Por Milton
Martínez.
La minera
Penmont, propiedad de Fresnillo PLC, admitió que fue víctima de un hurto
millonario mediante un asalto a un transporte de valores que les ofrece el
servicio de traslado de minerales preciosos.
En un
comunicado precisa que el ataque fue perpetrado cerca de las 19:45 horas,
cuando el vehículo de la empresa SEPSA fue interceptado y asaltado por un grupo
de personas desconocidas.
“Presumiblemente
fue un comando que se trasladaba en seis vehículos en el camino a la mina para
conectar con la carretera federal número 2, que va de Caborca a Sonoyta”, dice la empresa.
Y luego
puntualiza: “Del asalto resultaron lesionados los tres empleados de la
empresa de transportación de valores, que presentaron lesiones menores y fueron
atendidos por personal médico de Minera Penmont, quienes fueron dados de alta
tras atención y valoración”.
El
consorcio minero, bajo el mando de Alberto Baillères y que presume ser “el más
grande productor de oro en México y el líder mundial en plata”, demanda que las
investigaciones “los lleven a conocer a los autores materiales e intelectuales
del asalto encabezado, presumiblemente, por un comando armado”.
También advierte
que Fresnillo PLC dará seguimiento a las investigaciones y las pesquisas que se
realicen; coadyuvará con las autoridades y “estará pendiente para que esta
investigación sea pronta y expedita”.
En un
comunicado posterior, la empresa aclara que los lingotes no eran de oro
puro, sino de doré, una aleación de oro y plata, cuyo valor ascendería a entre
6 y 8 millones de dólares (entre 120 y 180 millones de pesos). También señala
que fue un número “indeterminado” de lingotes. Inicialmente se había informado
que eran 47 barras.
En abril de
2015, en la mina El Gallo 1, de Sinaloa, ocurrió el robo de 7 mil onzas de oro
valuadas en 130 millones de pesos y, según la consultora The Real Asset Co.,
este asalto significó el cuarto golpe más grande de la historia en su tipo.
Robo anterior
Proceso.com.mx
publicó el 11 de agosto de 2015 que esta misma empresa sufrió otro asalto con
un modus operandi similar.
En aquella
ocasión, el comando se desplazaba a bordo de tres vehículos y le cerró el paso
a un carro de valores que transportaba 4 kilogramos de oro y 100 onzas de plata
en bruto (precipitado) con un valor superior a los 4.3 millones de pesos.
De este
último ilícito nunca se reportaron detenciones o aseguramientos.
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