Por Juan
Carlos G. Partida.
Pobladores de decenas de localidades
ubicadas a lo largo de la cuenca Chapala-río Santiago se manifestaron ayer
frente a la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) para exigir que la dependencia
declare emergencia sanitaria, pues desde hace al menos 10 años conoce con
detalle los estragos que causa en la población la contaminación del lago y del
río.
¡Secretaría
de Salud, tu silencio es asesino!, vivan nuestros pueblos del río Santiago,
gobierno de Jalisco, tu silencio es asesino, coreó el grupo, afiliado a la
Asamblea de Pueblos en Resistencia de la Cuenca Chapala-Santiago, proveniente
de los municipios de El Salto, Juanacatlán, Tlajomulco, Poncitlán, Tonalá y
Zapopan.
Hace 10
años, a solicitud de la Comisión Estatal del Agua, se encargó un estudio a
especialistas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), el cual
concluyó, luego de que analizó a poco más de 300 menores de edad de la cuenca
del Santiago, que su sangre y orina contenían concentraciones de metales
pesados y otros tóxicos muy por encima de la norma.
Durante
febrero pasado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió
medidas cautelares para que el Estado mexicano realice todas las acciones
necesarias, empezando por las de salud, para terminar con los riesgos a la vida
y sanitarios resultado de la contaminación del río Santiago.
Pese a lo anterior,
la SSJ y el gobierno estatal omitieron informar por qué se ocultó la
investigación durante casi una década y no aplicaron las medidas cautelares
pedidas por la CIDH.
El titular
de la SSJ, Fernando Petersen Aranguren, dialogó con los manifestantes y
aceptó que no conocía los tres puntos recomendatorios de las medidas cautelares
que dictó la CIDH.
Se
comprometió que a partir del martes próximo, y durante todo marzo, irá a cada
una de las 35 localidades que son parte de la cuenca para, junto con los
habitantes, hacer recorridos que permitan conocer con detalle la situación y
subsanar las deficiencias.
Petersen
Aranguren fue cuestionado por representantes de organizaciones
ambientalistas y de defensa de las comunidades afectadas, entre ellos Graciela
González Torres, de Un Salto de Vida.
La
activista le recordó que la SSJ fue enterada oficialmente el 11 de noviembre de
2011 del resultado de los estudios de la UASLP, que también fue conocido por el
entonces director de Salud Pública, José Mario Márquez Amezcua, hoy director de
Prevención y Promoción de la Salud. Fernando Petersen respondió que Márquez Amezcua
dejó de trabajar hace casi un mes para la SSJ, aunque no aclaró los motivos.
Los
inconformes también se quejaron de falta de atención en clínicas de sus
pueblos, de que no tienen personal suficiente o ni siquiera han sido
terminadas; de los gastos que implica trasladar a sus enfermos de cáncer y de
daños renales entre habitantes de Guadalajara, que requieren servicios
especializados que a veces tardan meses en obtener.
Tenemos
que dar atención médica a las personas, ver cuáles son las situaciones que
tenemos que hacer. Mañana (miércoles) habrá un nefrólogo. Nunca habían tenido
uno en Poncitlán, dijo el secretario.
Prometió
que cada uno de los 35 centros de salud que están en la ribera y la cuenca del
río Santiago serán fortalecidos con personal y medicamentos, y los que lo
requieran serán mejorados, aunque reconoció que tienen años arreglándose.
El
funcionario se comprometió también a que se establecerá un sistema, en
convenio con organismos como el Instituto Mexicano del Seguro Social, para
diagnosticar y optimizar la atención a los pacientes.
Interrogado
sobre la falta de ambulancias, Petersen Aranguren respondió que en próximas
fechas se entregarán vehículos a los ayuntamientos y ofreció trabajar con la
Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios del Estado de Jalisco
para que se castigue a las empresas contaminantes del río.
–¿Qué va
a contestar el gobierno de Jalisco a la CIDH, que emitió medidas cautelares el
7 de febrero, cuando ya pasó del tiempo de respuesta y ustedes siguen sin darla?
–se le preguntó.
–Le vamos
a decir que seguiremos trabajando para resolver los temas que nos plantean –contestó.
También se
leyó ante el secretario de Salud una carta enviada por Rubén Arvizu, presidente
para América de la fundación Ocean Futures Society, fundada por Jean-Michel
Cousteau, en la que se pide a los gobiernos mexicano y jalisciense una
declaratoria de emergencia ambiental por la contaminación del río Santiago.
Fernando Petersen no respondió.
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