Por Jaime
Luis Brito.
En un
mensaje de 44 minutos –el más largo que ha pronunciado como político-,
Cuauhtémoc Blanco Bravo insistió en que los problemas de la entidad son
responsabilidad de la anterior administración, que encabezó el perredista Graco
Ramírez
Atropellado
en su discurso, el gobernador de Morelos pronunció este jueves su primer
informe de gobierno, con la presencia de Lázaro Cárdenas Batel, jefe de
asesores de la Presidencia de la República, en representación de Andrés Manuel
López Obrador.
“Un funcionario
de tercera”, alcanzó a decir un empresario, cuya identidad es confidencial, en
el Centro Cultural Teopanzolco, donde se celebró el acto protocolario.
Ante
empresarios, políticos, gabinete, representantes de organizaciones civiles,
diputados locales, jueces, magistrados, entre otros, el exfutbolista indicó
que los detalles del informe los había entregado al Congreso local.
Solitario en
el escenario, Blanco suplicó de nueva cuenta “a los órganos de procuración e
impartición de justicia” para que no permitan la impunidad y “den seguimiento
preciso” a la treintena de carpetas de investigación que han sido presentadas
en contra de Graco Ramírez y exfuncionarios de aquel gobierno.
“El
pueblo reclama justicia de estos personajes que tanto se han robado”, soltó
Blanco en el recinto,
donde también se encontraban José Manuel Sanz y su medio hermano, Ulises Bravo.
Cuauhtémoc recordó
que han sido asesinados 20 policías en su gobierno, por lo que solicitó un
minuto de silencio.
Acto
seguido, el gobernador prometió aumento de salario a los policías y goce de
seguro de vida, tal como lo hizo cuando estaba en campaña.
Sin
mencionar nombres, Blanco presumió la detención del Santiago Mazari, “El
Carrete”, y de Raymundo Salgado, “El Ray”, presuntos líderes de grupos
criminales en la entidad. Sin embargo, no dijo que al primero lo detuvieron en
Guerrero, y al segundo, en Puebla.
Con esta
referencia, declaró que su estrategia denominada Mando Coordinado de
Policía, “funciona”.
Respecto
a la discrecionalidad con la que se manejó el presupuesto el año pasado, de la
que Apro dio cuenta, el mandatario de Morelos calló.
No así de
la lucha contra la violencia de género, a pesar de que la Comisión
Independiente de Derechos Humanos de Morelos presentó cifras que declaran el
2019 como el año más violento para las mujeres en la entidad.
Dijo que
su gobierno es transparente y que quien desvíe recursos “pagará las mismas
consecuencias que los exsecretarios”.
En su
discurso, también prometió a los medios de comunicación respetar la libertad
de expresión.
Y
finalmente hizo un llamado a los poderes para superar los rencores: “no más
divisionalismos” (sic). Luego dijo que “no es tiempo de seguir repartiendo
culpas, sino de alcanzar soluciones”.
Cerró con un
“¿Viva Morelos, viva México!”, y concluyó.
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