En plena emergencia sanitaria por el
coronavirus, el gobierno de Querétaro, que encabeza el panista Francisco
Domínguez Servién, hizo un despido masivo de trabajadores del Régimen Estatal
de Protección Social en Salud (REPSS), mejor conocido como Seguro Popular.
“Ya no le
servimos, somos desechables, somos como chicles, ¿verdad?, a la basura”,
lamentó el médico Hugo Méndez Aguilar, quien explicó que, desde abril, cuando
se buscaba más médicos, a ellos los echaron a la calle sin liquidarlos de
acuerdo a la Ley.
En sus
testimonios recabados por este reportero, extrabajadores del sector salud
informaron que algunos de ellos tenían laborando hasta 12 años en el gobierno
de Querétaro, pero pretendían darles un finiquito de sólo una quincena.
El REPSS
es un organismo que fue creado en 2015, el cual está sectorizado a la
Secretaría de Salud del Poder Ejecutivo del Estado de Querétaro y tiene la
obligación a la prestación de los servicios de salud.
El ahora
exsubdirector Jurídico del REPSS de Querétaro, Juan Carlos González
Velázquez, narró que advirtió al encargado de despacho de la Dirección General,
Fernando Damián Oceguera, y a la directora de Financiamiento, Ana Eugenia
Patiño Correa, sobre la importancia de considerar la indemnización de unos 140
empleados.
“Se les
dijo antes de que pasara toda esta situación, pues que era prudente revisar la
indemnización de los trabajadores en su generalidad, toda vez que el organismo
iba a extinguirse, por el tema de que ya no hay objeto social, a la fecha no lo
han considerado, simplemente no les ha interesado el tema de los trabajadores”, afirmó.
Pero
después de ese señalamiento que hizo desde noviembre de 2019, a favor de los
empleados, relató que fue segregado y ya no lo incluyeron en las reuniones; por
el contrario, en abril de 2020 lo despidieron sin liquidación, igual que al
resto de los trabajadores.
“La
autoridad quería que ellos renunciaran a sus derechos y antigüedades para poder
seguir trabajando con un contrato de asimilados, sin una seguridad social”, lamentó, sobre los abusos
pretendidos en el gobierno de Querétaro.
Al
exsubdirector Jurídico y a otros extrabajadores les parece extraño que ahora no
los quieran liquidar, siendo que en los presupuestos se contempla un monto para
estas situaciones.
“En los
presupuestos destinados para cada ejercicio se dejaba una bolsa para efecto de
atender cualquier contingencia laboral, que es el caso. Sin embargo, esos
recursos simplemente ya no están o simplemente no se nos consideró para atender
esta contingencia, que es nuestro despido masivo”, lamentó.
“Lo que
nos dijeron es que no había liquidación porque el contralor del estado no lo
había autorizado, según porque hay una disciplina fiscal, que no entiendo qué
disciplina fiscal se refieren ¡si están haciendo todas las cosas con las
patas!”, dijo
indignado el exafiliador Martín Ernesto Pérez Cruz, quien dijo que ya llevaba
laborando 7 años y 8 meses.
Gobierno federal se deslinda.
El
coordinador de programas de sociales del gobierno federal en Querétaro, Gilberto
Herrera Ruiz, aclaró que la responsabilidad laboral en este asunto es del
gobierno estatal y calificó de “penoso” que ahora se trate de culpar a la
Federación.
“Es
penoso que, a nivel público, se trate de culpar al gobierno federal cuando no,
la responsabilidad laboral tiene el gobierno estatal; en ese sentido, bajo este
Régimen Estatal de Salud que se creó, que debería de liquidarse, liquidar a
todo el personal conforme a la Ley”, señaló al confirmar haber recibido algunas quejas de
exempleados.
Querétaro
es una de las entidades que se negó a adherirse al Instituto de Salud para el
Bienestar (Insabi), el cual sustituyó al Seguro Popular.
“Y no
vamos a soltar las riendas de la salud en manos de ninguna instancia externa”, advirtió el mandatario estatal de
Querétaro en un acto público el pasado 24 de febrero.
La
intención era integrar el sistema de salud a nivel federal, como lo comunicó el
presidente Andrés Manuel López Obrador, desde el pasado 09 abril de 2019,
cuando anunció la creación del Insabi.
“Vamos a
buscar integrarlo, vamos a federalizar el sistema de salud”, dijo el presidente.
Sin embargo,
ante la negativa de éste y otros mandatarios estatales, sobre todo del
Partido Acción Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador aclaró que
adherirse al nuevo instituto era voluntario y dijo que era mejor así, para “ver
quién es quién”.
“Y es
hasta mejor así, que algunos estados no hayan aceptado, que voluntariamente
hayan dicho: ‘Nosotros vamos a seguir manejando nuestro sector salud’. Es como
la democracia y vamos a ver quién es quién”.
Contrato por
tres meses.
Beatriz
Tovar García, una de las ahora trabajadoras afectadas de la Jurisdicción 1 del
Seguro Popular en Querétaro, señaló que a ella y a sus compañeros, médicos y
administrativos, los tuvieron que haber liquidado el 31 de enero de 2019, un
día antes de que entrará en vigor el Insabi.
Pero esto
no ocurrió así, sino que el gobierno estatal les dio a firmar un contrato de 3
meses con vigencia al 15 de abril a los trabajadores.
“Mira,
aquí siempre el gobernador ha venido manejando cosas muy contrarias a lo que la
Federación pone, como parte de la salud a nivel nacional. El gobernador siempre se ha
manejado con berrinches y decir: ‘yo puedo, yo hago, yo tengo’, cuando se le
invitó a que firmara el convenio con el Insabi, él dijo que no lo firmaba
porque no quería entregar las instituciones de los centros de salud a la
Federación”, recordó Tovar García.
En febrero, el
gobernador Francisco Domínguez Servién relató que habló con el presidente de
las supuestas buenas finanzas de Querétaro, por lo que le sugirió que 380
médicos, enfermeras y personal administrativo considerado por el presidente,
mejor los destinara a otros estados.
“¡Y a mí
que no me echen a nadie! Yo platico directamente con el presidente López
Obrador y le digo: “Presidente, a ver, el Congreso me autorizó dinero para
contratar a 380 personas, entre médicos, enfermeras y personal administrativo,
deje que el Gobierno del estado los contrate y esas 380 personas contrátelas
para Oaxaca, para Chiapas”.
Sin embargo,
ahora a los exempleados del Seguro Popular en Querétaro este discurso les
parece hipócrita.
“Pues yo
creo que ese es un discurso de hipocresía y de falsedad y de doble discurso,
hay que quitarnos las caretas, fuera disfraces. No es posible que nos corran en
una contingencia cuando se requiere mano de obra calificada, personal médico y
paramédico y nos estén ahorita corriendo, eso no es posible”, expuso el médico Hugo Méndez
Aguilar.
En su
discurso, el mandatario estatal de Querétaro presumía finanzas sanas y
recursos suficientes para que su Gobierno se hiciera cargo del sistema de
salud, a diferencia de otros estados donde tienen déficit, dijo.
“¡Las
finanzas del estado son sanas! Lleven ese gasto corriente a un hospital de
Chihuahua, que no tiene, de Durango, de Yucatán, que estoy viendo que tienen
déficit y nosotros les ayudamos”, ¿y qué creen que me dijo (el presidente) ?:
“Sí, Pancho, te lo autorizo que sea así”.
Los
extrabajadores del Seguro Popular en Querétaro no creen en eso, porque a ellos
no les entregaron su liquidación.
“Y ahora
nos dice ‘que no hay dinero’. A la sociedad le dice una cosa y al interior, con
los trabajadores, como en nuestro caso, viola nuestros derechos”, lamentó Beatriz Tovar García.
Sin denuncia.
Pese a la
inconformidad y a perder su empleo desde mediados de abril, los trabajadores no
han logrado denunciar ante las instancias correspondientes, debido a que no
están en funcionamiento por la pandemia.
“Yo tengo
55 años, soy diabético y pues ahorita, en primer lugar, no puedo encontrar
ningún trabajo por la situación actual del covid”, dijo el extrabajador Martín
Ernesto Pérez Cruz, quien relató una situación desesperada para él y su
familia, como la de otros exempleados.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.