Por Dulce
Olvera.
Carlos
Romero Deschamps tomó la Secretaría General del Sindicato de Trabajadores
Petroleros de la República Mexicana (STPRM) el viernes 25 de junio de 1993,
después del interinato de Sebastián Guzmán Cabrera y el golpe a Joaquín
Hernández Galicia “La Quina” el 10 de enero de 1989 durante el sexenio de
Carlos Salinas de Gortari (1988-1994). Y, a pesar de que los Estatutos
Generales prohíben más de una reelección, continuó en la dirigencia sindical en
los sexenios priistas y panistas posteriores mientras se hundía Petróleos
Mexicanos (Pemex), empresa a la que llegó como chofer en 1959.
“Jamás
haremos ninguna alianza con los enemigos de nuestro partido [el PRI, al que se
afilió en 1961] ni con los adversarios del señor Presidente”, dijo el entonces
líder petrolero hace 26 años en su toma de posesión, sin elección de por medio.
Llamó a Salinas de Gortari “Presidente de lujo”, rescata el archivo de la
revista Proceso.
Era el
Secretario del Interior del Comité Ejecutivo General del STPRM y los Estatutos
establecen que ese cargo suple al Secretario General, entonces Sebastián Guzmán
Cabrera, quien estaba enfermo. En este periodo 2019-2024 el Secretario de
Interior y Diputado federal priista es Manuel Limón Hernández, quien supliría a
Romero Deschamps tras su renuncia la tarde del miércoles.
“Me
comprometo solemnemente a defender, aun a costa de mi propia vida, los sagrados
intereses de los trabajadores, y a no permitir de ningún modo que sean violados
sus derechos, porque todos nuestros compañeros merecen respeto, porque el
sindicato petrolero es una entidad prestigiada que sigue viva y actuante”,
declaró Romero Deschamps a sus 49 años y prometió el voto del gremio petrolero
al PRI, partido del que fue Diputado y Senador por vía plurinominal desde 1979
hasta 2018.
Romero
Deschamps, dijo el vocero del sindicato alterno Petromex, Óscar Solórzano, “no
fue electo en una asamblea democrática –como lo exponen los Estatutos–, no hubo
un procedimiento de voto libre, directo y secreto. Se impuso a un tipo que no
sabía de política sindical ni tenía formación técnica de Pemex [estudió
Contaduría en la Escuela Bancaria de Tamaulipas], pero que sí sabía obedecer a
los intereses del Presidente y a la camarilla del poder”
El oriundo
de Tampico, Tamaulipas, antes de ser Secretario de Interior y tomar la
Secretaría General del STPRM, fue Secretario General de la sección 35 del STPRM
(1978-1979) en Tula, Hidalgo.
María de
Lourdes Díaz Cruz, conocida como “Lula”, del Movimiento Nacional de
Transformación Petrolera (MNTP) con sede en esa sección 35, evocó que Romero
llegó a la Secretaría General del STPRM “traicionando a su mentor ‘La Quina’, a
quien le bañaba los perros y boleaba los zapatos, traicionando a los trabajadores
petroleros porque entregó el Contrato Colectivo de 1988 y traicionando a la
industria petrolera porque con Carlos Salinas de Gortari inició su
desmantelamiento”.
En 1991
se cerró la Refinería “18 de marzo” en la Alcaldía Azcapotzalco, al norte de la
Ciudad de México, la cual fue cuestionada por contaminar el suelo y el aire del
Valle de México. Romero Deschamps era su titular. Hoy solo queda el nombre de
la estación del Metro de la línea 7.
“Carlos
Romero Deschamps es un traidor a la patria, porque no solo lesionó los derechos
de los trabajadores, ha violentado los estatutos reeligiéndose y se impuso
entonces hasta 2024. Es un ladrón, un abusivo; es el huachicolero mayor de la
industria petrolera. Él sabe que tiene cuentas pendientes con los
trabajadores”,
afirmó Lula del MNTP.
Tras el
sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000), “el sistema político no
calculó que perdería el poder, pero era un sistema donde no pasaba nada si se
pasaban los fondos del sindicato petrolero, mil 500 millones de pesos, a la
campaña del candidato priista Francisco Labastida Ochoa”, afirmó Óscar Solórzano, vocero de
Petromex.
“El
‘Pemexgate’ puso como manifiesto que había la total impunidad en el país. Se
otorgó perdón y olvido a Romero Deschamps”, evocó. Desde 2011 el delito de supuesto desvío de
recursos quedó prescrito.
La
transición democrática de México se registró en el 2000 con el fin de más de 70
años del PRI en el poder y la elección de la mayoría ciudadana del Partido
Acción Nacional (PAN). Carlos Romero Deschamps, después del escándalo del
Pemexgate, siguió como Diputado federal priista (2000-2003) y líder sindical
petrolero reelegido.
“El PRI y
el PAN implementaron el corporativismo como una época de oscurantismo para
mantener el control, la manipulación y el esclavismo electoral. El PRI y el PAN
significaron una absoluta complicidad de intereses delincuenciales”, dijo Óscar Solórzano, vocero del
sindicato Petromex.
Durante
los sexenios panistas de Vicente Fox Quesada (2000-2006) y de Felipe Calderón
Hinojosa (2006-2012) se registró un boom de producción de hidrocarburos en
Pemex principalmente impulsado por el Complejo de Cantarell. La revista Contralínea reportó la
semana pasada que en el Gobierno de Felipe Calderón Hinojosa la producción
petrolera sexenal ocupó el cuarto lugar en los últimos 42 años a un precio
altísimo de 92.56 dólares por barril, el más alto en el periodo, con ingresos
totales de 545 mil 496 millones de dólares. Pero la deuda de la empresa siguió
al alza.
Romero
Deschamps, priista, llegó a manifestar “su solidaridad” con el mandatario
blanquiazul Fox Quesada. A finales del sexenio de Calderón, se publicó cómo
Paulina, la hija de Romero Deschamps, presumía en Facebook bolsas Hermés de
miles de dólares y viajes por todo el mundo, en aviones comerciales y privados;
paseos en yates, así como comidas en restaurantes exclusivos y vinos Vega
Sicilia de más de 10 mil pesos la botella, mientras el líder sindical que
ingresaba 24 mil pesos mensuales siguió en el cargo sindical.
A su hijo
José Carlos Romero Durán le regaló un automóvil Enzo Ferrari, edición limitada
con un costo de 2 millones de dólares, y su hijo Alejandro posee un yate de
nombre “El Guly” que se suma a los navíos “El Güero” y “El Indomable” de la
familia Deschamps.
La disidente
María de Lourdes Díaz del Movimiento Nacional de Trabajadores Petroleros (MNTP)
aseguró que desde el ex Presidente Carlos Salinas de Gortari comenzó el
desmantelamiento de la industria petrolera, pero “Vicente Fox siguió
traicionando a la patria, Felipe Calderón, lo mismo y Enrique Peña Nieto fue la
cereza en el pastel”.
Un año antes
del término del sexenio de Enrique Peña Nieto (2012-2018), cuando el entonces
precandidato Andrés Manuel López Obrador subía en las encuestas, Carlos Romero
Deschamps se reeligió en la dirigencia sindical petrolera en 2017, un año antes
de que terminara su periodo.
En el marco
de protestas de la ciudadanía, el Congreso, incluyendo el Senador Romero
Deschamps (2012-2018), aprobó la Reforma Energética en 2013 que abrió las
puertas a la inversión privada en el sector energético después de 80 años de
monopolio de Pemex.
Durante
el Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), la petrolera registró una caída
pronunciada en la producción que se sumó al descenso en el precio internacional
del petróleo y la deuda se elevó a más de 100 mil millones de dólares.
A inicios de
año, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador evidenció cómo el robo de
combustible se permitía desde la Torre de Pemex. En el 81 Aniversario de la
Expropiación Petrolera, Romero no estuvo a lado del Presidente como acostumbró
en sexenios priistas y panistas.
Esta
semana se revelaron audios de ex funcionarios de Pemex hablando sobre sobornos
en la administración pasada cuando Emilio Lozoya Austin, prófugo de la
justicia, estaba en la dirección. El Gobierno de Peña Nieto sabía desde 2018 de
esas grabaciones que en los últimos días han revelado Univisión y otros medios
en relación con un panorama de corrupción y pago de sobornos en Pemex, de
acuerdo con documentos obtenidos por esta cadena.
Hasta 2019, sin
un cargo en el Congreso (sin fuero); con su abogado Juan Collado Mocelo en
prisión preventiva por presunto lavado de dinero (en su detención el petrolero
se tiró al suelo en un restaurante), y presionado por diversos grupos
disidentes detrás de la Secretaría General, la Unidad de Inteligencia
Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda lo denunció ante la Fiscalía
General de la República (FGR) por presunto enriquecimiento ilícito de él y seis
familiares.
Desde 2016, en
el sexenio peñista, Miguel Arturo Flores Contreras, del grupo disidente
Petroleros Activos en Evolución (PEA), lo denunció ante la Subprocuraduría
Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) de la
entonces Procuraduría General de la República, al igual que a sus hijos, por
delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
“No soy un representante sindical nuevo. Hemos
pasado por muchos problemas, por persecuciones, por acosos, por señalamientos;
por mil cosas. Pero bueno, la unidad es lo que ha fortalecido a esta
organización”, dijo en agosto Romero Deschamps en una asamblea luego de la
negociación del Contrato Colectivo del Trabajo 2019-2021.
“Independientemente
de que me muera ahorita o dentro de no sé cuánto, o termine mi periodo como
Secretario General [2019-2024], que el que venga encuentre la unidad que hemos
construido todos alrededor de nuestra organización. Eso pesa más que todo el
dinero del mundo”, agregó el petrolero de 76 años, quien decidió dejar la
dirigencia sindical.
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