernos y sistemas judiciales de todo
el mundo suelen evitar como regla.
Días
antes de asumir su cargo actual, 2 de enero de 2019, Arturo Zaldívar contaba
con 39 mil 500 seguidores, pero al cierre de ese mismo mes esa cifra aumentó a
52 mil 900, es decir
observó un incremento del 33.92 por ciento en seguidores tras ser nombrado
Ministro Presidente.
Esta semana,
el Ministro Presidente se volvió tendencia en Twitter luego de una
declaración que realizó en un programa televisivo en donde sostuvo que el ex
Presidente Felipe Calderón Hinojosa había incurrido en actos de presión para
intentar subordinarle en la resolución de ciertos casos.
A partir de
esa declaración, televisada el pasado miércoles 9 de octubre, su cuenta de
Twitter acumuló 3 mil 932 seguidores en tres días, pero esta tendencia se
observa en su cuenta desde el 4 de octubre.
El jueves, el
Magistrado Presidente reiteró su postura durante una rueda de prensa en la que
mencionó los casos de la Guardería ABC, ocurrido en Sonora en el año 2009 y en
el que fallecieron 49 niños y otros 106 resultaron heridos; así como la
liberación de Florence Cassez, acusada de secuestro en 2008 y condenada a 60
años de prisión bajo un proceso que más tarde se comprobó que fue irregular,
casos en los que Zaldívar acusó haber sido objeto de linchamientos mediáticos y
presiones para dar su fallo de la manera en que más beneficiaba al Poder
Ejecutivo.
Son
precisamente estos casos, los que dieron notoriedad al jurista en la esfera digital.
En ambos coincide su postura inclinada a la procuración de justicia de las
víctimas, misma que ha sido una constante en todas las interacciones que genera
en redes sociales.
En 2017 publicó
en Milenio la columna titulada “Guardería ABC: no debieron morir”, en el que
lamentó que en 2009, cuando ocupaba el cargo de Magistrado, el proyecto que
presentó al Pleno de la SCJN para “establecer responsabilidad constitucional a
varios servidores públicos” se dejó pasar.
“Pero
lamentablemente, la oportunidad se dejó pasar. Ni un solo funcionario de alto
nivel fue señalado como responsable, no hubo ninguna renuncia, ninguna condena
moral. Lejos de ello, se le quitó a la Corte la facultad de investigación de
violaciones graves a derechos humanos, a pesar de que era un instrumento
particularmente adecuado para restaurar el orden constitucional vulnerado
frente a hechos de esa envergadura, en los que previsiblemente las
instituciones tradicionales podían verse rebasadas,” escribió el jurista.
De manera
similar, se ha expresado en otros temas en los su postura se caracteriza por
dar prioridad a grupos vulnerables y víctimas de delitos. Con casi 100 mil
seguidores en Twitter, Zaldívar Lelo de Larrea rompió su propio récord en
retuits con una publicación en la que cuestionó la facultad de la prisión
preventiva para garantizar justicia. En esta publicación obtuvo 3 mil 300
retuits y 6 mil 900 “me gusta”.
“Lo he
sostenido siempre. La prisión preventiva debe ser excepcional. Es una condena
sin sentencia que no disminuye la delincuencia, viola la presunción de
inocencia y castiga la pobreza,” escribió el jurista.
En la
plataforma YouTube cuenta con mil 600 suscriptores. En marzo del 2018, un video
publicado en su canal en el que difundió su intervención en una sesión
ordinaria del pleno de la SCJN en la que votó por la invalidez de dos artículos
sobre la inspección de personas por parte de elementos de la fuerza pública,
tema que a menudo es relacionado en las redes sociales con casos de excesos de
poder por parte de elementos policiales. La grabación acumula a la fecha 41 mil
vistas y es el video más visto en su canal al corte de esta nota de acuerdo con
el portal SocialBlade.
RECUPERAR
CONFIANZA EN LA SCJN.
A partir
de que inició este año, las redes sociales han sido catalizadoras de un fuerte
reclamo en contra de la corrupción que permea en el sistema judicial mexicano,
en particular respecto a los casos en los que participan jueces y magistrados.
En el mes
de junio una intensa protesta se mantuvo por varias semanas en Twitter donde se
empleó el hashtag #RenovarPoderJudicialYa para exigir la renuncia de jueces que
han promovido amparos a ex funcionarios acusados de corrupción, como es el caso
de Emilio Lozoya Austin, ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex) quien está
implicado en el caso Odebrecht.
Entre los
principales perfiles del poder judicial que han detonado el malestar en las
plataformas digitales destaca en sobremanera el ex Ministro Eduardo Medina
Mora, quien renunció a su cargo en días pasados y posteriormente fue hecha
pública una demandada en su contra por parte de la Unidad de Inteligencia
Financiera (UIF) por lavado de dinero y triangulación de recursos.
Medina
Mora fue hasta los primeros días de octubre uno de los miembros de la SCJN más
repudiados en las redes sociales. En este contexto, la presencia de Arturo
Zaldívar es un contrapeso a las protestas que surgen con motivo de la
implicación de jueces y magistrados del poder judicial en temas de corrupción.
El jueves
después de varios meses en que la SCJN fue relacionada en Twitter con etiqueta
como #JuecesCorruptos, #HampaDeLaSCJN, y otros similares, una tendencia
positiva se posicionó en la plataforma a través de la etiqueta
#YoLeCreoASaldivar.
Esta
etiqueta surgió en apoyo al Ministro Presidente luego de que reiterara en la
rueda de prensa del jueves que fue
objeto de presiones durante el periodo en que se desempeñó como Magistrado.
Sustentó sus declaraciones a partir de la información que en torno a este tema
ha circulado de manera pública a través de los ciudadanos y los medios de
comunicación.
“Voy
simplemente a apelar a lo que fue público y es público para todos […]
simplemente con lo público habría suficientes pruebas para demostrar que hubo
presiones indebidas, con eso me quedo, “ expresó.
A raíz de
esta coyuntura, la cuenta de Twitter del Ministro Presidente suma decenas de
seguidores por hora. De acuerdo con Social Blade, el jueves 10 de octubre
acumuló más de mil 400 nuevos simpatizantes.
La
tormenta estalló en las redes sociales a raíz de que Zaldívar confrontó desde
las redes sociales a críticos quienes afirman que la SCJN ha perdido su
independencia en esta Administración.
El 4 de
octubre el Ministro Presidente respondió a un tuit del investigador Diego
Valadés, quien se pronunció sobre los cuestionamientos de que la SCJN no es un
partido político de oposición.
“Tiene
toda la razón el distinguido constitucionalista @dvalades. La #SCJN no es, ni
puede ser, un partido de oposición. No es ese su papel, ni su función en una
democracia constitucional,” respondió Zaldívar.
El 8 de
octubre de nuevo respondió a sus críticos a través de otro mensaje vía redes
sociales en el que sostuvo la defensa de la independencia de la Suprema Corte.
“Nunca
pensé que asistir a un programa de TV tuviera que ver con la independencia de
un juez. Supuse que esta se acredita con los votos, durante años y en asuntos
en los que se anteponen los derechos humanos a las presiones y a las amenazas.
Pero parece que para algunos esto no cuenta,” expresó el Ministro Presidente.
Las
interacciones que genera Zaldívar en las redes sociales activan a actores de
diversas esferas políticas; por un lado, resulta trascendente el diálogo
directo que mantiene el Ministro Presidente con ciudadanos y por otro, su
participación en la red detona una actividad poco común en la que participan
políticos y funcionarios de alto nivel.
Es el
caso de Felipe Calderón, quien horas después de que se posicionara en Twitter
el hashtag #YoLeCreoASaldivar, ejerció su réplica a través de esta plataforma.
Por medio de 4 tuits negó que hubiese presionado a miembros de la SCJN durante
su gobierno.
“Mi
gobierno fue respetuoso de otros Poderes. En los casos donde el Ejecutivo fue
parte ante la @SCJN, sus representantes expresaron los argumentos que a su
juicio eran procedentes. Jamás una presión indebida, mucho menos una amenaza,
abierta o velada (1 de 4)”, respondió el ex mandatario.
Este viernes
la confrontación continuó en la mesa del periodista Julio Hernández, en
donde en entrevista Fernando Gómez Mont-Urueta, ex Secretario de Gobernación
durante el sexenio de Calderón, dijo que el Presidente de la SCJN mintió en su
declaración y que lo que él le señaló fue un reproche, no una presión.
“No es
cierto. Eso es una falsedad. Yo lo que le dije al Ministro Zaldívar es que
cuando él fue propuesto había presentado criterios consistentes, en términos de
su interpretación legal, que se alejaban de lo que estaba proponiendo en ese
proyecto [el de la Guardería ABC],” señaló el ex funcionario tras afirmar que
“un reproche, no es una presión”.
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