Andrea
Becerril.
La
subcontratación ilegal provoca anualmente una evasión al fisco y a los
institutos de seguridad social de 500 mil millones de pesos. Además, severos perjuicios
económicos a 8 millones de trabajadores, quienes son despojados del derecho al
reparto de utilidades y a una pensión digna, asegura el senador de Morena
Napoleón Gómez Urrutia, autor de la controvertida iniciativa en la materia,
la cual quedó pendiente de discusión para el año próximo.
Resaltó
que lo anterior son cálculos del Servicio de Administración Tributaria (SAT),
pues cientos de empresas acuden a esa práctica que les permite no pagar los
impuestos que les corresponden e incumplir con las cuotas al Instituto Mexicano
del Seguro Social (IMSS).
Aunque el
propio coordinador de Morena y presidente de la junta de coordinación política
del Senado, Ricardo Monreal, promovió que el dictamen con las reformas a las
leyes Federal del Trabajo y del Instituto Mexicano del Seguro Social, aprobado
ya en comisiones, no pasara al pleno y se abriera una sesión de parlamento
abierto para enero próximo, otros legisladores morenistas no están de acuerdo.
El ex
director del IMSS Germán Martínez Cázares resaltó que se debe reglamentar
sin demora la subcontratación, ya que el principal problema de ese instituto no
es la falta de medicinas, equipo, personal o la mala administración, sino el
outsourcing.
Calculó
que, mediante la práctica de inscribir a trabajadores ante el IMSS con un menor
salario al que realmente perciben, se evaden más de 50 mil millones de pesos al
año.
En los meses
que estuvo al frente del IMSS, al comienzo del gobierno de Andrés Manuel López
Obrador, pudo constatar que la principal corrupción es el outsourcing,
sangría importante por la fuga de cuotas obrero-patronales.
Durante la
reunión de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Estudios
Legislativos, en la que se aprobó el dictamen para regular la subcontratación
–el martes pasado–, Martínez Cázares denunció que en su paso por el IMSS vio
cómo algunas familias de este país se enriquecieron robando el fruto del
trabajo de muchos obreros a través de la subcontratación, y ello es un crimen.
Los que
quieran defender ese robo que vengan y lo digan en el Senado, retó.
Igualmente,
el senador de Morena Martí Batres consideró que en esta nueva etapa, con un
gobierno que está dispuesto a reconstruir los derechos de los trabajadores, se
debe seguir adelante con esa iniciativa que no elimina el outsourcing, sino lo
regula, porque en décadas recientes se ha aplicado de manera ilegal, en
detrimento de la economía nacional y de los sindicalizados.
Gómez
Urrutia, dirigente del sindicato minero, resaltó que desde que presentó la
iniciativa hubo una respuesta exagerada de los organismos empresariales, que
comenzaron primero una campaña de desprestigio con argumentos falsos, entre
ellos que se eliminaba por completo ese mecanismo de subcontratación y ponía en
riesgo la ratificación del Tratado México, Estados Unidos y Canadá.
Al final,
resaltó, presionaron a los coordinadores del Senado y consiguieron que no se
aprobara en este periodo de sesiones, que concluirá el próximo día 12, pero no
vamos a desistir. Se llevará a la segunda consulta en enero, pero se tiene que
legislar para regular esa actividad, que ha causado un daño grave a las
finanzas públicas y a los trabajadores.
Pese a la
gravedad del problema, no hay estadísticas oficiales. La titular de la Secretaría
del Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde, en su reciente
comparecencia ante el Senado, informó que la subcontratación abusiva y el
subregistro ante el IMSS son mecanismos perversos que han crecido a lo largo
del último sexenio.
Se
construyeron, no sólo al amparo del poder en su momento, sino también tienen
relación con una defraudación a los institutos de seguridad social, Hacienda y,
obviamente, los trabajadores, a quienes se ha desprotegido. No hubo una sola
inspección en esa materia durante los seis años de gobierno de Enrique Peña
Nieto.
No quiso
precisar si se necesita una reforma legal, pero dijo que eso compete al
Congreso. Lo que la STPS ha hecho es coordinarse con el IMSS, la Unidad de
Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y otras dependencias para
atacar esa subcontratación abusiva mediante operativos estratégicos para acabar
con esa práctica tan agresiva.
En el
dictamen se precisa que la subcontratación sólo podrá realizarse sobre
actividades que exijan una especialización que resulte ajena o accesoria a la
actividad preponderante o principal que lleve a cabo la empresa contratante.
Gómez
Urrutia comentó que es obvio que las actividades de limpieza pueden ser
subcontratadas, pero no se justifica que un consorcio como Grupo México utilice
a una empresa de servicios financieros para emplear a sus mineros.
Es una
práctica recurrente, sostuvo, que en los hechos significa una sustitución
patronal, ya que la empresa subcontrata a otra que se encarga del manejo y pago
de la nómina de los trabajadores, quienes siguen desempeñando las mismas funciones,
pero simulada y ficticiamente dejan de laborar en la misma.
En muchas
ocasiones pasan de un subcontratista a otro, por lo que no generan antigüedad,
no reciben reparto de utilidades y no podrán pensionarse.
El
legislador rechazó que su iniciativa ponga en riesgo la economía, como
argumentan los empresarios, en referencia a la disposición de penalizar el
outsourcing ilegal y la obligación de los patrones que hubieran incurrido en
abusos fiscales y laborales de pagar lo evadido a Hacienda y al IMSS y las
utilidades escamoteadas a los trabajadores en un plazo de seis meses. Después
de ello habría sanciones.
Hay que
corregir esos abusos. La economía nacional no podrá crecer mientras no se
regule y acabe esa práctica.
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