Por Juan
Carlos Cruz Vargas.
El Consejo Coordinador Empresarial (CCE)
propuso al gobierno de Andrés Manuel López Obrador un decálogo para evitar la
disminución drástica de la inversión, apoyar a las pequeñas y medianas
empresas, y preservar el empleo de 21 millones de mexicanos.
“En el
frente internacional, el daño a la economía real ya se muestra por el lado de
la oferta, al interrumpirse el comercio y la actividad de diversas cadenas de
producción. En el interno, por ahora el problema es primordialmente de demanda
agregada. Por ello, las medidas deben enfocarse a fortalecerla”, señaló el organismo encabezado por
Carlos Salazar Lomelín.
En este
sentido, explicó, las propuestas se agrupan en cinco frentes: asegurar
liquidez al mercado interno; estimular el consumo privado; facilitar y
estimular la inversión privada; elevar consumo e inversión del sector público,
y dar señales positivas a los mercados internacionales.
Dichas
propuestas incluyen medidas económicas, fiscales y administrativas que nos
permitan fortalecer nuestra economía para sobrellevar la etapa de crisis. Estas
son:
1. Asegurar
la liquidez en el mercado financiero. La prioridad es que la intermediación
financiera sea fluida en el corto y en el largo plazo.
2. Mantener
el esfuerzo de austeridad y disciplina en el manejo de las finanzas públicas.
Sin embargo, en este momento de retos inéditos, el gobierno debe abandonar el
objetivo de lograr el 1% del Producto Interno Bruto (PIB) de superávit
primario. Los recursos liberados deben ser utilizados para los apoyos a la
reactivación de la economía. Si es necesario, tomar deuda de una forma
responsable.
3. Fortalecer
el Acuerdo de Inversión en Infraestructura entre el sector privado y el
gobierno, y anunciar de inmediato el plan de inversiones del sector privado en
el sector energético.
4. Depreciación
acelerada automática. Establecer la posibilidad de efectuar la deducción
inmediata de las inversiones que las empresas realicen sin limitación
geográfica alguna, durante el ejercicio de 2020.
5. Preservar
el empleo. En los casos en que sea inevitable el recorte de puestos de trabajo,
otorgar apoyos del gobierno a las empresas con recursos fiscales, para que a
estos trabajadores se les otorgue al menos un salario de subsistencia.
6. Respetar
de forma irrestricta el Estado de Derecho, evitando las amenazas de cambios a
las normas ya en operación para empresas que invirtieron en el sector
eléctrico, y cambios inaceptables como consultas populares para inversiones que
ya están hechas.
7. Acelerar
los pagos pendientes a proveedores de Comisión Federal de Electricidad (CFE) y
Petróleos Mexicanos (Pemex). Es urgente el pago de pasivos a proveedores por
productos y servicios ya entregados en cualquiera de los tres niveles de
gobierno, federal, estatal o municipal.
8. Apresurar
las devoluciones pendientes de Impuesto al valor Agregado (IVA) a las empresas
y restaurar la compensación universal. Las empresas necesitan más la liquidez
que el gobierno, en este momento.
9. Conformar
un equipo con representación tripartita del sector privado, trabajadores y el
gobierno, para analizar el impacto económico y determinar acciones a seguir en
esta crisis económica.
10. Activar
programas especiales de garantías para fortalecer algunos de los sectores más
afectados. El papel contracíclico histórico de la Banca de Desarrollo en
situaciones de crisis ha sido fundamental para preservar la planta productiva.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.