Javier Risco.
¿Cuáles son
los sueños de un niño de 9 años? He hecho un esfuerzo por acordarme de los
míos, supongo que soñaba con la zurda de Benjamín Galindo, algún gol imposible
en el recreo y una tarde sin tarea. Otros sueñan con el espacio, con
dinosaurios que vuelven, con viajes al mar, en fin, la mayoría sonríe tan sólo
con el recuerdo que nos lleva a un tiempo en el que todo nos sorprendía, donde
cada día era memorable porque aceptamos que desconocemos casi todo, por eso es
maravillosa esa etapa, porque no nos creemos unos sabelotodo de la vida, todo
lo contrario, asumimos que cada día es distinto al anterior y eso llena
nuestros años tempranos.
Con este
recuerdo que trae dulces olores y tardes enlodadas y sudorosas, es importante
que conozcan la historia de Citlali, porque, aunque sé que ha sido una niña con
unos extraordinarios padres que han hecho cada uno de sus días irrepetibles, el
país donde vive le debe una educación, un trato igualitario y digno, pero sobre
todo esos sueños de saber que hay un presente y un futuro en el que encaja.
Citlali es
una niña mazahua con síndrome de down que vive en el Estado de México. Sus
padres desde que estaba muy pequeña trataron de hacerla parte de una educación
incluyente, su primera puerta fue el Centro de Atención Múltiple (CAM) más
cercano a su comunidad; este centro se encarga de atender alumnos y alumnas con
alguna discapacidad desde preescolar hasta secundaria, sin embargo, al ver los
avances de Citlali en el CAM les recomendaron a los padres inscribirla a una
escuela “regular”. Los padres motivados acudieron a una escuela preescolar
donde Citlali fue víctima de bullying y discriminación.
Esto no les importó
a sus padres y para el periodo 2016-2017, con Citlali de 7 años, intentaron
inscribirla en una primaria; sin embargo, no fue recibida como estudiante y
sólo le permitieron acudir como oyente porque la escuela no contaba con
profesores capacitados, material adecuado para ella y sus instalaciones eran
deficientes. El asistir a la escuela significó para Citlali subir una montaña
inmensa cada día, un reto que sus padres veían injusto y triste para su hija.
Los padres
decidieron salir de su comunidad y pedir ayuda. Se acercaron con un par de
organizaciones que los guiaron a Mexicanos Primero donde recibieron ayuda legal
y en 2017 promovieron una demanda para que Citlali recibiera una educación
inclusiva en su comunidad.
Son dos sus
exigencias: la primera es que la Cámara de Diputados y la Legislatura del
Estado de México destinen recursos suficientes; la segunda, a las autoridades
de la Secretaría de Educación Pública, la elaboración y regulación de libros y
materiales para alumnos con discapacidad; que establezcan un mecanismo para dar
trámite a los ajustos razonables que requieren los alumnos con discapacidad en
las escuelas; que supervisen que se cumpla el derecho a la educación inclusiva
en las escuelas; que regulen un sistema de formación para maestros y maestras
que comprenda la adecuada atención de personas con discapacidad; que otorguen
la atención debida para la inclusión educativa en las escuelas, y que generen
información suficiente para la elaboración de políticas y programas en materia
de educación inclusiva. Sinceramente, sólo piden lo justo, lo digno para que su
hija goce del derecho a la educación.
¿Cuántas
Citlalis no pueden ir a la primaria en este país? Antes del 30 de octubre la
Suprema Corte de Justicia de la Nación deberá resolver una sentencia por la
demanda que interpusieron los padres de esta niña de 9 años, sentando un
precedente para la educación inclusiva en este país, nunca más un niño deberá
adaptarse a una escuela, la escuela se adaptará al niño. Ojalá la sentencia
favorezca a Citlatli, ojalá sueñe con lo que hará en el recreo o que una tarde
no tendrá que hacer tarea, o con dinosaurios o estrellas cuyo nombre acaba de
aprender en el salón de clases. Ojalá nunca más un niño o una niña se quede con
las ganas de saber más, justo en esa época en la que desconocemos todo. Ojalá nunca más un niño o una niña se quede
con las ganas de saber más, justo en esa época en la que desconocemos todo.
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