La política
de este gobierno de dar seguridad energética a toda la población y fortalecer a
la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es diferente a las reglas de mercado
para hacer negocios en generación eléctrica, señaló la titular de la Secretaría
de Energía, Rocío Nahle en entrevista con Aristegui en vivo.
“Nos
interesa que la CFE se fortalezca, porque es la compañía del Estado y nos da
seguridad energética, y así es en todos los países, la electricidad es un
servicio estratégico de seguridad nacional”, expresó la funcionaria, en
respuesta a las numerosas críticas que despertó la publicación en el Diario
Oficial de la Federación (DOF) del ‘Acuerdo para garantizar la Eficiencia,
Calidad, Confiabilidad, Continuidad y Seguridad del Sistema Eléctrico
Nacional’, interpretado por la iniciativa privada como la cancelación del
proceso de transición energética y apertura del sector eléctrico a las empresas
privadas, echado a andar en la pasada administración.
Que se
haya generado un mercado eléctrico no molesta ni preocupa al actual gobierno,
pero la función del Estado es el bienestar de la población y que dispongan de
insumos, y eso es en lo que trabaja la actual administración, ese es el cambio
en la política energética, señaló Nahle, y agregó que esta misma semana hablará
con los funcionarios de la Embajada de Canadá y de la Unión Europea y
responderá sus cartas contra el Acuerdo emitidas el viernes pasado. “Deben de
saber que nosotros necesitamos tener un control y un ordenamiento adecuado del
SEN como lo tienen la mayoría de los países”.
Aseguró
que este gobierno encontró un desbalance y un fuerte desorden en el despacho de
la electricidad que se incorpora a la red de transmisión, así que el Acuerdo de
Confiabilidad busca remediar esa situación, por lo cual negó que la nueva
política vaya en contra de las energías renovables y dijo que se respetarán los
contratos ya existentes derivados de las tres subastas de electricidad hechas
en el gobierno anterior.
El 69% de
la capacidad de generación comprometida en las subastas ya está instalada, el
resto se está terminando de instalar, comentó Nahle, pero adelantó que en
cuanto a los permisos de generación para autoconsumo otorgados a grandes
empresas sí habrá intervención porque los poseedores de esos permisos formaron
sociedades con numerosos socios como si se tratara de filiales para
transaccionar con el sobrante de la electricidad autogenerada. “Hay una empresa
que tiene hasta 7 mil socios, entonces tenemos un mercado paralelo, es un
desorden, estamos poniendo orden”.
La titular
de Energía argumentó que 31% de la infraestructura de la propia CFE es para
producir energía renovable, entre la que destacan 60 presas con capacidad para
producir 16% de la electricidad en el país, mientras que en eólica la capacidad
es de 7% y en fotovoltaica 4%. “Vamos caminando en esto en forma ordenada, la
CFE ya anunció un programa para repotencializar todas sus presas y obtener
hasta un 15% de electricidad de energía hídrica”, indicó.
“Somos
respetuosos de la ley, estemos o no de acuerdo con la Reforma Energética, esa
es la ley que hay y tenemos que cumplirla, pero incluso con esa ley hay que
tener orden”, señaló
la funcionaria federal, y agregó que lo mismo aplica en el sector petrolero, en
el que no se ha cancelado ninguno de los 110 contratos entregado en los cuatro
años posteriores a la Reforma Energética.
Pero los
contratos deben de ejercerse con orden, insistió, porque se abrió el mercado y
a la vez se le dijo a Pemex y a CFE que no debían producir y las endeudaron en
demasía.
Que se
haya generado un mercado eléctrico no molesta ni preocupa al actual gobierno,
aseguró, pero la función del Estado es el bienestar de la población y que
dispongan los insumos, y en eso es en lo que está trabajando la administración,
ese es el cambio en la política energética. “Buscamos un balance en el que
entren todos (a la red) pero de forma ordenada. El SEN no es de interés
privado, es de interés nacional”, enfatizó.
Sobre los
señalamientos en el sentido de que el gobierno margina la energía renovable a
pesar de ser más barata que las centrales convencionales de ciclo combinado, la
Secretaria de Energía dice que las renovables pagan una tarifa subsidiada por
el traslado en las redes de transmisión de la CFE de la electricidad que
generan, llamado posteo, lo que las hace aparecer como más baratas, pero en
realidad hay una parte de sus costos que es absorbido por la CFE y que le
cuesta 2 mil 500 millones de pesos. El mercado eléctrico es complejo y no es de
buenos y malos,
señaló Nahle.
Por otro
lado, añadió, las plantas eólicas necesitan el respaldo de las plantas
convencionales que entran en acción cuando se reduce la fuerza del viento y lo
mismo sucede con las fotovoltaicas cuando se terminan las horas de sol, y que
ese es un balance difícil de lograr pero que está en el centro de las
obligaciones del Estado. “Se abrieron y se dieron permisos (de renovables) con
manga ancha, sin cuidar la ubicación. Muchos se fueron a Oaxaca que tiene
ráfagas de viento importantes, y donde tenemos una generación relevante, pero
para sacarla de ahí necesitamos más líneas de transmisión y por ley solo CFE
puede hacerlo. Pero la CFE tiene más lugares donde también necesita líneas y
cuenta con un solo presupuesto de inversión, además de que también tiene que
generar y ganar dinero, pues no es empresa de servicio para soportar a los
negocios privados”.
La
funcionaria señaló que desconoce las razones de la renuncia el viernes de César
Hernández como comisionado nacional de la Comisión Nacional de Mejora
Regulatoria (Conamer) y que tampoco sabía si el ahora ex funcionario estuvo de
acuerdo o no con la publicación del Acuerdo para la Confiabilidad del sistema
eléctrico en el Diario Oficial de la Federación.
Narra que
ella habló con Graciela Márquez, titular de la Secretaría Economía, de la que
depende la Conamer, para informarle que enviaría el Acuerdo a la Comisión pese
a que no estaba obligada a hacerlo. “Nunca me dijeron que hubiera algún
problema o que (Hernández) no estuviera de acuerdo”, señala y agrega que desde
su punto de vista hubo una falta de ética del comisionado, porque si a algún
funcionario se le envía un documento para que dé su opinión, sea buena o mala,
éste tiene que externarla a quien se la pidió, pero si el en lugar de eso la
información se hace pública, es una falta ética.
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