Atzayaelh
Torres.
Debido a
que el tema de los adeudos en Pemex ya escaló al nivel más alto del país, la
petrolera ha realizado pequeños pagos parciales solo a algunos de los
proveedores que han amenazado con parar operaciones.
De acuerdo
con diversas fuentes, entre viernes y lunes de la última semana, la
petrolera ha realizado depósitos parciales (vaya, muy poquito) a algunos de sus
acreedores, con la finalidad de que no detengan los trabajos que llevan a cabo
en activos estratégicos, cuyos nombres me abstengo para salvaguardar a las
propias fuentes.
Recordemos
que la semana pasada revelamos aquí una auditoría interna que se ordenó en
Pemex Exploración y Producción (PEP) para contabilizar los adeudos con
proveedores, pero a pesar de que el correo que nos filtraron se movía entre
mandos medios, la instrucción precisa de la revisión la dio el Comité de
Auditoría del Consejo de Administración de la petrolera nacional desde el 3 de
diciembre de 2019, vía Erick Núñez Albarrán, delegado de la Auditoría Interna
de la petrolera en PEP, a Abraham David Alipi Mena, subdirector de
Administración de Servicios a la Explotación y Producción de PEP, de acuerdo
con el oficio del que tengo copia.
Sin embargo,
ante la omisión en el cumplimiento de esa orden directa, fue hasta el 5 de
febrero de 2020, que Núñez Albarrán volvió a exhortar a Alipi para que iniciara
la auditoría, y en esta ocasión, puso copia a Alberto Velázquez, director
corporativo de Finanzas; a Manuel Herrerías, director corporativo de
Administración y Servicios de Pemex (y cercanísimo a Octavio Romero Oropeza),
entre otros altos mandos de la Torre de Marina Nacional.
Ante el
mensaje, donde se le advierte que de incumplir los recordatorios procederían en
contra del área, Alipi Mena, quienes algunos le daban el trono de PEP, delegó a
Jorge García García, subdirector de Mantenimiento y Confiabilidad, y así el
mensaje llegó al resto del escalafón.
Después de
ese correo, la auditoría comenzó a fluir con respuestas sorpresivas. Por
ejemplo, tan solo en uno de los reportes se reconocen adeudos por más de 103
millones de pesos en trabajos realizados en los activos del Litoral Tabasco y
Abkatun Pol Chuc, mismos que ya cuentan con Codificación de Pagos y Descuentos
(Copade).
Aquí me
detengo. Cuando un servicio cuenta con Copade, quiere decir que ya se
verificó que existen los recursos dos veces: una cuando se emite el Certificado
de Aceptación de Bienes y Servicios (Cabis), así como en la misma emisión del
Copade. En pocas palabras, registran que el adeudo como pago y no como pasivo.
¡K-BOOM!
En este
archivo, el área referida admite que no paga por “falta de solvencia
presupuestal”, aunque también reconoce “conciliaciones pendientes”. La misma
área también reconoce adeudos, esta vez sin Copade, por otros 32.4 millones de
pesos. Lo cual es aún más grave. Tremendos.
La misma
historia en TRI.
Diversas
denuncias que han llegado a este espacio apuntan a que el problema de los
adeudos de Pemex no solo aplica para Pemex Exploración y Producción, sino que
en Pemex Transformación Industrial, que dirige Miguel Ángel Breceda Lapeyre,
pasa lo mismo.
De acuerdo
con un oficio fechado en julio de 2019, un “grupo multidisciplinario” revisa
los adeudos que mantienen con proveedores de esa subsidiaria, que en muchos
casos los tienen, al igual que en PEP, literalmente con el agua en el cuello,
sin posibilidad de obtener créditos que les den liquidez en lo que les
resuelven, primero, si les deben, cuánto les deben y si les pagarán en algún
momento.
No es un
secreto que el gobierno del presidente López Obrador dio la instrucción de
revisar esos contratos, y bien hacen, pues las gestiones de administraciones
pasadas (véase las aprehensiones en España) dejaron mucho que desear, pero en
la mayoría de los casos, los contratos son legales y tienen que cumplirlos.
Tranquilos.
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