Enrique
Galván Ochoa.
Con el
telón de fondo de más de 36 millones de personas sin empleo en Estados Unidos y
600 mil borradas del registro del Instituto Mexicano del Seguro Social, el
Banco de México decidió ayer bajar la tasa de interés de referencia 50 puntos
base, de 6 por ciento a 5.5 por ciento, en una votación unánime de los miembros
de la Junta de Gobierno. Se trata de abaratar el costo de los préstamos a las
empresas y las familias. Sin embargo, a nivel global México sigue siendo el
segundo país con la tasa de interés real (ajustada por inflación) más alta con
3.85 por ciento, después de Ucrania con 5.9 por ciento. Le sigue Egipto, con
3.35 por ciento. En comparación, Japón, Suiza, Dinamarca y la zona euro tienen
tasas nominales negativas, escribió en Twitter Gabriela Siller, directora de
Análisis Económico y Financiero del banco Base. Por otro lado, las tasas de
interés que la banca comercial cobra a sus clientes en tarjetas de crédito no
reflejan lo que ha bajado en los meses recientes la tasa de Banxico. La
Asociación de Bancos de México informó que 2.7 millones de empresas y personas
se acogieron al plan de diferimiento a cuatro meses de sus deudas. Cuando
llegue el momento de pagar sentirán el peso de los altos intereses.
Pérdidas
enormes de las aseguradoras.
La
pandemia le costará a la industria de seguros más de 200 mil millones de
dólares a nivel global, según pronósticos de Lloyd’s de Londres. Esta es una
pérdida de una magnitud que ninguno de nosotros hemos visto en nuestra vida,
dijo John Neal, director ejecutivo de Lloyd’s. La estimación es la primera en
tener en cuenta el impacto económico general de Covid-19 en el seguro general,
también conocido como seguro de propiedad y accidentes. La cifra de reclamos
por sí sola haría de 2020 uno de los años más caros para la industria, a la par
de 2005 y 2017, cuando las aseguradoras enfrentaron enormes pagos después de
las tormentas en Estados Unidos y el Caribe. Los ataques a las Torres Gemelas
del 11 de septiembre también generaron un gran volumen de reclamos. La
diferencia esta vez es el alcance global de la crisis. No creo que nadie haya
imaginado un escenario en el que cada cliente sufriera la misma pérdida al
mismo tiempo en todo el mundo, dijo Neal. La industria tiene suficiente reserva
para pagar los reclamos. Una pérdida de la magnitud de 200 mil millones de
dólares tendrá un impacto inevitable en el precio de las primas, dijo. Hay que asumir
que con el tiempo subirán.
Una vacuna
popular.
Cualquier
vacuna contra Covid-19 debe estar libre de patentes, producirse a gran escala y
ponerse a disposición de las personas en todo el mundo sin costo alguno. Este
es el planteamiento de una carta dirigida a la opinión pública internacional
por tres líderes políticos africanos y más de 140 figuras públicas. En
contrapartida, laboratorios Sanofi han informado que la vacuna que tienen en
desarrollo será exclusivamente para Estados Unidos, porque esta financiándola.
Cyril Ramaphosa, el presidente de Sudáfrica que también preside la Unión
Africana, pidió una vacuna popular que actuaría como un bien público mundial.
Los firmantes de la carta, incluidos Macky Sall, presidente de Senegal, Nana
Addo Dankwa Akufo-Addo, presidente de Ghana, e Imran Khan, primer ministro de
Pakistán, expresaron su temor a que los países en desarrollo no tengan acceso
rápido o asequible al producto. No podemos permitirnos que los monopolios, la
competencia cruda y el nacionalismo miope se interpongan en el camino, dice la
carta, convocada por UNAids y Oxfam, que fue firmada por docenas de personajes,
incluidos Fernando Henrique Cardoso, de Brasil; Gordon Brown, del Reino Unido,
y Helen Clark, de Nueva Zelanda, así como el premio Nobel de Economía, Joseph
Stiglitz.
Ombudsman
social
Asunto: los
autoempleados
Hay un
sector de la sociedad que somos profesionistas, pagados por honorarios, sin
prestaciones sociales, ni seguridad social y que además muchos enfrentamos el
desempleo. Pero por preparación profesional no entramos a ningún programa de
apoyo, tampoco estamos considerados en la ayuda por desempleo, pues no
cotizamos en el seguro social, es como si viviéramos en el limbo. Tampoco somos
empresarios, por lo que no contamos con créditos blandos. Mi pregunta es: ¿en
algún momento la 4T considerará alguna opción para nosotros?
Lucía de
Luna /CDMX
R:
constituyen un capital humano invaluable. Hasta ahora no se ha diseñado ningún
programa específico.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.