Enrique
Galván Ochoa.
Una nota
para quienes en el futuro escriban la crónica de la pandemia: las noticias
sobre las vacunas son las que mueven los mercados financieros internacionales,
desplazando al oro o el petróleo, o a las grandes compañías. El índice S&P
500 bajó 1.1% ayer, mientras los inversionistas se centraban en un informe que
cuestionaba los recientes resultados de los ensayos en etapas tempranas de la
vacuna contra el coronavirus del laboratorio Moderna, eliminando modestas ganancias
en el índice de referencia en la última hora de negociación, informa Reuters.
Los promedios más importantes cayeron a mínimos de sesión a raíz de un informe
de STAT News que cuestionó la validez de los resultados del ensayo de vacunas
de Moderna, que la compañía había anunciado el lunes. Las acciones de la firma
se hundieron después del informe y perdieron 10.41%. El mercado está interesado
en las noticias de atención de la salud mucho más que en los datos económicos,
dijo Art Hogan, estratega jefe de National Securities en Nueva York. En gran
medida, estamos disminuyendo significativamente en el segundo trimestre tasas
de crecimiento del PIB, ganancias, datos económicos, pero lo que impulsará a
los mercados será una noticia realmente buena en el ámbito de la atención
sanitaria. Románticamente podría pensarse que el científico que descubra la
vacuna sería acreedor al Nobel de Medicina –inclusive podría llevarse una doble
corona añadiendo el de la Paz–, pero con sentido práctico veremos que la vacuna
será una formidable máquina de hacer dinero. Imagínense, sólo en México se
necesitarán 125 millones de dosis… para empezar.
Brasil, un
caso terrible.
A medida
que Brasil consolida su estatus como el nuevo punto crítico del coronavirus en
el mundo, representando 13% de los nuevos casos a escala mundial en la última
semana, la inadecuada respuesta de la nación está alimentando la preocupación
de que lo peor está por venir. No hay ministro de Salud, después de que dos
funcionarios que ocuparon ese puesto se fueron tras los enfrentamientos con el
presidente Jair Bolsonaro, quien ha rechazado los esfuerzos para frenar la
propagación de la enfermedad. Sólo unos 800 de los 15 mil ventiladores
comprados por el gobierno federal han sido distribuidos debido a problemas con
la logística. Brasil alcanzó un nuevo récord de 17 mil 971 muertes y 271 mil
628 contagios confirmados ayer martes.
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