Por Rosalía
Vergara.
La
práctica de la empresa Kellogg’s de eliminar micronutrientes como hierro,
calcio y ácido fólico de sus cereales más populares le costó a México 250
millones de dólares en cinco años, de acuerdo con un estudio difundido hoy.
Las
organizaciones Fundación Changing Markets, Just Economics, ContraPeso, Proyecto
Alimente y SumofUs dieron a conocer el informe Corn Fakes: Los costos
sociales y económicos de la eliminación de micronutrientes de los cereales
Kellogg’s.
Según el
estudio, por cada dólar que Kellogg’s ahorra al eliminar los micronutrientes
esenciales en sus productos, la sociedad mexicana pierde tres.
Se calcula
que la empresa
productora de Zucaritas y Corn Pops ha ahorrado 85 millones de dólares en
los cinco años transcurridos desde que comenzó la práctica de ir eliminando
micronutrientes como el hierro, el calcio y el ácido fólico de sus cereales más
populares para el desayuno.
“Kellogg’s,
el gigante mundial de los cereales, no está cumpliendo sus promesas de nutrir a
las familias y a los niños. En lugar de nutrir a las familias para que puedan
crecer y prosperar, en México se calcula que Kellogg’s ha tenido un ahorro de
casi 17 millones de dólares al año derivado de la reducción sistemática de los
micronutrientes en sus cereales más populares para el desayuno. Esto implica un
ahorro para Kellogg’s de 85 millones de dólares durante cinco años”, señalan las conclusiones del informe.
Sin embargo,
añade, los costos para la sociedad superan por mucho cualquier beneficio a
corto plazo para Kellogg’s.
“Este
informe destaca que el costo mínimo social acumulado para México de la
eliminación del hierro, calcio y ácido fólico de marcas populares de cereales
Kellogg’s es de más de 16 millones de dólares al año.
“Sin
embargo, los costos para la sociedad a cinco años serán de más de 250
millones de dólares, y se prevé que estos costos aumenten anualmente a medida
que más consumidores entren en el mercado.
“Para un país al borde de una crisis de
desnutrición —y que recientemente se comprometió a aumentar su presupuesto de
salud por 2.2 mil millones de dólares para atender un déficit de atención a la
salud— es inaceptable que Kellogg’s se sume a esta carga”, sostiene el informe.
Kellogg’s señala
que “una parte crítica de administrar un buen negocio es también hacer algo
bueno por la sociedad”. Sin embargo, según la investigación de las
organizaciones, la empresa está lejos de seguir su propio principio.
“Durante
un periodo de cinco años, por cada dólar que Kellogg’s se ahorra al evitar la
fortificación de sus cereales, destruye al menos tres dólares en valor para la
sociedad mexicana”,
señalan las conclusiones.
“Nuestra
más reciente investigación revela el motivo detrás de la irresponsable
eliminación de nutrientes esenciales de los productos de Kellogg’s: enormes
ganancias a expensas de niños y familias mexicanos que consumen las marcas de
cereales de la compañía”, indicó la asesora senior de Campañas de Fundación Changing Markets, Alice
Delemare.
“Sus
prácticas pueden estar aumentando las finanzas de la compañía a corto plazo,
pero tarde o temprano los consumidores se darán cuenta de que están siendo
engañados y se les están vendiendo calorías vacías en lugar de desayunos
nutritivos. Es tiempo de que la compañía actúe de acuerdo a su compromiso de
ofrecer productos más saludables, en línea con su promesa para el desayuno”, agregó.
Por su
parte, la directora de la organización Just Economics, Eilís Lawlor, advirtió
que la fortificación de alimentos es una de las estrategias más costo-efectivas
a nivel internacional para la promoción de la salud. La investigación
presentada hoy evidencia las prácticas sesgadas de la industria para maximizar
ganancias a corto plazo.
“La
prosperidad de las sociedades en las que opera como empresa representan una
inversión para Kellogg’s. Esta inversión incluye el desarrollo económico en
dichos países, los salarios de los consumidores que compran sus productos, y la
productividad de sus trabajadores, quienes son, al final de cuentas,
consumidores. Las prácticas de Kellogg’s no están funcionando en el mejor
interés de sus inversionistas, los consumidores y la sociedad en general”, añadió.
De acuerdo
con un estudio de la Procuraduría Federal del Consumidor, 50% de los menores
de 3 a 12 años consumen marcas de cereales de caja “para el desayuno” al menos
dos o tres veces por semana, y 37% de este sector de la población come cereal
de caja todos los días.
A esto, Doré
Castillo, de la Coalición ContraPESO, añadió que de por sí el alto contenido
de azúcar de los cereales Kellogg’s es ya un problema para determinar el valor
de estos productos ultraprocesados. Si se eliminan nutrientes de los cereales
para el desayuno, Kellogg’s está reduciendo deliberadamente el valor nutritivo
de sus productos, indicó.
“Con
nuestro país al borde de una crisis de malnutrición, los consumidores tienen el
derecho de ser informados sobre el contenido de micronutrientes en sus
alimentos. Es tiempo de que los consumidores mexicanos se den cuenta del costo
real de estos productos para nuestra salud y nuestra sociedad”, señaló.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.