Por Israel
Dávila.
Más de 35
automóviles que cargaron gasolina en la estación de servicio 12172 de Petróleos
Mexicanos (Pemex) ubicada en el kilómetro 48 de la carretera México-Toluca con
dirección a la capital del país quedaron varados ayer a unos metros debido a
que el combustible estaba contaminado, al parecer con agua y tierra, señalaron
los dueños de los vehículos, que sufrieron averías.
Los
usuarios manifestaron que la mañana de este martes, después de cargar gasolina
Magna y seguir su camino hacia la Ciudad de México, los automóviles se
detuvieron. Unos sólo avanzaron unos metros sin salir de la estación; otros
recorrieron entre 200 y 300 metros.
Alrededor
de las 10 de la mañana sumaban más de una veintena de autos averiados por el
combustible. Varios automovilistas empujaron sus unidades hacia la gasolinera
para quejarse. En la estación de servicio no sabían qué ocurría.
Uno de
los afectados llamó a un mecánico, quien con una manguera sacó parte del
combustible y se percató de que la gasolina estaba alterada, pues no tenía ni
el color ni la densidad de la Magna. Al llenar una cubeta observó que el
líquido extraído era de color café, como si se tratara de agua con tierra.
La
estación de servicio inmovilizó un par de bombas expendedoras de donde se
surtió la gasolina contaminada. Los administradores llamaron a Pemex, que envió
un laboratorio móvil para examinar el combustible.
Después de
las llamadas de los usuarios afectados, la Procuraduría Federal del
Consumidor (Profeco) también envió personal para recibir quejas, y empleados de
la Dirección General de Combustibles de las oficinas centrales de la Profeco
tomaron muestras de la gasolina contaminada.
Por la
noche, la Profeco informó que se inició un procedimiento administrativo en
contra de la estación de servicio, que forma parte del consorcio Permegas, y se
inmovilizó uno de los tanques de almacenamiento, pues se detectó agua en su
interior.
Los
encargados de la gasolinera apoyaron con grúas a los afectados para llevar los
automóviles a talleres mecánicos de su elección y se comprometieron a que la
estación de servicio les rembolsaría el costo de las composturas.
Uno de
los mecánicos que revisaron los vehículos averiados explicó que sería necesario
purgar del motor, cambiar inyectores y la bomba de gasolina, y el costo rondaba
entre 3 mil y 8 mil pesos, dependiendo del modelo de cada unidad.
Entre los
afectados había autos compactos, camionetas de lujo y vehículos utilitarios y
repartidores. Hacía las 17 horas, el laboratorio móvil de Pemex se retiró sin
especificar qué sustancia contaminó el combustible.
Jorge Luis
Pedraza, presidente de los gasolineros en el estado de México, detalló que
existe un protocolo de descarga que se debe cumplir en las estaciones de
servicio. Cuando llega una pipa para surtir combustible se hacen un par de
inspecciones, una de olor y otra de observación para comprobar que se trata de
gasolina o diésel. Una vez que se verifica que todo está en orden, se procede a
la descarga en los tanques de almacenamiento de cada gasolinera.
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