Por Sugeyry
Romina Gándara.
La detención
en Estados Unidos de Genaro García Luna, ex Secretario de Seguridad Pública en
el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, obliga al Gobierno de México a
realizar un replanteamiento en el tema de seguridad, y realizar una
investigación clara y limpia sobre las redes de macro-criminalidad que se
vinculen al ex funcionario; indagatoria que sin duda deberá de tocar a altas
esferas de la política, entre ellas, los ex presidentes Felipe Calderón
Hinojosa y Enrique Peña Nieto, coincidieron analistas de seguridad.
Para
expertos en materia de seguridad, la captura y arresto de quien fuera la
pieza clave en la llamada Guerra contra el Narcotráfico de Calderón, pone en
evidencia que la corrupción en México llega hasta altos niveles, y de la
estrecha vinculación entre el crimen organizado con el gobierno.
“Es un
evento tan importante porque nos dice hasta qué punto llega la corrupción en
México, hasta qué punto hay una vinculación entre la delincuencia organizada y
el Gobierno mexicano. Si no se hace algo, si el Gobierno mexicano no hace algo
muy determinante, no sé qué pueda pasar”, advirtió Guadalupe Correa-Cabrera, profesora asociada
en la Universidad de George Mason (Virginia, EU), en entrevista con SinEmbargo.
Para el General
Brigadier Francisco Gallardo, estudioso y crítico de temas de seguridad, “esta
detención pone en la mesa muchas cosas, incluso el de la corrupción y el
narcotráfico, que es una industria al igual que las armas”.
En tanto que
el doctor José Antonio Álvarez León, académico de la Facultad de Estudios
Superiores Acatlán de la UNAM, consideró que el arresto de García Luna no le
deja salida al Gobierno federal, y éste deberá tirar del hilo hasta llegar a
los más altos niveles, como los ex presidentes, Felipe Calderón y Enrique Peña
Nieto: “ya se tocó a unas cabezas y ahora va a tener que ir por ellas, incluso,
creo que tendría que ir hasta los niveles más altos, incluyendo a los ex
presidentes”, dijo.
Guadalupe
Correa-Cabrera dijo que no es ninguna sorpresa ver que en Estados Unidos se
realizan investigaciones detalladas, con pruebas y detención de funcionarios
presuntos corruptos, en tanto que en México no ocurre así.
“Una vez
más tenemos la falta de voluntad política para hacer estas cosas, acuerdos mañosos
entre las autoridades y las élites políticas-económicas en México, eso es muy
claro, no”, expresó.
Para la
doctora en Ciencias Políticas por la New School for Social Research, está
detención –sumada a otros casos históricos como la captura de ex gobernadores
nHumberto Moreira, de Coahuila, o Eugenio Hernández, de Tamaulipas, entre otros
casos– es una repetición que nos hace ver las limitaciones del sistema judicial
mexicano, las capacidades de investigación y la voluntad política para llamar a
autoridades corruptas a rendir cuentas.
“Si es
Rosario Robles pues sí hay detención, pero si es Emilio Lozoya, ¿dónde está
Emilio Lozoya o Romero Deschamps? Pareciera que si hay información, si hay
inteligencia financiera en México, pero ¿dónde están los grandes golpes, los
golpes de verdad?”,
cuestionó la especialista.
Para José
Antonio Álvarez León, investigador de la UNAM, con la captura de García
Luna, el Gobierno de Estados Unidos presiona al mexicano para que inicie
investigaciones directas a los altos mandos de los últimos dos sexenios, es
decir, no sólo del Gobierno de Felipe Calderón, sino a los que siguieron, en
concreto, de Enrique Peña Nieto.
“A mí me
parece que la lectura obligada es, la presión al Gobierno mexicano para que
vaya definitivamente por esas cabezas [los ex presidentes Calderón y Peña
Nieto], porque ya están abiertamente involucrados por los propios delincuentes”, dijo el especialista.
Guadalupe
Correa coincidió en que el arresto de García Luna en EUA debe inducir a una
investigación detallada y limpia por parte de las autoridades mexicanas.
“El
Gobierno tendría que investigar […] ponerse a trabajar, a investigar, a
procesar, pero todo con su debido proceso y con evidencias. Entiendo que son
procesos que llevan tiempo, tampoco le podemos pedir al Gobierno que ya tenga a
todos en la cárcel; pero no sé qué está haciendo ahora. Debería de investigar,
recolectar evidencias y presionar a EUA para que les dé un poco de información.
EUA nos hace eso todo el tiempo”, dijo la investigadora.
De acuerdo
con los especialistas, a Felipe Calderón se le debería de investigar bajo la
lógica de responsabilidad por jerarquía.
“Al final
del día, los secretarios son nombrados de manera directa por los presidentes de
la república, además, los mandatarios son los responsables de sus acciones,
entonces si secretarios están involucrados en estos temas, difícil es pensar
que sus jefes no lo sabían”, ejemplificó Álvarez león.
En el
caso de Enrique Peña Nieto, se pide su investigación partiendo del supuesto
que, si la investigación de García Luna se originó a raíz de testimonios
revelados en el juicio contra El Chapo, y con su detención se presume cierta
veracidad en tales testimonios, entonces, también deben de investigar a EPN,
porque igual fue nombrado en dichas declaraciones que aseguraban que recibió
dinero para protección.
“No hay
que dejar de lado que hubo un magno proceso en contra de los capos más
señalados de narcotráfico en México.”, recordó Gallardo.
Álvarez
León, investigador de la UNAM, consideró que la detención de García Luna
amaga al actual Presidente de la República a tomar medidas determinantes, pues
recordó que AMLO no quería tocar a los ex presidentes –” salvo por opinión
democrática de las personas”– bajo el argumento que él no emprendería una
persecución política; sin embargo, “ahora ya no tiene escapatoria [AMLO]:
cuando se tiene noticias de que alguien cometió un delito se tiene que
investigar”, destacó el analista.
En caso
que la Cuarta Transformación no actúe e inicie las investigaciones contundentes
contra altos niveles de sexenios pasados, Estados Unidos podría subir el nivel
de sus presiones, alertaron los especialistas.
“Si
Gobierno no inicia se va a exponer, va a perder credibilidad y segundo, se van
acreditar las condiciones de los norteamericanos para ir subiendo el nivel a
sus presiones en los temas de inseguridad, control de fronteras, tráfico de
armas”, expresó
Álvarez León.
Correa-Cabrera
coincidió en que se vería un alza en las presiones del Gobierno de Trump e
incluso, la analista advirtió que, si no se hace nada al respecto, Estados
Unidos sí podría tener bases para construir su caso sobre declarar a los
carteles de droga mexicanos como terroristas.
“Si se
puede empezar a hacer el caso [para declarar a los cárteles mexicanos como
terroristas] los americanos, ellos construyen su caso con la vinculación de las
figuras de Gobierno y los cárteles, así es como construyen su caso de
terroristas. No está bien `porque el objetivo de estos grupos no es político,
es económico […]; pero los americanos están construyendo su caso con base a
esto. Entonces, el Gobierno de México tiene que limpiarse, tiene que hacer
frente a este reto, de decir que el Gobierno está completamente fuera de esta
basura que ha sucedido”, alertó.
La
captura también pone a pensar sobre el papel de Estados Unidos en sexenio de
Felipe Calderón, pues fue en ese tiempo cuando México tuvo mayor cercanía, como
nunca, con EUA respecto al tema de seguridad, concordaron el General Gallardo y Guadalupe
Correa.
La profesora
asociada en la Universidad de George Mason destacó que habría que recordar
también que García Luna no solo cooperó con las autoridades mexicanas, sino que
él también cooperó con las autoridades americanas
“Durante
el periodo de Felipe Calderón hubo dos instancias que estuvieron más cercanas a
las agencias estadounidenses como ninguna otra: La Marina y la Secretaría de
Seguridad Pública. García Luna tenía una gran cercanía con la DEA, una gran
cooperación y buena relación con los Estados Unidos”, añadió.
Para la
especialista es difícil no pensar que estas agencias no tuvieran
conocimiento de los posibles nexos del ex secretario. “Entonces ¿Cuál es y fue
el papel de las agencias de Estados unidos aquí México?”, cuestionó con
énfasis.
Para el
General Francisco Gallardo, el arresto de Genero García es una muestra del
constante entrometimiento de Estados Unidos en los asuntos de seguridad de México.
“No es
novedad y menos con el asunto de la relación bilateral México-Estados Unidos,
en donde hay una insistencia por parte de Estados Unidos de meter la mano en el
asunto del narcotráfico y en términos generales, de los asuntos internos de
nuestro país. […] Lo que vemos es que continuará la intromisión por parte de
Estados Unidos en los asuntos internos de México. […]. El Presidente habló del
respeto a la soberanía, pero no lo creo, no creo que Estados Unidos ceda una
micra en el tema de seguridad y de meterse en nuestros asuntos”, concluyó el estudioso de seguridad.
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