Por Gerardo
Reyes y Peniley Ramírez.
Durante
2019, Genaro García Luna, el zar antidrogas más destacado de México en las
últimas dos décadas, tuvo que cargar con una pesada sospecha a cuestas: el
haber recibido sobornos del Cártel de Sinaloa, según un testigo del Gobierno de
Estados Unidos.
Jesús “El
Rey” Zambada, cabecilla de ese cártel, afirmó durante el juicio en Nueva York
contra Joaquín “El Chapo” Guzmán, que entregó al funcionario maletines llenos
de millones de dólares en efectivo.
Por ello, cuando
se dio a conocer el encausamiento en contra de García Luna este 10 de
diciembre, la novedad no era necesariamente la acusación de los sobornos, sino
que el esquivo ex Secretario de Seguridad del sexenio del Presidente Felipe
Calderón, también tendrá que responder por introducir narcóticos a Estados
Unidos durante casi 20 años.
La acusación
de la Corte del Distrito de Nueva York asegura que el ex funcionario
conspiraba con otros no mencionados en el documento para enviar drogas a
Estados Unidos desde enero de 2001 hasta el presente.
“A mí me
sorprende mucho que a García Luna no se le esté acusando meramente de sobornos
o de actos de corrupción cuando él fue Secretario de Seguridad Pública, sino
que se le esté directamente acusando de narcotráfico “, comentó Eduardo Guerrero, ex funcionario
federal de seguridad en México.
Una fuente
familiarizada con la investigación, y que pidió no ser identificada por razones
de seguridad, explicó a Univision que los indicios en poder del Gobierno de
Estados Unidos apuntan a que los narcotraficantes compartían con García Luna un
porcentaje de los cargamentos, sin necesidad de que el funcionario participara
en la logística de su envío y distribución.
De
acuerdo con documentos financieros obtenidos por el Gobierno de Estados Unidos,
al momento en que García Luna se mudó a la Florida “había amasado a una fortuna
personal de millones de dólares”, afirma un comunicado del Departamento de Justicia.
LA BOMBA DE
ZAMBADA.
La
pesadilla para García Luna empezó luego de que el 28 de noviembre de 2018,
durante una audiencia en el juicio a Guzmán, cuando Jesús Zambada, como testigo
de la Fiscalía, fue interrogado.
El
abogado de Guzmán, William Purpura, estaba interesado en conocer los detalles
de una supuesta reunión en un restaurante de Zambada con García Luna entre 2005
y 2006.
“El
propósito de reunirse con Luna en el restaurante era porque usted lo iba a
sobornar a él, darle tres millones de dólares en un maletín, ¿correcto?”, preguntó Purpura.
“Correcto”, respondió Zambada quien es hermano
del jefe del Cártel de Sinaloa Ismael, “El Mayo” Zambada.
“Y el
propósito de darle a Luna el dinero era porque su hermano quería que Vigeras
fuese el jefe de Culiacán, el jefe de la policía de Culiacán. ¿Correcto?”, volvió a preguntar.
“Correcto”,
dijo Zambada, quien reconoció que en otra reunión en 2007 entregó a Luna entre
tres y cinco millones de dólares más.
Zambada
también admitió que García Luna tenía acuerdos con Arturo Beltrán Leyva,
miembro de otra organización del narcotráfico.
“Al
entregarle ese dinero a Luna él le aseguraba a su hermano que no interferiría
en el tráfico de narcóticos y que no lo arrestaría. ¿Correcto?”, preguntó el abogado.
“Correcto”,
volvió a contestar Zambada.
El año
pasado, García Luna negó las acusaciones.
“Yo nunca recibí ni un peso y no tuve contacto
con nadie en torno a estos delincuentes o ningún delincuente y eso es mentira”,
dijo en una entrevista con W Radio.
Pero las
sospechas se volvieron imputaciones. Este 10 de diciembre, García Luna
compareció por unos minutos en una corte en el distrito norte de Texas, después
de haber sido detenido en Dallas la noche anterior, para escuchar los cargos.
El próximo martes será su audiencia de detención y luego debe ser trasladado a
Nueva York para enfrentar un juicio, dijo a Univision John Marzulli, vocero de
la Fiscalía para el distrito este neoyorquino.
La
acusación contra García Luna fue asentada en la misma corte donde el año pasado
fue juzgado Guzmán. El Gobierno de Estados Unidos lo acusa además de haber
mentido en su solicitud de naturalización en este país al ocultar su pasado
criminal.
En 2006,
García Luna fue nombrado Secretario de Seguridad Pública.
“Un alto
porcentaje de los delitos que investigaba esa Agencia eran delitos contra la
salud, es decir, de drogas”, dijo Guerrero, quien fue funcionario en el Centro
de Investigación y Seguridad Nacional en México.
Muy pronto
García Luna se convirtió en la principal figura operativa en la llamada “guerra
contra el narcotráfico”, que lanzó el ex Presidente Calderón. Frecuentemente,
cuando los periodistas lo cuestionaban, enviaba copias de cartas de
felicitación por cooperación con agencias de seguridad de Estados Unidos.
Una
fuente le dijo al portal ProPublica que en la modesta habitación donde fue
arrestado en Texas, García Luna “tenía toda clase de fotografías con
funcionarios de Estados Unidos”.
Varios
casos polémicos tocaron a su gestión e incluso debió comparecer ante el
Congreso para explicar la actuación de su personal, pero nunca fue acusado.
“Había
siempre rumores, pero nadie le pudo probar nada. Él tenía además palancas para
que sus presuntos delitos no se investigaran”, agregó Guerrero.
Cuatro
días después de dejar su puesto como funcionario público, fundó la compañía GL
and Associates Consulting, en Miami. Su familia se había mudado allí unos meses
antes, según registros públicos consultados por Univision Investiga. Algunos de
sus asociados para esa empresa fueron ex funcionarios de la Policía Nacional de
Colombia, el FBI y la DEA.
A García
Luna entonces lo avalaban varios premios internacionales por su trabajo
policiaco y una carrera de más de casi 20 años como funcionario de alto rango
en agencias de seguridad en México.
Después
de llegar al sur de la Florida, informó el Departamento de Justicia, “García
Luna continuó tomando medidas en los Estados Unidos para ocultar su asistencia
corrupta a los narcotraficantes”.
La
comunicación del Departamento parece avalar parte de los dichos de Zambada en
el juicio de Guzmán.
“Presuntamente
presentó una solicitud de naturalización en 2018, en la que mintió sobre sus
actos criminales pasados en nombre del Cártel de Sinaloa”, divulgó el Departamento de Justicia.
“Es la
primera vez que alguien que fue Secretario de Seguridad Pública es acusado por
el Gobierno de Estados Unidos por un delito de esta importancia”, dijo Guerrero.
EMPRESARIO
EN MIAMI.
García
Luna a través de su consultora en Miami comenzó a ofrecer servicios de perfiles
de seguridad, análisis y tuvo clientes no sólo en Estados Unidos, sino en
México. En los últimos años vivía una parte del año en Florida y otra en la
capital mexicana, dijo a Univision en enero de este año una de sus secretarias.
Según
Guerrero, la consultoría creció y alcanzó niveles de contratos relevantes.
“Daba
productos de inteligencia y análisis a empresarios de alto nivel a gobiernos
estatales en México”,
dijo Guerrero.
En Miami,
García Luna vivió entre 2012 y 2018 primero en una residencia en Golden Beach,
Florida, valuada en 3.3 millones de dólares y luego en un lujoso penthouse en
el norte de Miami. Documentos públicos consultados por Univision mostraron que
ambas propiedades eran de la familia Weinberg, quienes eran viejos amigos del
exfuncionario y fueron contratistas de la Secretaría de seguridad, mientras él
la dirigía.
Estos
mismos empresarios eran dueños de una compañía que operó como oficina alterna a
la Secretaría de Seguridad Pública en 2012, utilizando personal, información y
tecnología oficial a escondidas, según testimonios y documentos obtenidos por
Univision Investiga.
Los
Weinberg son dueños de varias compañías que proveen equipo y tecnología de
seguridad israelí a gobiernos en Latinoamérica.
En
entrevista con Univision en enero de 2019, Alexis Weinberg afirmó que
entregaría pruebas de que García Luna les pagaba una renta por vivir allí, pero
nunca lo hicieron. Ninguna de las personas asociadas con Luna en estas
propiedades ni en su empresa ha sido mencionada en el caso criminal.
Para
Guerrero, es muy conveniente para el Gobierno del Presidente López Obrador
en este momento político en México que se acuse a García Luna. La Fiscalía
General mexicana anunció que también lo están investigando y solicitarán a
Estados Unidos su extradición a México.
“La
estrategia de seguridad de esta administración de Andrés Manuel López Obrador
ha sido muy criticada por sus magros resultados en este primer año. Es
sospechosamente conveniente que en este momento se concentre la atención en un
funcionario de una administración anterior”, dijo Guerrero.
El ex
Presidente Felipe Calderón dijo a Univision que está siguiendo las noticias
sobre el caso, pero no dará entrevistas por ahora.
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