Salvador
Camarena.
En el
Registro Civil de la Ciudad de México, entre el 17 de marzo y el 12 de mayo
pasados, quedaron registradas al menos 4 mil 577 actas que, en alguno de los rubros
sobre causa de muerte, ponen indistintamente las palabras Covid-19,
coronavirus, SARS CoV-2 o alguna similar. Esa cifra de decesos ligados a la
pandemia rebasa por mucho a las muertes que para el mismo periodo reportaba la
autoridad capitalina: 937 decesos confirmados.
Las
periodistas Alejandra Barriguete, Miriam Castillo y Sam Adam tuvieron acceso a
una base de datos que contenía los registros de esas 4 mil 577 actas. Como
contaban con los folios respectivos, se dieron a la tarea de cotejarlas con el
sitio en línea del Registro Civil.
Para tal
efecto, con ayuda del departamento de Investigación Aplicada de Mexicanos
Contra la Corrupción y la Impunidad hicieron una muestra representativa de esa
base de datos. En esta primera etapa, cotejaron 345 folios de la base de datos
y salvo dos casos, la coincidencia con las actas fue total. El margen de error
era de menos de uno por ciento. Y cada folio del Excel al que se tuvo acceso
decía exactamente lo mismo en la base de datos que en el acta que se puede obtener
en internet.
Las actas de
defunción se llenan en el Registro Civil en un sistema creado en la crisis por
la influenza A-H1-N1 de 2009. En ese año, para captar mejor información sobre
la sintomatología de los de enfermos que fallecían, y con ello tener una mejor
película de la dimensión de la epidemia, se dejó a los médicos hasta cuatro
campos para que asentaran varias cosas en la casilla de causa de muerte. Así,
se podía poner no sólo diabetes, o paro respiratorio, sino agregar neumonía, o
influenza, etcétera.
Ese mismo
sistema hoy permite que médicos de la capital pongan diabetes, pero también
Covid, o coronavirus e hipertensión.
Por ello, la
base de datos obtenida por las periodistas detalla que “en 3 mil 209 de esas
actas aparece Covid-19 como posible causa de defunción, además de algún otro
padecimiento como neumonía, insuficiencia respiratoria, choque séptico o falla
orgánica múltiple. La redacción varía en las actas, pero todas incluyen las
palabras “probable”, “posible” o “sospechoso” de coronavirus.
“Otras 323
actas dan por confirmado el virus entre las causas de muerte y mil 045 actas
más sólo describen el virus como una causa de defunción, sin especificar si es
sospechoso o confirmado.
“De las 3
mil 209 actas de fallecidos con sospecha de coronavirus, el 45 por ciento
indica además alguna enfermedad de alto riesgo para pacientes con Covid:
hipertensión, diabetes, obesidad, asma o EPOC”.
El diario El
País, el día 7 de mayo, y al día siguiente los estadounidenses The New York
Times y The Wall Street Journal ya habían puesto en duda los registros
oficiales de contagios, el primero, y la cifra de muertes en la capital, los
segundos.
Ahora, MCCI
presenta imágenes de un puñado de las 345 actas que fueron cotejadas en línea,
pertenecientes al universo de 4 mil 577 defunciones, y queda reforzada la
noción de que algo muy singular ocurre entre las cifras oficiales que reporta
diariamente el doctor Hugo López-Gatell, secundado por la jefa de gobierno
Claudia Sheinbaum, y lo que ya varios hallazgos periodísticos han mostrado. La
diferencia es de más de tres tantos.
La semana
pasada la jefa de gobierno instaló la Comisión Científico Técnica para el
Análisis de la Mortalidad por Covid-19, encabezada por epidemiólogos. Ellos
recibieron el encargo de revisar los casos de defunciones sospechosas por
Covid.
Ahí están
las actas de defunción. Y lo que dicen es que los médicos que levantaron los
certificados de defunción tenían razones para incluir a Covid, y sus variantes,
en las causas de muerte. Y que éstas son, sólo para la Ciudad de México, de
tres mil decesos más de las que nos han dicho hasta ahora. Eso dicen las actas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.