Eduardo
Arturo Bailleres Mendoza, director del penal de Aguaruto, fue cesado del cargo
luego de que 55 reos se fugaran durante los hechos de violencia en Culiacán por
la captura -y posterior liberación- de Ovidio Guzmán López, hijo de “El Chapo”.
Bailleres
Mendoza fue la octava persona en dirigir de dicho penal desde el inicio del
mandato del gobernador Quirino Ordaz, en enero de 2017, es decir, cada director
ha durado 4.2 meses en promedio, según la información dada a conocer por la Secretaría
de Seguridad Pública de Sinaloa.
Durante
el gobierno de Quirino Ordaz se han registrado tres fugas en el penal de
Aguaruto: una en marzo de 2017, otra en julio pasado y la tercera el 17 de
octubre de 2019.
El ahora
cesado asumió el cargo apenas en julio pasado, tras la fuga de Julián Grimaldi
Pérez y Carlos Jesús Salomón Higuera, vinculados al Cártel de Sinaloa, luego de
que salieran caminando de la prisión portando uniformes de la Policía Estatal.
En la primera
fuga, sucedida el 16 de marzo de 2017, huyó Juan José Esparragoza Monzón, hijo
del narcotraficante Juan José Esparragoza Moreno, mejor conocido como “El
Azul”.
El jueves
pasado, durante los hechos de violencia por la captura del hijo de “El
Chapo”, se registró un motín en el penal de Aguaruto, que provocó que cinco
custodios fueran despojados de sus armas y permitió la fuga de 55 reos, según
reportes oficiales.
Horas
después fueron capturados seis de ellos y, horas más tarde, cuatro más se
entregaron de manera voluntaria.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.