Por Linaloe
R. Flores.
Aquella
noche, el expresidente Calderón sostuvo: “La fundación no tiene propósitos
políticos, no tiene fines de lucro”. De inmediato, apuró el paso a la entrada del Club de
Industriales entre el bullicio de manifestantes que sostenían cartelones con
las leyendas “¿Y los cien mil muertos de tu sexenio? o “Michoacán sangrando
y Calderón paseando”.
En el salón
del Club se encontró con uno de sus mentores, Luis H. Alvarez (fallecido el 18
de mayo de 2016), su correligionario del Partido Acción Nacional, Diego
Fernández de Cevallos; los exmiembros de su Gabinete, Javier Lozano Alarcón
(quien fuera Secretario del Trabajo) y Ernesto Cordero (Secretario de
Desarrollo Social y luego de Hacienda); su cuñado, Juan Ignacio Zavala; el
entonces Gobernador, Guillermo Padrés (preso en 2016 por delitos de
corrupción); Juan Manuel Oliva (quien fuera Gobernador de Guanajuato al tiempo
de su Presidencia) y su hermana, Luisa María Calderón.
Aquella
noche del 12 de febrero de 2014, Felipe Calderón Hinojosa, el hombre que
gobernó México de 2006 a 2012, regresaba a la escena política después de una
estancia en la Universidad de Harvard, en Boston, Massachussets. Para la
ocasión, invitó a 500 personas a las que les pidió un donativo de cinco mil
pesos. Frente a ellos, presentó la Fundación Desarrollo Humano Sustentable
(FDHS), a través de la cual, trabajaría para aminorar el cambio climático en el
mundo.
Han pasado
seis años y la FDHS se desdibujó al grado que ni el mismo expresidente la
menciona. Opacada por su otra criatura, el organismo “México Libre”, que está
por recibir el registro como partido político, la fundación pervive con bajos
recursos, sin dirección ni equipo de trabajo visibles y mínima producción de
estudios.
El dinero
en donativos particulares para la FDHS se fue en picada.
Si en 2014 -el
año en que inauguró sus trabajos- percibió 23 millones 662 mil 580; en 2019,
esa cantidad fue de un millón 274 mil, una caída de 94.6 por ciento en seis
años, de acuerdo con un monitoreo del dinero registrado en los reportes de
donatarias autorizadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
De hecho, el
dinero se desmoronó en la fundación de Calderón Hinojosa apenas en el primer
año de operaciones. Los donativos pasaron a siete millones 700 mil, un descenso
de 67.4 por ciento. En 2016, a la fundación le llegaron tres millones 600 mil
pesos, monto que significó un decremento de 53.2 por ciento con respecto al año
en que inició. En 2017, el dinero se fue a un millón 256 mil 100, una caída de
94.9 por ciento. Ya no se recuperó. En 2018, tuvo un millón 200 mil pesos y en
2019, un millón 274 mil pesos.
Las
fundaciones y organizaciones civiles sin fines de lucro pueden captar donativos
en efectivo y en especie, tanto de México como del extranjero. Hasta ahora, la
de Calderón Hinojosa no ha recibido ninguno del exterior. Tampoco en especie.
Las aportaciones a las cuentas de la organización se han originado por completo
en México y han sido en efectivo.
Tomislav
Lendo Fuentes Fuentes fue uno de los hombres más cercanos al expresidente
Felipe Calderón Hinojosa mientras este fue Presidente y en los primeros años
fuera de Los Pinos. En octubre de 2014, fue nombrado como director de la FDHS.
En el cargo se mantuvo hasta agosto de 2018.
En
entrevista, confirma el declive de los ingresos en la fundación.
“Efectivamente, comparada a los primeros años de arranque, la capacidad de
recaudación ha ido disminuyendo de manera consistente. No hubo los
instrumentos, las herramientas ni las capacidades para sostener estos apoyos.
Fundamentalmente eso se ha visto reflejado tanto en los ingresos, como en su
capacidad de trabajo, de investigación y de producción de nuevos materiales”,
expone.
Desde que
Vicente Fox Quesada asumió como Presidente de la República, Fuentes Fuentes se
convirtió en servidor público. En 2002, fue nombrado Director General de la
Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia de la República y un año
después, Director General de Análisis Social.
En 2004,
ocupó una de las plazas más estratégica, pero también de las más discretas
dentro del Gobierno federal: la Dirección General del Discurso. Así, se
convirtió en uno de los hombres más importantes detrás del Hombre. Dos años más
tarde, Felipe Calderón Hinojosa ganó las elecciones presidenciales y asumió
como Jefe del Ejecutivo el 1 de diciembre de 2006. Tomislav Lendo Fuentes
Fuentes permaneció en la oficina principal del Discurso y se convirtió en el
responsable de las palabras que pronunció el ex Mandatario como Jefe de Estado
mientras transcurría uno de los episodios más cruentos de México por el llamado
“combate a los grupos delincuenciales”. A la pluma de Tomislav Lendo Fuentes
Fuentes se le debe, entre otros, el discurso dicho por Felipe Calderón en
Morelia, Michoacán, después de la detonación de granadas la noche de El Grito
de Independencia. En esa ocasión, Calderón Hinojosa leyó: “Se equivocan quienes
pretenden que el miedo haga presa de la sociedad y la inmovilice”.
En 2020,
frente a una escena política diferente, en la que por primera vez hay un
gobierno emanado de la izquierda en la figura de Andrés Manuel López Obrador y
Felipe Calderón Hinojosa -según él mismo- representa la oposición más visible,
uno de los hombres más cercanos al expresidente, habla del sitio que ocupa hoy
la fundación en la faz pública:
“… La
fundación se ha concentrado en tres áreas de manera particular: la política
medioambiental, económica y de seguridad pública. Y efectivamente, la finalidad
es y ha sido propiciar políticas públicas en esos ámbitos. El ritmo de trabajo,
el ritmo de producción de la fundación, ha ido disminuyendo últimamente, pero
la finalidad sigue siendo la de analizar de manera crítica la política pública
y hacer propuestas encaminadas al bien de México”.
Se le
pregunta si la fundación fuera un cuerpo qué sería en el calderonismo. “Sería
el cerebro. La visión que ha tenido él (Felipe Calderón) de la fundación, hasta
donde yo tengo entendido, es precisamente la de que pudiera nutrir de ideas y
de propuestas a partir de un análisis profundo de la realidad nacional”.
– Pero,
¿nota usted un estancamiento?
– Una vez
que yo salí, no hubo una renovación ni una suscripción de la fundación.
Entonces, ello estuvo aparejado con una reducción del ritmo de la producción,
vinculado también a la red de los ingresos. Hay menos generación de reportes y
otras cosas, una presencia poco menor que en los primeros años.
FOX OPACA A
CALDERÓN
Tanto
Vicente Fox Quesada como Felipe Calderón Hinojosa, los dos presidentes emanados
del Partido Acción Nacional, rompieron con la tradición del silencio de los
priistas, al concluir sus mandatos. Los dos presidentes que ha postulado el PAN
no se encapsularon ni se jubilaron de la política. Cuando retomaron la vida civil,
inauguraron fundaciones altruistas que hasta ahora, han sido beneficiarias de
dinero tanto público como privado. Este flujo monetario se mueve sin que los
donantes brinden su identidad pues no hay ordenamiento legal para ello.
Vicente Fox
cuenta con el Centro Fox (registrado como Centro de Estudios, Biblioteca y
Museo Vicente Fox Quesada AC para efecto de donativos) y Felipe Calderón
Hinojosa, a la FDHS. Además, Martha Sahagún Jiménez, esposa de Fox Quesada,
tiene la fundación “Vamos México”.
Comparada
con el Centro Fox y Vamos México, la de FDHS es minúscula.
El Centro
Fox obtuvo el año pasado 25 millones 569 mil 278 pesos en donativos. “Vamos
México” de Martha Sahagún consiguió 24 millones 425 mil 969. El millón 274 mil
pesos que captó la FDHS, ese año, representa 4.9 por ciento de lo que alcanzó
Vicente Fox Quesada y 5.2 por ciento de lo que obtuvo Martha Sahagún Jiménez.
Además, la
captación de recursos del matrimonio Fox-Sahagún ha mantenido una constancia en
ritmos que jamás descendieron (unos 40 millones de pesos al año), mientras que
la de Calderón Hinojosa sólo ha conocido caídas. El total de lo que ahora
reporta la FDHS equivale a lo que gana el Centro Fox en un año, sólo en
donativos.
EL SÚPER
EQUIPO SE DESMORONÓ
El 5 de
noviembre de 2018, por decreto presidencial, fueron suspendidos la pensión y
un paquete de beneficios que recibían los expresidentes de México, incluido el
pago de un equipo de trabajadores para formar una oficina. Hasta ese momento,
Calderón Hinojosa utilizó la prestación para la FDHS. Así, los empleados de la
fundación eran pagados por la Presidencia de la República.
El
desmoronamiento del equipo dentro de la fundación coincide con la fecha en que
fue suspendido ese beneficio que desde 1987 tuvieron los exprimeros mandatarios
de México y cuyo único sustento fue un decreto de Miguel de la Madrid Hurtado,
quien fue Presidente de México de 1982 a 1988.
Hoy, el
organigrama de la fundación no es público. Tomislav Lendo Fuentes Fuentes
-quien tuvo el salario más alto del equipo- describe que los trabajos son
realizados por personal externo. SinEmbargo buscó al grupo a cargo a través de
uno de los voceros del expresidente, pero no tuvo respuesta.
En la
página web no hay teléfono de contacto y el único nombre que aparece como
responsable es el del exmandatario, quien tampoco estuvo disponible para una
entrevista en la que se hablaría de la fundación y sus finanzas.
Tampoco
hay reportes sobre quiénes son los benefactores. Así, aunque en picada, quienes
apoyan el altruismo de Calderón Hinojosa, permanecen en el anonimato.
Con el
cambio climático como causa, el expresidente brindaría conferencias sobre ese
tema, según la presentación de la fundación en 2014 en el Club de Industriales;
pero la última que dictó fue en abril de 2018 ante el pleno de la Cumbre Global
del Consejo Mundial del Viaje y el Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés).
Según la
página de la misma fundación, Calderón Hinojosa expuso la conveniencia de
transitar hacia una economía baja en carbono. Dijo que “para acelerar dicha
transición, es necesario concentrarse en tres sectores económicos
fundamentales: energía, usos de suelo (agricultura y desarrollo forestal) y
desarrollo urbano”.
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