Enrique
Galván Ochoa.
Hace un
par de meses Genaro García Luna conversaba al mediodía con otras dos personas
en el restaurante Los Canarios del Hotel Marquis Reforma. Ocupaban una mesa
junto a la ventana que asoma a Paseo de la Reforma, de la Ciudad de México. Uno
era estadunidense. Hablaban en inglés, García Luna también, pero champurrado.
Tenían planos y documentos que extendían sobre la mesa. Fue una conversación
muy larga; entrada la tarde seguían ahí. El policía mayor, primero de Vicente
Fox, como jefe de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y luego de Felipe
Calderón, como secretario de Seguridad, iba y venía despreocupadamente de
Florida –donde residía– a México. Se tienen noticias de que posee una visa
greencard y gestionaba la ciudadanía estadunidense. Ayer se le acabó la suerte.
Temprano la periodista Ginger Thompson, del portal @Propublica y ex
corresponsal de The New York Times, anunció en Twitter que García Luna, de 51
años, había sido detenido en Grapevine, Texas, acusado de varios delitos, por
órdenes de la fiscalía de Nueva York. No tardó en llegar a redes sociales el documento
completo de la fiscalía que sirvió de base para su aprehensión. De acuerdo con
la agencia Associated Press, durante el juicio a El Chapo Guzmán (2018), el “ex
miembro del cártel de Sinaloa Jesús Zambada declaró que entregó personalmente
por lo menos 6 millones de dólares a García Luna, por encargo de su hermano
mayor, el capo Ismael El Mayo Zambada. El dinero fue entregado durante dos
encuentros en un restaurante de México entre inicios de 2005 y finales de 2007.
En un comunicado en el que anunció los cargos contra García Luna, el fiscal
federal Richard P. Donoghue acusó al ex secretario de Seguridad de proteger al
cártel cuando controlaba la policía federal mexicana y era responsable de garantizar la
seguridad pública en México.
Cárcel de
por vida
La
fiscalía señaló que otros testigos que cooperaron en el caso confirmaron que el
cártel de Sinaloa pagó a García Luna decenas de millones de dólares a cambio de
permitirle mandar toneladas de cocaína y otras drogas a Estados Unidos. Si es
declarado culpable del cargo de conspiración para traficar drogas, García Luna
enfrenta una sentencia mínima obligatoria de 10 años de prisión y un máximo de
cadena perpetua. En caso de que librara la cadena perpetua allá, la terminaría
de cumplir en México. La Fiscalía General de la República anunció que está
integrando una carpeta de investigación contra Genaro G por la probable
comisión de delitos de conspiración para traficar cocaína, declaraciones
falsas, cohecho, coparticipación en diversos delitos contra la salud y delincuencia
organizada.
¿Qué sigue?
En redes
sociales los dardos apuntaron hacia Fox, pero principalmente contra Felipe
Calderón. Intentó defenderse en Twitter: Estoy conociendo por redes sociales la
versión del presunto arresto de Genaro García Luna. Desconozco detalles y estoy
pendiente de la información que confirme el hecho, como de los cargos que, en
su caso, se le imputen. Mi postura será siempre en favor de la justicia y la
ley. Le llovió agua sucia. El hashtag #BorolasSiguesTu era tendencia anoche. El
otro ex jefe, Vicente Fox, permanece callado. Tan hablador como es, de pronto
desapareció de Twitter. Es importante releer el más reciente libro de Anabel
Hernández, El traidor, en que habla de un plan de García Luna para asesinarla y
hace un recuento de funcionarios embarrados con el narco.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.