Por Jorge
Butrón.
La
secretaria del Bienestar, María Luisa Albores, anunció que el programa
Sembrando Vida se extenderá, en 2020, a la zona norte del país, específicamente
a los estados que comprenden el Triángulo Dorado (Chihuahua, Durango y Sinaloa)
donde antes se sembraban plantíos de enervantes.
“Tenemos
la encomienda por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador de llegar a
lugares complicados o difíciles”, dijo al término de una visita a Tabasco donde se reunió con
productores y becarios del programa.
Agregó
que a estos estados, también se sumarán entidades como Guerrero, Michoacán,
Colima, Hidalgo, Nayarit, Oaxaca, San Luis Potosí y Tamaulipas.
La meta
es instalar 5 mil 754 viveros con alrededor de 280 millones de plantas; además,
el programa requiere de 575 millones de plantas para sembrar 575 mil hectáreas
en los ocho estados donde ya opera el programa: Campeche, Chiapas, Durango,
Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.
Datos del
Sistema Ejecutivo en Seguridad Pública revelan que en Chihuahua el índice
delictivo registró en los primeros ocho meses del año 5 mil 297 denuncias por
narcomenudeo, mientras que Durango 706; y Sinaloa 411.
Los tres
estados conforman el Triángulo Dorado, territorio de guerras y pugnas de
cárteles por el control en la siembra de enervantes.
Luego de
un recorrido por la Ranchería González en el centro de Tabasco, donde 33
productores ya obtienen el beneficio para 82.5 hectáreas, la funcionaria
destacó que “se creará un fideicomiso para los campesinos, con el objetivo de
dotarlos de un seguro de vida, un seguro para sus parcelas; además que servirá
como fondo para préstamos”.
En el marco
del primer aniversario de la implementación del programa, Albores González
aseguró que “el corazón del programa es la gente, ya que las comunidades deben
ser las primeras beneficiarias al recomponer el tejido social y la regeneración
de los ecosistemas y la economía local”.
La
funcionaria también convivió con becarios y productores, y se dio el tiempo
para acudir a las parcelas a ayudar en la siembra de cedros; además escuchó las
nuevas técnicas que se implementan en los cultivos donde se da prioridad a
fertilizantes orgánicos.
Los
árboles frutales que se plantan son de guanábana, plátano, axiote, carambola,
naranja, cacao, pan de sopa, chilacayote, mango, rambután y bojón; mientras que
los maderables son cedro, caoba, tinto, macuilis y teca, que tienen un periodo
de 12 años de crecimiento.
Cabe
destacar que los resultados a corto plazo son las frutas y a largo, los
maderables.
“Tengo
diez hectáreas y todas están dentro del programa. El principal cultivo que
siembro es el plátano, aunque también planto maíz. Yo llego por la convocatoria
que hizo (Andrés Manuel) López Obrador, nos acercamos y le entramos, porque nos
gustó la forma en como nos plantearon la productividad y aquí estamos hasta la
fecha”, destacó a La
Razón Leonel Aquino, dueño de una parcela de 10 hectáreas.
El Dato: En
Yucatán, científicos promueven que se incluya en este programa el árbol de
ramón, el cual permite mitigar los efectos del cambio climático e impulsa la
seguridad alimentaria.
En tanto, Rogelio
Ruiz, comisionado de Plantación, señaló que antes tenía que abandonar su
tierra, pero ahora “ya me quedo aquí, porque éste es un programa que ayuda y
nos apoya con nuestras tierras. Ahora les podemos dar sustento a nuestras
familias, por ello pensamos que el campo nos puede sacar adelante”.
Finalmente, Maricela
Valier, de 21 años y originaria de Villahermosa, dijo sentirse bien de estar en
el proyecto, ya que ha aprendido a cultivar la tierra desde la perspectiva de
los productores. “Quizá no me dedique a esto, pero sí a una rama de los mismos,
ya que es la actividad productiva del estado”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.